Libros1.jpg (3360 bytes)     Historia de la Literatura Española


5.3. El Canciller Pedro López de Ayala.

 

El personaje histórico.

 

Pedro (o Pero) López de Ayala nació en Vitoria en 1332, hijo de don Fernán Pérez de Ayala y su esposa doña Elvira de Cevallos. Su educación fue confiada a su tío el obispo Pedro Gómez Barroso. Durante toda su vida compaginó su actividad en la vida política, social y diplomática del reino de Castilla, con su dedicación a la historia, la poesía y la prosa.

 

Su vida política activa comenzó a la edad de los veinte años, al servicio del rey Pedro I de Castilla, conocido como Pedro el Cruel o el Justiciero. Fue capitán de flota, hasta que apoyó a Enrique de Trastamara, posteriormente Enrique II de Castilla, en su rebelión contra su hermanastro Pedro I. En la batalla de Nájera cayó preso en manos del príncipe de Gales, Eduardo, conocido como el Príncipe Negro, siendo liberado a los seis meses a cambio de un rescate. La subida al trono de Enrique II le valió a Pedro López de Ayala diversos reconocimientos, como ser nombrado Alférez mayor del Pendón de la Banda (segundo teniente), Alcalde mayor de Vitoria y Toledo, y miembro del Consejo Real, además de posiciones y dominios del reino. Tras la muerte de Enrique II y la subida al trono de su hijo Juan I de Castilla, participó en la batalla de Albujarrota contra los portugueses en 1385, donde volvió a caer preso durante un año, siendo liberado a cambio de un rescate.

 

Tras su liberación, prosiguió su actividad política y diplomática en diversos frentes hasta el reinado de Enrique III, siendo en 1398 nombrado Canciller Mayor del reino de Castilla. Murió en Calahorra en 1407 a la edad de 75 años, y fue enterrado en el Monasterio de Quejana, donde existe al pie de su tumba un maravilloso retablo que da fe de ello.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Batalla de Albujarrota

 

 

 

La obra:

Una ajetreada vida político-social y la participación en más de un conflicto bélico no impidió a López de Ayala tener una fructífera dedicación literaria.

En el campo histórico fue cronista de los cuatro reyes a los que sirvió (Pedro I, Enrique II, Juan I y Enrique III) recogiendo todas sus crónicas bajo el título de Historia de los reyes de Castilla, aunque la del rey Enrique III quedara incompleta. También tradujo textos de autores de la antigüedad y contemporáneos en este campo.

Como poeta, se centra en su obra más conocida: el Libro Rimado de Palacio; un conjunto de más de 8.200 versos, la mayoría de ellos en Cuaderna Vía, donde realiza un análisis satírico y didáctico de las principales costumbres de su época, con una intención de crítica moral de las mismas, tanto en el mundo político, como social y religioso, utilizando un lenguaje irónico y no exento de humor, con un vocabulario que denota una gran cultura.

La prosa la ejerció en su Libro de la caza de las aves, donde recogió todo el conocimiento que en la época se tenía del arte de la cetrería, de la cual era un gran aficionado.

Pedro López de Ayala fue otro buen ejemplo del crecimiento y la expansión que comenzó en este siglo de una literatura mucho más elaborada y trabajada que en épocas anteriores.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sepultura de Pedro López de Ayala

( Monasterio de Quejana)

 

 

 


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