
Juan
de Jáuregui y Aguilar
Nacido
en Sevilla en el año 1583. Hijo del riojano don Miguel Martínez de
Jáuregui y la sevillana doña Isabel de la Sal, ambos de elevado
linaje e hidalguía. De su juventud prácticamente nada se sabe;
apenas que viajó en diversas ocasiones a Italia, quizás para adquirir
conocimientos en el campo de la pintura copiando a Miguel Ángel,
Rafael y otros, y de las artes literarias de los grandes poetas de
aquel país.
Hacia
el año 1607 tradujo la Aminta de Tasso. Sí se sabe que en el año 1611 compareció ante notario al ser denunciado ante el vicario
general de Madrid por dona Mariana de Loaysa y su madre Aldonza de
Vargas por incumplir la palabra de matrimonio. Finalmente se casó con
doña Mariana en el año 1612. Los años posteriores participó en
diversas justas poéticas (en 1616, en 1620, y en 1622 en Madrid, con
motivo de la beatificación de San Isidro, o la convocada por la
Compañía de Jesús para la conmemoración de la canonización de San
Francisco Javier), además de la publicación en 1618, en Sevilla, de
su primer libro de poemas: Rimas.
En
1624 aparecen su dos obras más importantes: Orfeo y el Discurso
poético. En 1625 publica la Apología por la verdad; obra
escrita en defensa de fray Hortensio Félix Paravicino, tras recibir
una durísima censura por parte de su famoso Panegírico.

Portada
original de Orfeo
A
nivel personal fue tan famosa su gran amistad con Miguel de Cervantes
-a quien llegó a retratar- como su gran enemistad con los escritores
Góngora, Lope y Quevedo -quien llegó a escribir contra él en su
obra La Perinola-. En el mundo pictórico fue un pintor de gran
calidad, algunos incluso comentan que fue más pintor que poeta. Su nombre se asociaba a otros pintores de la época como
Pacheco, Céspedes o Mohedano -escritores también y al mismo tiempo-.
Famoso e importante fue su trabajo en este campo, como ilustrador de
la obra del jesuita p. Luis Alcázar, titulada "Investigatio arcanis
sensus in Apocalypsi". (Amberes, 1619).

Retrato
de Cervantes realizado por Jáuregui
Obtuvo
condecoraciones como el cargo de caballerizo de la reina doña Isabel,
en 1626, y el título de la Orden de Calatrava, en 1639.
Murió
en enero de 1641, dejando en imprenta un manuscrito de la traducción
de la obra de la Farsalia de Lucano. Fue enterrado en la
capilla de Nuestra Señora de la Buena Ventura, en el convento de San
Basilio.

Manuscrito
de la Farsalia
Un
amante abrasando
las
prendas de su amada
Pasó
la primavera y el verano
de mi esperanza, y el agravio mío
en la estéril sazón del seco estío
entrega estos despojos a Vulcano.
Bien que el sagaz amor intenta en vano
oponer al incendio un hielo frío,
donde el turbado pecho pierde el brío
y se entorpece la cobarde mano.
Mas la razón, que mi derecho ampara,
quiero fomente el fuego merecido:
reliquias mueran de memorias mías.
Y el desengaño (como fénix rara),
que estuvo de mi llama consumido,
vivo renazca entre cenizas frías.