RESTAURANTE CASA CLAUDIO (CASAR DE CÁCERES - CÁCERES)

Paseo de Extremadura, 21. 10190 Casar de Cáceres.
 
Teléfono de reservas: 927 290 246


Facebook: Casa Claudio


Web: Casa Claudio


Relación calidad-precio:


Presentación:


Cocina:


Servicio:

 

Mala Aceptable Buena Muy Buena Excelente

 

En el artículo que en esta misma web dedicamos hace unos meses al Restaurante Atrio de Cáceres, —dos estrellas Michelín—, ya dábamos algunas pistas de cómo, al calor de la alta gastronomía extremeña en general, y cacereña en particular, venían proliferando una serie de espacios gastronómicos que siguen la estela de la alta cocina. Cáceres fue declarada en 2015, Capital Española de la Gastronomía, y ese merecido reconocimiento, ha dado sus frutos a medio plazo, bien por la apertura de nuevos negocios de restauración, o, como es el caso de Restaurante Casa Claudio, el establecimiento que recomendamos efusivamente, en este mes de Agosto de 2018 en nuestra web, porque su trayectoria gastronómica durante más de dos décadas, ha puesto en valor la gastronomía extremeña y cacereña de manera sostenida.

Casa Claudio está ubicado en una localidad emblemática de Extremadura, la villa de Casar de Cáceres, la misma que le da nombre y prestigio al excelente producto que se elabora en aquellos lares y que ha alcanzado fama mundial: la Torta del Casar, un queso natural, declarado DOP (Denominación de Origen Protegida), y elaborado mediante métodos tradicionales a base de leche cruda de oveja procedente de ganaderías controladas, cuajo vegetal y sal.

La trayectoria gastronómica del Restaurante Casa Claudio en Casar de Cáceres, a escasa distancia de la capital cacereña, está labrada con pasión, exigencia y un compromiso inalterable durante años por ofrecer a su amplísima clientela una gastronomía de calidad, elaborada con productos y recetas autóctonas de Extremadura. Su carta, que cambia cada trimestre del año, ofrece productos de cercanía y de temporada, todas ellas de elaboración propia en sus fogones de la sabia mano del Chef Claudio Vidal Barrantes, hijo y heredero del negocio que labró durante años, su padre: Claudio Francisco Vidal, toda una institución en la cocina y gastronomía extremeña y cacereña.

A lo largo de su carrera profesional, ambos, padre e hijo, han recogido premios y reconocimientos a su labor en los fogones de su restaurante por abanderar el pabellón extremeño de la cocina moderna y tradicional. El afán de recuperar recetas ancestrales de las dehesas y villas extremeñas, su apuesta por innovar sin renunciar a las extraordinarias materias primas que ofrece Extremadura y la utilización de materias primas de primerísima calidad procedente de las distintas Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) extremeñas como son: las DOP de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) de Monterrubio y de Gata-Hurdes, la DOP de la Miel de Villuercas Ibores, la DOP del Queso Ibores, la DOP de la Cereza del Jerte, la DOP del Queso de la Serena, la DOP Ribera del Guadiana, la DOP Dehesa de Extremadura, la DOP del Pimentón de la Vera, las Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) de Cordero (Corderex) y la IGP Ternera de Extremadura y la IGP de Vinos de las Tierra.

Estas son las tres claves del éxito de este veterano negocio que se llama Casa Claudio y que inició su camino hace más de un cuarto de siglo de la mano del ya citado, Claudio Francisco Vidal, un restaurador inquieto, ya jubilado, pero que de joven se aventuró, con tan solo trece años, a aprender el oficio en la taberna de su padre. Tras varias idas y venidas a Madrid, Claudio Francisco, decide regresar al Casar, su localidad natal, donde después de varios intentos y distintas iniciativas en el sector hostelero, logra hacer realidad el sueño de su vida: abrir su propio restaurante.

Su hijo, y actual Ched de Casa Claudio: Claudio Vidal Barrantes (a la izquierda), siguió la tradición familiar y tras terminar el servicio militar, emprendió su propio camino. Tuvo un proceso formativo intenso, duro, pero extraordinariamente enriquecedor, ya que durante más de quince años, estuvo en los fogones de algunos de los mejores restaurantes de España: Martín Berasategui, (San Sebastián), Dani García en Málaga o José Luís y Pedro Larumbe en Madrid. Su primera experiencia importante fue en los fogones del Restaurante Aldebarán en Badajoz, donde el Chef, Fernando Bárcenas, le enseña el oficio y le ayuda a descubrir la alta gastronomía. A partir de ahí ya supo que quería hacer en sus fogones.

