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El trombonista,
Curtis Fuller
pertenece a esa generación de músicos posterior a la epoca dorada
del trombón moderno de jazz que
representaba, Jay
Jay Johnson
y Kai
Winding fundamentalmente.
Desde el principio de su carrera profesional, Curtís
Fuller destacó por su originalidad, creatividad y
también por dotar al trombón de jazz de la línea moderna de continuidad
que le proporcionaron los dos músicos antes citados.
En Detroit, ciudad donde nació, Curtis
Fuller empezó a tocar
junto a Kenny Burrel
y Yusef Lateef. Posteriormente sus encuentros
con Dizzy Gillespie, Sonny Rollins,
Cannnonball Adderley o Gil
Evans, resultaría
muy provechos para la formación de este maestro
del trombón que supo captar de cada uno un aspecto particular. En
1957 se cruza en el camino de Miles
Davis y junto al
maestro de la trompeta mantiene un discurso musical que queda de manifiesto
en las grabaciones que haría poco después. Mas tarde fue el
maestro del saxo alto, Benny Golson quine le enseño a frasear con
sensibilidad y con un bagaje ya muy consolidado, entra a formar
parte en 1961, de los Jazz Messengers del baterista
Art Blakey.
Los tres años que pasó Curtis Fuller
con los Messengers fueron
unos años extraordinarios donde dio lo mejor de si, quedando de
manifiesto esa maestría en el disco:
"Free for All" la mejor grabación de Curtis con los
Messengers y uno de los álbumes emblemáticos del gran baterista. Tras su paso con la
formación de Blakey, Curtis colaboró con Lee Morgan, y en 1968 tuvo la oportunidad de viajar a
Europa con la orquesta de Dizzy
Gillespie, donde cosechó un gran
éxito. Durante toda la década de los ochenta, Curtis
Fuller estuvo actuando por todo el mundo en conciertos,
festivales, teatros y clubes al frente de la formación denominada
"Timeless All Stars" un grupo formado por los músicos
adscritos a aquel sello discográfico.
En 1992 ficha por el sello Savoy
donde grabó dos discos: "Jazz
it's Magic"
y al año siguiente: "Blue-Sette"
tuvo su última sesión de grabación para el sello Savoy.
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