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El
pianista, Art
Tatum
(1910-1956) nació en el seno de una familia de músicos
aficionados. Aquejado de una ceguera casi total, ingresa con trece
años en un Instituto de Columbus para estudiar violín y piano.
Con dieciséis años empieza a tocar en clubes y dos años después,
en 1928, y ya como profesional, es contratado por una emisora de
radio local, la WSPD,
en la que ocupa un programa diario de quine minutos que dado el
éxito, pronto seria retransmitido a toda América por la NBC,
hecho que además de publicidad, le daría una reputación
extraordinaria como músico, aun sin salir de Ohio, su ciudad
natal.
En
1932 se trasladó a la ciudad de Nueva York para acompañar a Adelaide
Hall, con la
que hizo su primera grabación, y al año siguiente graba para el
sello Brunswick,
sus primeros éxitos a piano solo como "Tiger
Rag" o "Tea for Two",
que causaron autentica sensación. Tatum fue contratado en los
siguientes cinco años en los mejores clubes del país, desde Cleveland
a Chicago (en el famoso "Three
Deuces",
de ahí a Hollywood, donde dio el famoso concierto en el "Paramount
Theatre"
y finalmente New York, en el "Famous
Door".
Su fama como el mejor pianista de la historia del jazz, ya esta
solidamente establecida entre los críticos, en el publico, y por
supuesto entre sus colegas músicos que lo respetan y veneran de
una forma extraordinaria. En 1938, viaja a Londres para tocar en
el "Ciro's"
y en el "Paradise
Club".
De vuelta a New York, y tras un breve paso por la Costa Oeste, Art
Tatum, toca
en diversos locales: "Onyx
Club"; "Kelly's";
y el "Café
Society Downton.
En 1943, Tatum rompe con en el mundo de las actuaciones en
solitario y forma un trío con el guitarrista, Tiny
Grimes y el
bajista Slam
Stewart. El éxito
del trío es instantáneo y los discos que firma para el sello MCA,
son ejemplares y alcanza en aquella época su mayor cuota de
popularidad. En 1944, Tatum es una de las figuras del jazz
invitadas para el célebre concierto organizado por el Metropolitan
Opera House de
New York para la revista
"Esquirre"
junto a Louis
Armstrong, Billie Holiday, y Coleman Hawkins,
entre otros. En los años siguiente, y ya convertido en una figura
mítica, toca en los clubes de la Calle
52 de New
York, realiza cada año giras por todo el país, y ni siquiera el
advenimiento del bebop, le resta un ápice de fama. En
1953, firma un contrato con Norman
Granz, a la
razón productor del sello "Pablo"
(Nombre dado en honor del pintor español, Pablo
Picasso,
amigo suyo y quien en correspondencia, le dibujaría el anagrama
del sello) y graba en menos de tres años, un numero impresionante
de discos en solitario o rodeado de algunos de los mejores músicos
del momento, como Benny
Carter, Ben Webster, Roy Eldridge, Buddy Rich, Lionel Hampton
o Buddy de
Franco, entre
otros. Son sus celebres series "The
Tatum solo Masterpieces"
(Pablo, 1953-1955) y su no menos extraordinaria colección
titulada: "The
Tatum Group Masteripieces" (Pablo,
1954-1956).
Con su salud muy deteriorada y agravada por el ritmo de vida que
había llevado en años anteriores, tocando noche tras noche
enteras sin dormir, abusando del alcohol y rodeado de humo
permanentemente, Art
Tatum,
empieza a mostrar signos evidentes de su enfermedad. No obstante,
y sin querer abandonar la actividad musical, un soberbio concierto
celebrado el 15 de agosto de 19546 en el "Hollywood
Bowl" ante
cerca de veinte mil personas, y la extraordinaria sesión de grabación
realizada al mes siguiente, el 11 de septiembre, junto a Ben
Webster, será
su canto del cisne. El 4 de noviembre de 1956, lo ingresan en el "Queen
Of Angels Hospital" donde
fallecería una semana mas tarde, el 11 de ese mismo mes de una
crisis de uremia los cuarenta y seis años de edad.
Art Tatum,
ha quedado para la historia del jazz, como el mas impresionante
pianista de todos los tiempos, y se le considera la figura de
mayor relevancia entre prácticamente todos sus sucesores. Cualquier
especialista del piano que lo escuchase hoy por primera vez,
experimentará sin duda el mismo impacto que los que lo hicieron
en los años treinta, y su influencia, a pesar de ser un músico clásico
y no revolucionario, es incontestable en todas las generaciones de
pianistas posteriores.
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