RESTAURANTE EL MESÓN DE GONZALO (SALAMANCA)

Plaza del Poeta Iglesias 10. 37001 Salamanca.
 
Teléfono de reservas: 923 217 222


Facebook: El Mesón de Gonzalo


Web: El Mesón de Gonzalo


Relación calidad-precio:


Presentación:


Cocina:


Servicio:

 

Mala Aceptable Buena Muy Buena Excelente

Hay muchas razones para visitar Salamanca, una ciudad pródiga en monumentos, con una gran tradición cultural y esplendorosamente monumental. Durante siglos, Salamanca ha acumulado arte, cultura y sabiduría a raudales, y la ciudad alberga la universidad en activo más antigua de España, y una de las cuatro más antiguas de Europa junto con Bolonia, Oxford y París. Su origen está en las escuelas catedralicias de época medieval, en torno al año 1130 y ya en el siglo XVII era considerada la universidad más prestigiosa de Europa.

El casco antiguo de Salamanca, fue declarada en 1988, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y cuenta con un importante patrimonio histórico-arquitectónico, entre el que destacan sus dos catedrales, la Casa de las Conchas, la Plaza Mayor, el Convento de San Esteban y las Escuelas Mayores. Desde el año 2003, su Semana Santa es considerada Interés Turístico Internacional. Además, Salamanca fue nombrada en 2002, por el Consejo y el Parlamento Europeo, “Capital Europea de la Cultura”. Su Plaza Mayor, la más grande de España, es de estilo churrigueresco, y es el epicentro de la vida de la ciudad, un punto de encuentro habitual de sus habitantes. En sus soportales se localiza el centenario Café Literario Novelty, punto de encuentro habitual de literatos y artistas de la ciudad desde que se inauguró en el año 1905, y del que fue asiduo, el profesor y literato, Gonzalo Torrente Ballester.

Gastronómicamente hablando, que es de lo que tratamos en este reportaje, la capital y provincia salmantina, es rica en productos autóctonos de reconocida calidad y prestigio, destacando, sobre todos, el extraordinario jamón ibérico de Guijuelo, una de las Denominaciones de Origen de la provincia, junto con la vinícola DO Arribes, la Lenteja de Armuña, recogida bajo el epígrafe de “Indicación Geográfica protegida”, y el Consejo regulador de la “Carne Morucha de Salamanca”.

Los que hacemos esta sección de Apoloybaco, visitamos Salamanca en el pasado mes de octubre de 2018, camino a las tierras altas de Castilla y León. Lugar de obligada parada, en Salamanca decidimos visitar una de los espacios gastronómicos más señeros y a la vez, más prestigioso de la ciudad charra: El restaurante Mesón de Gonzalo, un establecimiento que se inaugura en 1947 (en 2017, cumplió su 70 aniversario), por Manuel Sendín en un emblemático edificio que se encuentra en la Plaza del Poeta Iglesias, a tiro de piedra de la Plaza Mayor, y punto neurálgico de la ciudad.

El Restaurante Mesón Gonzalo, ha conocido ya tres generaciones de una saga hostelera que, desde de mediados del Siglo XX, ofrece a sus clientes una acertada combinación de tradición y modernidad, a través de una cocina honesta, en un entorno privilegiado. El Restaurante Mesón de Gonzalo, tal y como lo conocemos hoy, es la segunda versión de un restaurante mítico en Salamanca. Mítico por su cocina, su capacidad de reinventarse y su afán por ser santo y seña de la restauración salmantina.

Gonzalo Sendin, su actual propietario, ha sido capaz, no sólo de de mantener el establecimiento legado por sus ancestros, sino de situarlo entre los mejores restaurantes de Castilla y León. Al tomar el relevo, su hijo Gonzalo, ha renovado con acierto, no solo el aspecto físico del restaurante, adaptado arquitectónicamente a su tiempo, sino también su oferta gastronómica, y todo ello conservando su propio estilo, su marchamo de calidad, su apuesta por una carta, renovada en cuanto a las nuevas tendencias gastronómicas, pero conservando la esencia de la misma.

Justo en 2017, cuando cumplía su cincuenta aniversario como espacio gastronómico, su propietario abordó una necesaria remodelación, que adaptó el restaurante a los nuevos tiempos; para ello, eliminó la barra del restaurante, la trasladó al piso superior y abrió una entrada independiente, de forma que el acceso al restaurante era exclusivo para sus clientes. Terminadas la obras, es el nieto del primer propietario, también de nombre Gonzalo, quien coge las riendas del negocio, transformando no sólo el espacio, sino el concepto mismo del restaurante. El resultado, en palabras de la prestigiosa “Guía Michelín”, es todo un ejemplo de adaptación a los nuevos tiempos. Sus asados, carnes al carbón y grandes clásicos conviven con platos más actuales y de fusión. Ese afán de superación, ha hecho posible, que el restaurante, además de ser un clásico en la cocina salmantina, sea un referente imprescindible en la cocina moderna de Castilla y León. Fruto de ese esfuerzo creativo en su cocina, es el reconocimiento por parte de la afamada “Guía Repsol”, que le concedió uno de sus prestigiosos “Soles”, en 2017.

