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Como
sus hermanos, el saxofonista, Branford
Marsalis (Breaux
Bridge, 1960), nació en el seno de una familia y un ambiente
musical extraordinario y privilegiado. Su padre, el patriarca de
la familia Marsalis, el pianista, Ellis
Marsalis, es
todavía hoy, uno de los mas celebres pianistas de jazz nacidos en
New Orleáns.
Branford, se dio a conocer junto a su hermano el extraordinario
trompetista, Wynton
Marsalis en
el seno de los "Jazz
Messenguers" de
Art Blakey
en 1981, y posteriormente pasó a formar parte del grupo de su
hermano, con quien estuvo entre 1982 y 1985. Pronto se dio cuenta
que su camino en el jazz iba por otros derroteros y desmarcandose
de la line emprendida por Wynton, emprendió su propia
carrera en solitario, sin dejar las magnificas colaboraciones con
otros músicos, como el trabajo con Sonny
Rollins o con
el mismo Miles
Davis,
en la ultima etapa de su carrera, formando parte de su quinteto, y
grabando en 1984 el disco "Decoy".
Su devoción al saxofón es absoluta y es capaz de tocar el tenor,
el soprano, o el alto, hasta el punto de ser uno de los grandes
virtuosos contemporáneos de este instrumento. Contactó con el músico
pop, Sting,
con quien se fue de gira y estuvo trabajando con el hasta 1986, lo
que le valió una infinidad de reproches por los sectores mas ortodoxos
del jazz. Branford, trató de resarcirse de esas criticas formando
un trío clásico con bajo y batería - a imagen y semejanza del
de la mejor época de Sonny
Rollins- con
el que intentó, y lo consiguió, ganarse otra vez el respeto de
la gente del jazz. En los últimos años compartió su trabajo
como músico en la TV estadounidense dirigiendo el musical "Tonigh
Show" de
Jay Leno,
y también en ambiciosos proyectos musicales como el de "Buckshot
LeFonque",
una reunión de músicos de jazz y rappers que intentan de nuevo
la experimentación en torno a la música de jazz.
Entre sus discos grabados a su nombre, cerca de una veintena y la mayoría
de ellos para el sello Columbia, destaca el titulado "Trío
Jeepy"
grabado en 1988 donde toca alternativamente los tres saxos antes
citados. El álbum está considerado sin duda, uno de los grandes
discos de jazz de los años ochenta.
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