| VINOS Y ENOLOGÍA |
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DENOMINACIONES DE ORIGEN DE CASTILLA Y LEÓN RIBERA DEL DUERO |
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No es fácil que los primeros viticultores de la ribera del Duero, pudiesen pensar ni imaginar que sus vinos llegarían a ser uno de los mejores del mundo. El propietario de esta villa romana, decorada con espléndidos mosaicos dedicadas al dios Baco y encontrada en el municipio de Baños de Valdearados. A lo más que podía alcanzar, era pensar y desear que sus vinos fueses degustados por el entonces Teodosio el Grande, cuando quedó convertido en soberano único después de derrotar al emperador de occidente Eugenio, en el año 394. |
Casi dos mil años después, los caldos de la Ribera del Duero, afortunadamente son degustados en casi todos los rincones del mundo y seguro que tanto el propietario de esta villa romana como los personajes de sus mosaicos (Ariadna, Ampelos, Sileno, Pan, las ménades y el propio Baco) se sentirían muy orgullos de saber que estos vinos han sabido conquistar de forma incruenta el imperio de los sentidos y de los placeres humanos. |
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Situada en la meseta norte, en la confluencia de cuatro provincias castellano-leonesas (Burgos, Soria, Segovia y Valladolid), la Denominación de Origen Ribera del Duero se extienda a ambas márgenes de este caudaloso río, a lo largo de una franja vitícola de unos 115 km. de longitud y 35 de anchura. El Duero atraviesa la zona formando un valle en el que vierten sus aguas los afluentes Arandilla, Aranzuelo, Bañuelas, Gramejón, Riaza y Duratón. Su relieve es poco abrupto formado por cerros, lomazos, altozanos y oteros y en sus laderas es donde el viñedo se asienta. Ofreciendo una uva de gran calidad por darse en suelos de buena textura, medianamente calizos y bajos en contenido de materia orgánica con un pH comprendido entre 7 y 8,5. |
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El clima de la Ribera del Duero es continental, seco y ventoso; de inviernos rigurosos y largos, con frecuentes heladas, aunque con pocas nevadas, su pluviometría se sitúa en torno a los 450 mm de lluvia al año. Los veranos son secos lo que confiere a la zona una acusada oscilación térmica, y alrededor de 2.400 horas anuales de insolación. Su suelo se encuentra sobre un gran zócalo antiguo arrasado y, en parte, recubierto por sedimentos terciarios, constituidos por capas lenticulares de arenas limosas o arcillosas, destacando la alternancia de capas, tanto de calizas como de margas. Su cuenca ribereña se formo durante el Mioceno, encontrándose en la actualidad en un estado de penillanura, cuyo relieve oscila entre las lomas interfluviales con altitudes de 911 metros y los valles con cotas topográficas situadas entre los 750 y 850 metros. Entre las variedades autorizadas por el Consejo Regulador domina con gran diferencia la Tempranillo, denominada también Tinta del País o Tinto Fino. Junto a ella se encuentra la Cabernet-Sauvignon, la Merlot, la Malbec y la Garnacha Tinta y en Blancas la Albillo.
Dos son los tipos de vinos de la Ribera del Duero; Los típicos Rosados "claros", frescos, de atractivo color y moderada graduación alcohólica, en cuya elaboración han de contar como mínimo con el 50% de las variedades tintas autorizadas y que fermentan en ausencia del hollejo. Y los excelentes y exitosos vinos tintos. Los tintos se deberán elaborar con un mínimo del 75% de la variedad Tempranillo, conocida también como Tinta del País o Tinto Fino y en todo caso el coupage de la tempranillo con la cabernet-sauvignon, merlot y malbec no deberán superar el 95%, lo que significa que la garnacha tinta y la albillo no se puede utilizar más de un 5% para la elaboración de estos vinos. * Tintos jóvenes: No tienen crianza en barrica, o está es inferior a 12 meses. Son de color rojo guinda con ribetes azulados, sus aromas primarios son muy densos a fruta madura y bayas silvestres, amplios en boca y de taninos muy vivos. * Tintos de crianza: Deberán contar con un plazo de envejecimiento no inferior a dos años naturales, contadas a partir del 1 de octubre del año de la vendimia, de los cuales uno como mínimo lo será en barrica de roble de una capacidad aproximada de 225 litros. Son vinos cuyos colores van del picota intenso al rojo guinda con matices violáceos, sus aromas ensamblan los propios de la fruta con la madera sobre fondos especiados de vainilla, regaliz y torrefactos. En boca son estructurados y carnosos con unos taninos bien equilibrados. * Tintos Reserva: Tendrán un mínimo de 36 meses de envejecimiento, con un mínimo de 12 meses en barrica de roble. Sus colores evolucionan del rojo picota al rojo rubí, de intensos y profundos aromas de fruta sobremadura en perfecta armonía con otros a curo, minerales y balsámicos. En boca es potente, amplio, pero muy bien equilibrado, persistente en el gusto y en la vía retronasal. * Tintos Gran Reserva: Su envejecimiento será como mínimo de 60 meses, de los cuales 24 permanecerá en barrica de roble. De color rojo cereza muestran una amplia gama de tonalidades, sus aromas se sustentan sobre una base de frutas confitadas, en los que sus aromas terciarios evocan una amplia gama de matices; tostados, torrefactos, minerales, especias. Su paso por boca muestra una firme estructura y una completa armonía gustativa de larga persistencia.
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