A lo largo de la Historia el vino encontró en los poetas y prosistas sus cantores más fieles y ricos, generosos y fervientes pregoneros, rapsodas devotos de su musa;porque una copa acompaña tanto el triunfo como la derrota, el amor o el desamor; Hasta el acogedor cristal gana hermosura al transparentar tan singulares caldos sintiéndose dichoso al ofrecer la diversidad de sus tonalidades.

Estas palabras recogidas en el prólogo del libro “El Vino en la Poesía," sirven para situarnos adecuadamente a lo que al autor, un poeta de gran nivel, y amante del buen vino, Francisco Vélez Nieto, intenta mostrar al lector en esta cuidada edición editada por Guadalturia Ediciones.

“El vino y la poesía” es un recorrido poético en un territorio sin fronteras en el tiempo, ni en lo geográfico y los poetas que la protagonizan van encuadrados por un orden temático, separados en capítulos, como canta un verso de Gottfried Benn: “Llevamos en nosotros gérmenes de todos los dioses”. Desde el Antiguo Testamento hasta en la lírica más actual, el vino eleva su canto a los altares como ofrenda a lo divino. Pero también, despojado de santidad, salta bullicioso en los bautizos y bodas: “El vino y el amor andan en cueros a su sabor”. Y, si faltase, el agua fresca ¡Milagro! Se convertiría en vino.

El autor de esta antología, socio y amigo de Apoloybaco, participó en la presentación del mismo con la lectura de algunos de sus poemas, dentro del marco del Encuentro Cultural Apoloybaco del pasado día 4 de noviembre de 2011.

 
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