ASOCIACIÓN APOLOYBACO

FOROS DEL VINO

 

Presentación

Estatutos
Junta Directiva
Actividades

Certamen Literario

Club de Lectura

1º Encuentro Cultural Apoloybaco

Socios

Inscripción

Noticias

Recursos
Boletín Cultural
Boletines anteriores
Foro/Colaboraciones

Entrevista con....

Apoloybaco en los medios de comunicación
Galería de imágenes
Enlaces
Contactar
 
INICIO EL JAZZ LOS VINOS LA LITERATURA EL COMENSAL

 

    FOROS-COLABORACIONES
      

En esta sección traeremos la opinión de nuestros socios sobre aspectos relevantes de la enología y el vino en toda su amplitud: artículos de opinión, novedades enológicas, noticias breves sobre el mundo del vino, y cualquier colaboración que consideremos de interés para nuestros visitantes.

 

   

Colaboración enviada por nuestra amiga y socia Miuris Rivas, gestora cultural y periodista de la Republica Dominicana (Columna publicada el 1 de Junio de 2009 en la edición digital del Diario Bahía de Cádiz

       

 

“¡VEN A VERME!”

Miuris Rivas

 

Pretendo internarme en la campiña de la provincia de Cádiz y explorando sus viñedos, ir descubriendo los vinos de Cádiz. Por el momento, inicio mi transitar eligiendo un vino que además de su propia historia, tiene paralela a ésta, otra que forjé a través de un anuncio publicitario ante una botella con personalidad propia, El Tío Pepe.

 Evidentemente debo echar mano a la fantasía, ya que todo cuanto escriba mientras tanto, será fruto de ella, hasta que personalmente compruebe lo que producto de investigaciones, escribo hoy.

 El siglo XIX, estaba en su mitad, cuando dos visionarios apasionados del vino, Don Manuel María González y su tío Pepe, incursionaron en el mágico mundo del néctar de los dioses.

 A una edad en la que todavía pueden avistarse unicornios, y no dudo yo que entre tantos caballos andaluces, pudiera darse el fenómeno de que se infiltrara entre ellos, un inicornio, veintitrés años, tenía el fundador de las Bodegas González Byass, cuando buscó el asesoramiento de su tío Pepe.

 Tío y sobrino crearon una bodega donde el misterio, era una atracción más de los hermosos rincones que fueron agregándose al hábitat de la bodega, a partir de ahí, el vino tuvo en Cádiz, además de fama, ilusión, quimera… …

 Después de nueve años de iniciado el proyecto, Manuel María, cedió a Don José Ángel de la Peña, su tío Pepe, una bodega para que éste creara un fino a su antojo, logrando como resultado, una excelente experiencia que se comercializó exitosamente a través de Robert Blake Byass, agente de la empresa en Gran Bretaña.  

 El fundador entusiasmado y considerándose en deuda con su tío por el triunfo de su vino, escribió en una de las botas “Solera del Tío Pepe”, naciendo de esa manera tan familiar el vino que a través del tiempo se ha convertido en el fino de Jerez más conocido y vendido en todo el mundo.

 El Tío Pepe, es uno de los productos españoles de más presencia en todos los países del mundo. 

Una quinta generación de descendientes directos de su creador, es el saldo que hasta el presente, ha otorgado la genética a este grupo. Ciento setenta años de fundada lleva la bodega de Jerez de la Frontera, que es sin lugar a dudas, la ciudad gaditana con más abolengo en cuanto a viñedos y vinos se refiere.

 Más de 250 mil visitas, veneran al año el origen de marcas tan famosas como Tío Pepe, Matusalém y Noé, cuya aceptación las hace objeto de culto. 

Este grupo además se ha diversificado elaborando en La Rioja, Reservas, Crianzas y Gran Reserva, al más puro estilo D.O. La Rioja, bajo la firma de Bodegas Beronia. En Cataluña, amparados por la D.O. Penedés y en Toledo, desarrollan un ambicioso proyecto con Altozano, producto de la nueva bodega.

 Volvamos a Cádiz, que más que Tacita de Plata, yo le llamaría la Fina  Copa, ya que allí se concentra parte importantísima de lo que es la siembra de la uva y posterior elaboración de vinos en España.  

    Esta firma es un puntal en Andalucía, su fama y solera, son cualidades determinantes a tomar en cuenta.

 Como si no fuera suficiente con la calidad de sus vinos, visitar las instalaciones de González Byass es una atracción inolvidable.

 ¡Ven a verme! Es el slogan de Tío Pepe y como tal, yo acepto su invitación y lo marco en mi cuaderno de viaje, anotadas las coordenadas GPS para mi piloto. Allí tendré un reencuentro con Tío Pepe y además iniciaré la ruta por el encantador panorama de Bodegas González Byass, todo un espectáculo para los ojos y esparcimiento para el alma. 

En abierta posesión del Parnaso, seré una Musa más y vestida de poesía, recogeré geranios rojos, entrando al Jardín Romántico para catar, bajo la fronda del naranjo-limonero, una copa de Tío Pepe, para continuar la Ruta del Brandy, me reservo el derecho de caer rendida en brazos de Morfeo.

 Bodega de la Concha, Bodega de San Manuel, donde espero aspirar los cautivantes aromas del brandy en Crianza. Patio de Lepanto, el Cuarto de Muestra donde se gozará mi espíritu admirando las botellas de las muestras originales de los envíos hechos a Gran Bretaña, conservadas allí desde 1887, tal y como fueron dejadas por el fundador de la bodega. Muchos son los tesoros que guarda este santuario del vino, viejos alambiques, la Catedral del Brandy, ¡Sugestiva! Museo de la Viña, la Bodega Cuadrada, “El Cristo”, Santo Dios, que irreverente tentación. Los Apóstoles, Bodega Solera 1847, mágicos, enervantes espacios que hacen de la tierra un paraíso.

¡Todavía hay uvas y por supuesto, vinos!

 Los Reyes, donde reposan vinos con historia y se encuentran las firmas de Reyes Españoles que han visitado el lugar, desde Isabel II, hasta Juan Carlos I, además de las firmas de personajes famosos que han estado allí, todo esto bajo la tenue luz del patio de la Vieja Parra, ¡Ah, que divino momento!

 Sueño con visitar Cádiz de nuevo y llegar hasta Jerez, mis ojos no querrán ver otra cosa antes de ver las Bodegas González Byass, visitar la bodega La Constancia, embeberme el aliento que se respira, entre el mar y la sierra, enmarcado en una naturaleza pródiga donde mi alma realizará la vendimia más fructífera aferrada a la reja del Patio Andaluz, “mis párpados se cierran, ¿Qué sucede? ¡Silencio! Es el amor que pasa… a Ciegas, seguiré caminando por la Calle Emparrada para al fin albergarme bajo la cúpula de la Gran Bodega Tío Pepe, antes de hurtar un Racimo de uvas moradas, húmedas de rocío, seductoras, lujuriosas en su imponente altar de diosas de las que se extrae el néctar que liban los dioses.

 Me detengo,  me desdoblo, abandono la vestidura de mi cuerpo y me convierto en una Musa para ser en adelante la divinidad que guarde esta reliquia.

¡Salud con Tío Pepe!

  Otros artículos de Miuris Rivas en el Diario Bahía de Cádiz

       
       
       
       
       
       
      Asociación Apoloybaco. C/Faustino Álvarez nº 12-3º A. 41002 Sevilla