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El
trompetista, Clark
Terry, inició
su actividad musical a
mediados de los años treinta cuando formó parte de la banda de
su ciudad y en la de su escuela. Tras pertenecer a la formación musical de la Marina
Militar durante la guerra, en 1945 fue
llamado durante varias semanas por la orquesta de Lionel
Hampton.
Las obligaciones militares le trasladaron a California y una vez
licenciado firmo allí su primer contrato profesional con la famosa
orquesta de Charlie
Barnet. Posteriormente su
éxito como
trompetista, le abrió las puertas a otras formaciones similares
hasta firmar por la bigband de Count Basie en 1948.
Con Basie, Clark
Terry, estuvo hasta 1951, año en que es el
mismísimo Duke Ellington quien lo reclama.
Permanecería con
Ellington, nueve fructíferos años, un periodo importantísimo en su
formación musical y donde demostró con creces su valía. En el seno de
la orquesta de Ellington, Clark
Terry tenía mucha
mas libertad de acción y mas espacio para desarrollar su fantasía
improvisadora. En ese marco y en ese contexto, Terry se consolidó
como uno de los grandes trompetistas de la época, a camino entre
Rex Stewart por su sonoridad, y
Dizzy Gillespie
por su costumbre
de introducir en su fraseo pasajes de tiempo doble. Su estancia
con la orquesta de Duke
Ellington, no le privó para desarrollar
al mismo tiempo su camino en solitario o en compañía de otros
grandes músicos. Es muy destacable, en este sentido, su aportación
al extraordinario álbum liderado por Thelonious Monk, titulado:
"Brilliant Corners", junto a
Sonny
Rollins, Paul Chambers y Max Roach.
Cuando terminó su etapa con Ellington, Clark Terry
multiplicó su actividad musical participando en numerosísimos proyectos,
conciertos, jam sesions
y otros eventos. Entró a formar
parte de la orquesta del "Apolo
Theatre" de Harlem y
paralelamente de la National
Broadcasting Corporation,
en la que permaneció cinco años interviniendo en numerosos
conciertos y programas televisivos. En 1963, Clark
Terry fue uno
de los puntales de la orquesta de Quincy
Jones y al
año siguiente salió de gira por Japón con el trombonista, Jay
Jay Johnson.
A la vuelta de Asia, grabó un gran disco con el trío del
pianista, Oscar
Peterson. Esa
colaboración se prolongó en 1965 cuando se fue de gira por Europa
con el pianista y la cantante
Ella Fitzgerald,
preludio de lo que seria su adhesión, al año siguiente, al grupo
dirigido por Norman
Granz,
el famoso "Jazz
at the Philharmonic".
Clark Terry,
desempeñó también una intensa actividad didáctica para lo que
fundó una bigband formada por jóvenes músicos que le sirvió de
laboratorio para desarrollar un estilo sutilísimo, moderno, lleno
de swing y con una sonoridad a la trompeta, redonda y plena.
Consumado maestro en el arte de la sordina, Clark
Terry es un músico
excepcional que logró sintetizar a la perfección, tradición y
modernidad, por cuyos meritos aun no ha sido suficientemente
valorados en el mundo del jazz.
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