RESTAURANTE CASA MARÍA (RONDA - MÁLAGA)

Plaza Ruedo Alamesa, 27. 29400 Ronda.
 
Teléfono de reservas: 951 083 663

Facebook: Casa María


Relación calidad-precio:


Presentación:


Cocina:


Servicio:

 

Mala Aceptable Buena Muy Buena Excelente

 

La provincia de Málaga es, gastronómicamente hablando, la punta de lanza de Andalucía. No en vano, de las dieciséis Estrellas Michelín que existen en nuestra Comunidad Autónoma, nueve de ellas —más del doble—, se encuentran repartidas entre la costa y el interior de la provincia malagueña. La última de ellas, se le ha concedido al Restaurante Bardal en Ronda, del Chef Benito Gómez, digno sucesor de su anterior proyecto, el Restaurante Tragabuches.

Y en Ronda, esa ciudad milenaria, atractiva y de singular belleza, nos vamos en este mes de Junio para recomendaros un restaurante también singular, alejado de los circuitos turísticos, y a extramuros de la ciudad del Tajo. Ronda fue fundada por los Celtas, y habitada por romanos, árabes y cristianos; en cada esquina y en cada calle del casco histórico hay rincones por descubrir, vistas espectaculares, y vestigios históricos de hechos pasados que la convierten en una de las ciudades más visitadas de Andalucía. Y cruzando el Puente Nuevo, con el Tajo a nuestros pies y recorriendo sus calles a los pies de su milenaria muralla, se abre la Plaza del Ruedo Alameda, un entorno ideal para disfrutar de un almuerzo o cena en “Casa María”, el restaurante que hoy recomendamos en Apoloybaco.

El Restaurante “Casa María”, está abierto y regentado por la misma familia desde 1989 y sus propietarios: Elías Vega Crespo, su esposa Isabel, y su hija María Vega Alva (de quién toma el nombre el restaurante), cuidan diariamente de que su extensa clientela salgan satisfechos en una ciudad tan exigente a niveles gastroómicos como Ronda. A extramuros de la ciudad y con una bella plaza como escenario, la terraza del restaurante ofrece, además de unas magnificas vistas sobre el lienzo de la muralla de Ronda, una sensación de tranquilidad y sosiego, que en este caso, y dado el enorme trasiego de turistas que deambulan diariamente por Ronda, se agradece sinceramente.

La singularidad de “Casa María” es que su propuesta gastronómica cambia a diario. Aquí no existe el concepto habitual de “comer a la carta” ya que simplemente esta no existe y el comensal debe aceptar que Elías y María —padre e hija—, nos propongan un menú de diario, siempre distinto, y compuesto por ingredientes frescos de excelente calidad, y donde son protagonistas los alimentos básicos: huevos, verduras, carnes y pescados. Y todo ello con productos adquiridos a diario en las lonjas y mercados de cercanía, especialmente la de Barbate con su cñelebre Atún Rojo por bandera.

Entre las carnes que ofrece al público, destacan las de Ternera rubia Retinta de Antequera, certificada por la DOCOP, y también, dos veces por temporada propone a su clientela el chivo lechal que mantiene congelado a -60º. Dispone además de una pequeña, pero selecta bodega con variedades blancas y tintas, y presume de que en su casa se consumen anualmente, unas 700 botellas de Vega Sicilia. En nuestra visita a este familiar restaurante, que consiguió en 2016 el Premio Nacional de Gastronomía en la categoría de “Plato de Oro”, concedido por el Comité Nacional de Radio Turismo, Elías Vega Crespo y su hija María Vega Alva, nos ofrecieron unos estupendos entrantes compuestos por:

Espárragos trigueros asados con salsa mostaza dulce y miel.
Bruschetta con tomate raf, aceite de oliva y sal negra volcánica.
Huevos rotos con fideua, panceta crujiente y trufas.

Todos los entrantes fueron exquisitos, muy bien presentados en mesa, en cantidad adecuada y con el tiempo correcto entre cada plato para disfrutar de una buena comida. Pasamos a continuación a los pescados y Elías nos puso por delante cuatro variedades distintas:

Tacos de corvina frita.
Bacalao laminado con mahonesa y pimientos rojos.
Vieiras de mar asadas a la plancha, en salsa de calabaza.
Salmón marinado con romero y piñones, sobre lecho de alioli.

Excelentes la vieiras y el bacalao; muy bien frita la corvina y magnifico el contraste entre el salmón y el alioli.

Y llegaron las carnes a la mesa en dos preparaciones distintas y ambas extraordinarias:

Entrecot de retinta acompañadas de papas asadas y salsa de tomate.
Brocheta de solomillo asado.

Y tras una magnifica comida, llegaron los postres a la mesa que los comensales compartimos con tres propuestas distintas:

Bizcocho con mermelada, chocolate y yogurt.
Helado en tarta de ron
Ganache de avallena, turrón y vainilla.

Todo ello fue armonizado por un excelente Chardonay Blanco y un tinto Finca Resalso de Emilio Moro de la D.O. Ribera del Duero. El precio, bastante razonable, rondó los treinta euros por comensal. Si van a Ronda, acerquense a esa bella y tranquila Plaza del Ruedo Alamed, y disfrutende una excelente cocina de cercania, con productos de temporada, y con la excelencia de la materia prima por bandera. Dispone de salón interior con capacidad para unos 30 comensales en temporada de otoño e invierno.

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