Tras la reforma del local, que ha dejado al descubierto tres hermosas columnas de piedra del siglo XVI, dos de ellas, con el antiguo escudo de Salamanca, conviven tres espacios distintos, bien definidos e independientes entre si; barra en la primera planta con capacidad para 35-40 personas, de las que un tercio pueden sentarse en la misma barra, tiene la cocina situada en el centro de la misma en formato “show cooking”. La barra es servida y sugerida por el chef, Marcos del Valle, quien propone a su clientela una mezcla de concina clásica y moderna; el comedor en la sala principal, tiene capacidad para 50 comensales y finalmente, la terraza exterior, a pie mismo de la Plaza Mayor, oferta otro ambiente más relajado, donde puedens enatrse unas 20 personas.

En cualquiera de esos tres espacios, se puede disfrutar de la excelente carta de “El Mesón de Gonzalo”; La carta del Restaurante “El Mesón de Gonzalo”, contiene algunas recetas que lo hacen muy especial como las bravas, —reconocidas como entre las diez mejores de España— sus afamados callos, —receta que acaba de ser reconocida como la mejor del mundo— sus excelentes croquetas de Jamón ibérico o sus premiadas manitas de cerdo deshuesadas con boniato, trufa y Oporto, —otra receta premiada en distintos certámenes gastronómicos—, que se adaptan al formato de tapas y raciones, y, por supuesto, su magnifico lechazo al horno, uno de los productos que están en su carta desde el mismo día de su inauguración y por el que es sobradamente reconocido. Los ibéricos y chacinas de Guijuelo, las verduras de temporada, sus platos y guisos de cuchara, sus elaboraciones de carnes, pescados y arroces, sus recetas de cordero —mollejas de lechal encebolladas y chuletillas de lechal—, el cochinillo asado al estilo tradicional, y un excepcional Steak Tartar de fama mundial, son algunas de las excelencias de su carta.

En nuestra visita al Restaurante Mesón Gonzalo, probamos para compartir sus mundialmente famosos callos, de justa fama, y recientemente reconocidos como los mejores del mundo en el II Campeonato Mundial de esta ancestral receta, sus chuletillas de lechal, sabrosísimas,  tomate de Tudela con ventresca y cebolla roja crujiente, de insuperable sabor y textura, y por supuesto, una de sus especialidades, el lechazo de cordero al horno que vino a la mesa en su punto justo y con el marchamo de la Denominación Específica Lechazo de Castilla y León (IGP), en la que solo se admiten animales procedentes de las razas: Churra, Castellana, Ojalada y cruces entre esas tres razas. Estas razas se crían el ámbito geográfico de la Cuenca del Duero (incluida Salamanca).

Una de las cualidades que tiene que tener hoy un buen restaurante, es tener una adecuada y proporcionada carta de vinos para acompañar a los alimentos. Y en ese sentido, el Restaurante “El mesón de Gonzalo”, está a la altura de los productos gastronómicos que ofrece en su carta. En su bodega reposan más de 150 referencias de la gran mayoría de las DD.OO de España, y el comensal tiene una amplia gama de excelentes vinos, a distintos precios, donde elegir. Nuestra apuesta fue por todo un clásico de la DO Rioja, cono fue el Villa Tondonia, reserva 2005.

También la carta de postres del restaurante es muy atractiva. Es más, podemos decir sin riesgo a equivocarnos, que el nivel de su repostería es excelente; nosotros nos decantamos por su estupenda y famosa Torrija de Brioche caramelizada al momento, con helado de yogur búlgaro, y un gran Coulant de chocolate con helado de vainilla, y la Milhojas de manzana asada y crema pastelera. Si a todo lo anterior, se suma se suma una excelente relación entre calidad-precio, un servicio de sala magnífico, y un equipo atento a cada detalle, el resultado es sobresaliente. En resumen, nuestra experiencia en el restaurante salmantino “El Mesón de Gonzalo”, fue sumamente grata y placentera, y es un sitio totalmente recomendable para nuestros amigos que siguen a menudo esta sección de nuestra web.

Nos despedimos de esta sección hasta el año próximo, queridos amigos, y aprovechamos para desearos a todos unas felices fiestas de Navidad y un venturoso año 2019.

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