En 2014, Claudio Francisco Vidal, ya jubilado, recibió el Premio de la Asociación de Cocineros y Reposteros de Extremadura por su dedicación y contribución a la expansión, enriquecimiento y recuperación de la cultura culinaria de Extremadura; dos años antes, en 2012, Casa Claudio, fue reconocido por la Cadena COPE, en su programa gastronómico “A cuerpo de Rey”, como el mejor restaurante de Extremadura. Y también es destacable, que el Restaurante Casa Claudio, ha sido certificado por la Fundación “Dieta Mediterránea”, por su contribución a los valores saludables, culturales y sostenibles que promueve el estilo de vida mediterráneo.

Por su parte el actual Chef y heredero del negocio familiar, Claudio Vidal Barrantes recibió en mayo de 2018, el premio a la Gastronomía de Extremadura en la III Edición de los Premios Gente Viajera al turismo extremeño concedido por la emisora: Onda Cero Extremadura. Y una de sus últimas experiencias, fue la de participar en 2016, como restaurante colaborador en uno de los equipos del evento de chefs 'A cuatro manos', un homenaje de los mejores chefs de España al laureado Joël Robuchon que tuvo lugar en Marbella. Allí se dieron cita, entre otros grandes Chefs de la cocina española: Toño Pérez, Ferrán Adriá, Joan Roca, y Claudio Vidal, que recibió los parabienes de la critica especializada.

Quien escribe esta reseña ha estado recientemente un par de veces en el comedor del Restaurante Casa Claudio, y en ambas ocasiones, la experiencia ha sido inolvidable. Su innovadora cocina está basada en las mejores materias primas de Extremadura, el cerdo ibérico es protagonista principal de su oferta culinaria; las carnes de caza de sus dehesas están vivamente representadas en su carta, y los platos llegan a la mesa en novedosas, originales y creativas presentaciones.

En Casa Claudio de Casar de Cáceres hay muchas opciones para el comensal, y su carta se adapta, en distintos formatos a todos los bolsillos. Además de la carta de a diario, se ofrece al comensal la carta de Menú de Mercado, la carta de Menú Gastronómico, —ambas espléndidas y variadas—, así como la opción de los menús degustación que habitualmente giran en torno a los productos autóctonos extremeños, y las últimas creaciones de su cocina, dependiendo de la época del año en que se visite. También se ofrece una serie de menús más económicos, pero sin perder un ápice la calidad de los platos y donde el comensal puede elegir entre cinco platos de primero, otros cinco de segundo y otros cinco de postre de la carta principal del restaurante. Desde nuestro punto de vista una opción magnifica.

El Restaurante Casa Claudio, dispone asimismo de amplios y elegantes salones para eventos sociales y familiares, amplia zona de barra donde picar algunas de sus especialidades, terraza climatizada y jardín interior. Todos los espacios están suficientemente distantes unos de otros, para que nada interrumpa el placer de una buena comida y su consiguiente sobremesa. Asimismo, todos los espacios de Casa Claudio, mantienen un ambiente renovado de estética elegante, moderna y coherente con el concepto de cocina que se ofrece al cliente.

Si ya había motivos suficientes para acercarse a Cáceres y visitar el Restaurante Atrio, el viajero no debería desaprovechar la oportunidad para desplazarse a escasos 12 kilómetros de la capital para, al tiempo que se adquiere en cualquier quesería con el sello de la D.O la famosa Torta del Casar, almorzar o cenar en uno de esos templos gastronómicos que todo buen gourmet debería visitar de manera obligada al menos una vez al año. Restaurante Casa Claudio es, sin duda alguna, un referente en la provincia cacereña y uno de los mejores restaurantes que hemos visitado, y han sido muchos, en los últimos años.

Pasando ya al terreno culinario, la casa nos ofrece unos sorprendentes y originales “Snacks”, como aperitivos de cortesía, presentados en corcho de alcornoque y compuesto por una galleta crujiente con cardillos escabechados, un mochi de Torta del Casar, un “porra” de queso de Ibores y torreznos de cerdo. Bocados regionales vistos desde otro prisma que confirman la versatilidad que (también) poseen los productos de la tierra. Éramos, en ambas ocasiones de nuestra visita, ocho comensales y cada plato que llegó a a la mesa, fue del total agrado de los dos grupos. Estos fueron algunas de las recetas y postres que probamos entre ambas visitas, la primera se produjo en Enero de 2018 y la segunda en abril del mismo año. Eran cartas de distintas temporadas y aquí enumeramos algunos de los platos que degustamos entre las dos visitas:

Entrantes para compartir:

• Torreznos de siempre. Aperitivo individual.
• Zorongollo extremeño con sardina marinada, anchoa casera y vinagreta de aceitunas manzanilla.
• Tataki de lomo de Atún rojo con vinagreta de tomate, piparras, reducción de chiles y vinagre de frambuesas.

