
Corral
de Comedias en Almagro
(siglo
XVI)
Lope
de Rueda
Nació
en Sevilla en el año 1510 en una familia de
orfebres, oficio que catalogó como suyo y que
abandonó pronto, aunque
poco se sabe de su infancia y su juventud. Sí se
conoce que entre 1551 y 1552 se casó en
Valladolid, con la cómica Mariana, y en segundas
nupcias con Ángela Rafaela Trilles en Valencia,
en 1560. Durante su estancia en Valladolid, el
Ayuntamiento de esa ciudad edificó un corral de
comedias para él, donde actuó en 1554 para
Felipe II, cuando aún era príncipe. Introdujo
mejoras en el modo de representar los
espectáculos escénicos, y con su compañía
propia -donde alternaba su doble condición de
autor y actor- recorrió gran parte del territorio
español. Así se sabe de su presencia en las
ciudades de Segovia, 1558; Sevilla, 1559;
Valencia, 1560; Toledo, 1561; Madrid, 1561;
Sevilla, 1564; y Córdoba, 1564. Fueron famosas
sus representaciones del Corpus de Sevilla en 1559
y del Corpus de Toledo en 1563.

El
deleitoso
Llamado
el Terencio sevillano, fue autor
dramático, poeta y comediante, y considerado como
el fundador del teatro español. Elogiado por
Cervantes -"fue el primero que en España
sacó las comedias de mantillas y las puso en
toldo, y vistió de gala..."-, su género es populista, buscando
siempre el elogio y la aprobación del público en
sus obras. Su prosa tiene especial importancia
porque ayuda a conocer el castellano de la época,
pero las obras más conocidas de Lope de Rueda son
sus famosos pasos: piezas cómicas de corta
duración que se representaban como preámbulo a
piezas de mayor duración y dramatismo. También
eran utilizadas para entretener al público entre
"jornada y jornada". En ellos, los
protagonistas son caricaturas de personajes
cotidianos del pueblo (el amo, el criado, el
bachiller,...) con los que cualquiera de los
asistentes se podía identificar. Sin duda fueron
un preámbulo a los posteriores entremeses
cervantinos.

Registro
de representantes
Sus
obras fueron publicadas por Juan de Timoneda en
tres volúmenes. De ellas, las
más interesantes fueron los pasos, especialmente
el de Las aceitunas, aunque no ha de
perderse el lector otros como El deleitoso,
La carátula, El convidado, El
rufián cobarde, La generosa paliza, Los
criados, Cornudo y contento, Los
lacayos ladrones, y Pagar y no pagar;
algunos de ellos recogidos en la colección de
pasos Registro de representantes. Se le
atribuye el Diálogo sobre la invención de las
calzas, donde se ridiculiza las modas de su
tiempo. Escribió, además, tres coloquios
pastoriles: Camila y Tymbria, en
prosa, y Prendas de amor, en verso; y cinco
comedias: Medora, Eufemia, Engañados
y Armelina, en prosa, y Disputa y
cuestión de amor, en verso.
Murió
en Córdoba en el año 1565.

«En
el nombre sea de Dios, que no empezca el humo, ni el
çumo, ni el
redrojo, ni el mal ojo, torobisco, ni lantisco, ni
ñublo que traiga
pedrisco. Los bueyes se apacentavan y los ánsares
cantavan. Por ahí
pasó el ciervo prieto, por tu casa, de cabeça
rasa y dixo no tengas
más mal que tiene la corneja en su nidal; assí
se aplaque este dolor
como aquesto fué hallado en banco de un tundidor.»
(Fragmento
de la Comedia Armelina)
Lope
de Rueda