Astor
Piazzolla nació en 1921 en Mar del Plata y en 1924 pasó a vivir
con sus padres en Nueva York, donde en 1929 sobrevino su
encuentro con el bandoneón. En 1932 compuso su primer tango,
"La catinga", nunca difundido, e intervino como actor
infantil en "El día que me quieras", film cuya
estrella era Carlos Gardel.
En 1938 llegó a
Buenos Aires, donde, luego de pasar brevemente por varias
orquestas, fue incorporado a la de Aníbal
Troilo, que se había
constituido en 1937 y jugó un papel trascendental en el apogeo
del tango en los dos decenios siguientes. Además de bandoneón
de fila, Astor fue allí arreglador y ocasional pianista.
El ímpetu renovador de Astor comenzó a desplegarse en 1944,
cuando abandonó a Troilo para dirigir la orquesta que debía
acompañar al cantante Francisco Fiorentino. Tras aquella
experiencia inaugural, Astor lanzó su propia orquesta en 1946,
todavía ajustada a los cánones tradicionales del género. Como
tal se instaló desde su inicio entre las agrupaciones más
avanzadas. Hasta 1948 grabó un total de 30 temas, entre ellos
versiones antológicas de tangos como "Taconeando",
"Inspiración", "Tierra querida", "La
rayuela" o "El recodo". En los primeros años
de la década de los cincuenta, Piazzolla dudó entre el bandoneón
y el piano, y pensó volcarse a la música clásica, en la que
ya venía incursionando como compositor. Con esas ideas se
trasladó en 1954 a Francia, becado por el Conservatorio de París,
pero la musicóloga Nadia Boulanger lo persuadió de desarrollar
su arte a partir de lo que le era más propio: el tango y el
bandoneón. Allí graba en 1955, con las cuerdas de la Orquesta
de la Opera de París, Martial Solal al piano y él mismo en
bandoneón, 16 temas, todos suyos salvo dos. Aquello fue un
nuevo torrente de asombrosa creatividad, con tangos como "Nonino"
(antecedente del célebre "Adiós Nonino", emocionada
despedida a la muerte de su padre), "Marrón y azul",
"Chau, París", "Bandó", "Picasso"
y otros.
La otra gran empresa de Piazzolla en esa época fue la creación
del Octeto Buenos Aires, en el que reunió a ejecutantes de
gran nivel. Hay quienes juzgan a ese Octeto como el cenit artístico de toda su carrera. En
1958 Piazzolla se estableció en Nueva York, donde vivió
circunstancias muy difíciles. De aquella infeliz etapa quedó
su experimento de jazz-tango, que él mismo juzgó con dureza
-excesiva tal vez- por la concesión comercial que supuso.
Pero al retornar a Buenos Aires en 1960 creó otro de los
conjuntos fundamentales de su trayectoria: el Quinteto Nuevo
Tango (bandoneón, piano, violín, guitarra eléctrica y
contrabajo), que causó furor en ciertas franjas de público,
entre ellas el universitario. En
1963 retornó a un fugaz Nuevo Octeto, que no alcanzó el óptimo
nivel del anterior pero le permitió incorporar nuevos timbres
(flauta, percusión, voz).
Entre las diversas
realizaciones de esos años intensos, sobresalen dos
acontecimientos de 1965. Uno es el concierto que con el
Quinteto ofrece en el Philarmonic Hall of New York, dando a
conocer la Serie del Diablo y la completada Serie del
Ángel. A su vez, graba en Buenos
Aires una serie de excepcionales composiciones suyas sobre
poemas y textos de Jorge Luis Borges (con su mitología de
cuchilleros de arrabal). Ese mismo año dio a conocer
"Verano porteño", primero de los valiosísimos
tangos que conformarán las Cuatro Estaciones.
Comienza luego su producción con el poeta Horacio Ferrer,
con quien creó la operita "María de Buenos
Aires" (que comprende el admirable "Fuga y
misterio") y una sucesión de tangos. En 1969 lanzaron
"Balada para un loco" y "Chiquilín de
Bachín", que de pronto le proporcionaron a Piazzolla
éxitos masivos, a los que no estaba habituado. En 1972, en
otro gran momento de Piazzolla y tras haber registrado el
año anterior el magnífico LP "Concierto para
quinteto", formó Conjunto
9, con el que grabó
"Música contemporánea de la ciudad de Buenos
Aires". Tras
abandonar nuevamente la Argentina, Astor inició su
fructífera etapa italiana, donde entre otras obras dio a
conocer "Balada para mi muerte", con la cantante
Milva, "Libertango" y la conmovedora
"Suite
troileana", que escribió en 1975 bajo el impacto que
le causó la noticia de la muerte de Troilo.
En 1979, de nuevo con su quinteto, Astor unió su talento al
de artistas de diversos orígenes, como George Moustaki,
Gerry Mulligan y
Gary Burton. Entre otras variadas actuaciones, en
1987 hizo una apoteósica actuación en el Central Park de Nueva York. La última formación de
Piazzolla fue un sexteto, que sumaba un segundo bandoneón
al quinteto y reemplazaba el violín por el violoncello.
Además de obras de
concierto y música para cerca de 40 películas, Astor
concibió numerosísimas piezas breves (tangos o no) entre
ellas la serie "La Camorra" de
enorme popularidad.
Astor Piazzolla no está en ésta página por ser un
músico de jazz, sino por el respetó que demostró a esta
música cuando de manera puntual se acercó a ella.