| DISEÑO
Y FOTOGRAFÍA EN EL DISCO DE JAZZ:
LLEGA LA FOTOGRAFÍA |
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El triunfo de la cubierta fotográfica se explica por una combinación de factores sociológicos, comerciales y tecnológicos que permiten a la audiencia, hasta entonces, poco preocupada por el aspecto de sus músicos, visualizar a sus ídolos. Lla aparición de la película Eastman Kodad en color, y la mejora de las técnicas de impresión alteraron las costumbres de los consumidores. |
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Desde el principio la fotografía en el jazz resultó enormemente creativa. A la izquierda la foto hecha por Don Schlitten para el sello Prestige en el álbum "Solo piano" de Jaki Byard retratado de espaladas, o la magnifica portada de Helen Merrill, retratada en pleno esfuerzo para el sello Emarcy en 1954 por un anónimo artista, crearon un fuerte vinculo entre aficionado y músico. |
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No sólo era eficaz la fotografía del interprete en la portada. También con el mismo impacto, hubo variaciones utilizando primeros planos de los. instrumentos. A la derecha, los dedos del trompetista Maynard Ferguson presionando sobre las válvulas de sus trompeta cobran un realismo extraordinario. |
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Cuando se quería promocionar a un músico, joven promesa en la mayoría de los casos, el diseñador recurría a mezclar en la misma fotografía la faz del músico con su instrumento. Ésta portada de Francis Wolff para el sello Blue Note en el disco "Look Out! del saxo tenor, Stanley Turrentine, es un ejemplo perfecto. |
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Con la mejora de las técnicas de impresión, llegaron los fotomontajes; una técnica innovadora puesta en practica en primer lugar por el fotógrafo Burt Goldblatt. En la dedicada a Carmen McRae, el aire de amenaza que sugiere rompe moldes con el tipo de portadas que usualmente se les dedicaba a la cantantes. |
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Otro maravilloso ejemplo de fotomontaje del mismo autor es esta portada para "Jazz Classics" del quinteto del vibrafonista, Teddy Charles. La magia de la composición hace que su instrumento se prolongue sobre su cuerpo, cuando en realidad sobre un fondo oscuro aparecen los rayos de luz de una persiana entreabierta. |
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| Extendido el uso de la fotografía en la cubierta discográfica, el realismo proporcionaba una inmediatez comunicativa muy eficaz. Fue entonces cuando se generalizaron imágenes de los músicos en pleno esfuerzo físico, rodeados de toda su parafernalia en forma de bajos, pianos o saxos. |
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Éstas dos portadas del sello Capitol ilustran muy gráficamente ésa nueva forma de llevar al consumidor el producto final. La técnica podía ser como en el disco de Nat King Cole, a todo color, o dándole una tonalidad uniforma a la fotografía como en la portada de la derecha con el disco de Clifford Brown y Max Roach. |
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A partir del éxito comercial de la fotografía, las técnicas fueron ampliándose conforme la creatividad del artista conseguía sacar algo original. De ésa forma nacieron las portadas que pretendían llevar la nocturnidad del jazz a través de la fotografía paisajística. Entre estos dos |
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discos median más de medio siglo, pero ambos tienen en común su fuerza comunicativa, el esplendor de la medianoche como elemento totémico del jazz. La de la izquierda es de 1956 para el sello Capitol, mientras la segunda fue publicada por el sello Gitanes para la serie: "Jazz in Paris" en 2003. |
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Otro elemento característico de la fotografía en las portadas discográficas del jazz, son los retratos de los músicos. Hay muchas fotografías y muchos sellos discográficos que recogen la esencia de ése arte dándole a la fotografía un particularísimo enfoque que la convierten una obra de arte con mayúscula. Quizás, y en representación de muchas otras, este retrato tomado en 1961 durante un descanso en una grabación por el fotógrafo Francis Wolff para el sello Blue Note, al saxofonista tenor, Dexter Gordon, es un magnifico botón de muestra de un arte incontestable. El realismo de el humo del cigarrillo flotando por el estudio, la disposición de los protagonistas y la serenidad que transmite, hace que quien la observa pueda sentirse dentro de la escena. |
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