Platos principales:

• Flor de Alcachofas Asadas con yema trufada y jamón ibérico.
• Pulpo asado y ahumado con cachelos, cremoso de Pimentón de la Vera y migas crujientes.
• Lomo de vaca rubia gallega laminado (curado mínimo 40 días)
• Judiones con langostinos.
• Solomillo de cerdo “especial de la casa”, relleno de trigueros, torta del Casar y su salsa.
• Ensalada de magret de pato, foie, manzana y vinagreta de miel y mostaza.
• Lubina salvaje asada a la donostiarra con verduritas, crema de coliflor y salsa de ajillo.
• Taco de bacalao desalado sobre pisto extremeño y jugo de cerdo ibérico.
• Tartar de ventresca de atún rojo de almadraba con ostras y sorbete de mostaza.
• Tarantelo de atún rojo con velo de panceta ibérica, puré de boniato y salsa ponzu.

Postres:

• Tiramisú de Torta del Casar con migas de chocolate sablee y helado de café y gelatina de amareto.
• 5 chocolates en texturas.
• Tarta de queso tradicional con confitura de fresas y helado de galletas.
• Bizcocho borracho del Casar al Whisky ligero con su helado de vainilla y su yema tostada.
• Piña caramelizada rellena de mascarpone, sopa de coco, lima y granizado de hierbabuena.
• Gazpacho de cereza con anchoa, guacamole y helado de torta del Casar.

Es importante reseñar que su plato estrella, y que llevan más de veinte años en su carta, es el ya comentado “Solomillo de la casa, relleno de trigueros y torta del Casar”, del que consumen al año unos veinticinco mil kilos. Sencillamente espectacular. En la sala manda su hermana Mirian Vidal, una mujer conocedora de su oficio y que de manera eficaz, atiende a cada comensal con sigilo, atención y profesionalidad.

Y no podemos terminar la reseña de Casa Claudio, sin hacer constar la variedad, amplitud y calidad de su carta de vinos, donde, por supuesto, están recogidas algunas referencia de la mayoría de las DD.OO españolas, y, como es lógico y natural, tratan con especial énfasis los vinos de la DO Ribera del Guadiana. En la bodega del Restaurante Casa Claudio, reposan excelentes referencias autóctonas, de bodegas emergentes en Extremadura y que en los últimos tiempos elaboran vinos de excelente calidad tanto en tintos, blancos o espumosos. Algunas de esa bodegas presentes en la carta de vinos de Casa Claudio y que ponen en valor la calidad de la viticultura extremeña son: Pago Los Balancines de Mérida; Bodegas Ruíz Torres de Cañamero (Cáceres), Bodegas Coloma en La Albuera (Badajoz); Bodegas Carabal en Alia (Cáceres) o Bodegas Habla en Trujillo, también en Cáceres.

Precisamente en nuestras dos visitas nos inclinamos por probar vinos de la IGP Vinos de la Tierra de Extremadura; la primera vez probamos el Coloma Selección Garnacha 2014, una Garnacha Tintorera de Bodegas Coloma con cepas de más de 50 años y seis meses de barrica vinificadas en la Finca El Carrascal. La Bodega está situada en la carretera EX363, entre Talavera La Real y La Albuera en la provincia de Badajoz. Una garnacha estupenda a juicio de todos los comensales.

En la segunda de nuestra visita a Casa Claudio, nos inclinamos por probar, también de la IGP Vinos de la Tierra de Extremadura, el Habla del Silencio 2013, elegido en 2015 como mejor vino tinto joven de España por los miembros de la Asociación de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV). Fue también un acierto la elección.

En resumen amigos, la propuesta gastronómica del Restaurante Casa Claudio, en Casar de Cáceres, hace de este restaurante una de las mejores opciones en la provincia de Cáceres. Conviene reservar siempre, pero si tienen pensado ir en fin de semana, es imprescindible la reserva con suficiente antelación; el lleno en cualquier época del año está garantizado.

 

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