melillaEn la Ciudad Autónoma de Melilla, conviven desde hace siglos las cuatro religiones más importantes del mundo. La presencia de cristianos, judios, musulmanes e hindúes conforman un crisol de culturas, que lógicamente se transmite a todos los ordenes de la vida melillense, también a la gastronomía. El resultado culinario de este cruce de culturas, nos muestra distintas maneras de cocinar, distintos hábitos alimentarios, y también el uso de distintas recetas y productos.

Las diferentes gastronomías que habitan en la zona llegan a su esplendor en las fiestas que celebra cada comunidad étnica. Hispanos y mediterráneos son el Caldero de pescado, que lleva rape, gallineta, rubio y gambas; la Cazuela de Rape a la Rusadir, y el Pastel de Pescados entre los que nunca faltan el rape, la aguja, gambas y cigalas. No podemos obviar tampoco el Choco con Garbanzos, ligero cocido pesquero.

La cocina Bereber nos ofrece los Pinchos Morunos de Cordero, el típico Cuscús, que mezcla la carne de cordero troceada con hortalizas y especias; y los intensos Fideos al Corinto.

Las Samosas hindúes son pequeñas y deliciosas empanadillas de forma triangular rellenas de una pasta hecha con patatas, guisantes, cebolla, cilantro, comino y zumo de limón. Las verduras al estilo Patiala, o la Raita de frutas y pepino son también importantes abanderados de la gastronomía hindú. El pescado cocho de origen hebreo, es un plato sabrosísimo elaborado con pescados de carnes recias (mero, rape, corvina) que se cortan en dados. También es hebrea la Tortilla de Colores y la suculenta Carne Encebollada.

Existe un guiso llamado `De Las Cuatro Comunidades´, elaborado con galletas hebreas, pimientos y zanahorias marroquíes, especies hindúes y lengua de ternera. Además de ser muy gustoso es un emblema de la convivencia de estas culturas. El tapeo es otro de los signos característicos de los melillenses, que gustan de tomar una cerveza o un vino acompañado por frituras del sobresaliente pescado recogido en el estrecho.

Melilla aprovecha la calidad de las frutas de secano cultivadas en el vecino Marruecos bien para tomarlas solas, bien para elaborar dulces que rebosan frescor y sabor. Destaca el delicioso Pastel de Naranjas, se prepara con la pulpa de esta fruta y unos clavos. Se hace una mermelada que se usa para rellenar las cáscaras vacías hasta un tercio de su volumen. Estas se completan hasta el borde con natillas y se adornan con merengue y almendras molidas espolvoreadas por encima. Se dejan enfriar en el frigorífico y se añade un poco de canela molida en el momento de servir.

Arropes, Gachas de mosto, Risaos, Merengas de café, Tocino de cielo, Arroz con leche, y Roscos son otros dulces y postres típicos de la zona. Entre las frutas, son de primera calidad melones, sandías, naranjas y mandarinas, entre otras. El influjo árabe se manifiesta en el Té de Hierbabuena que solo se elabora en esta ciudad y que es servido en la mayoría de restaurantes de la zona. Es una bebida ideal para acompañar a dulces o al típico ´Pincho Melillense`.

Más que una ciudad, Melilla es todo un mundo por descubrir. Un mundo exótico y misterioso donde monumentos, museos y calles son testigos y exponentes de cinco siglos de historia. A ello añade una gastronomía colorista que te seduce con intensos olores y la riqueza de los matices aportados por las cuatro grandes culturas que aquí, en Melilla, conviven en paz.

Si van por Melilla, visiten estos establecimientos que nuestros socios nos han recomendado.

La CalaLa TraviataEntre VinosEl Caracol Moderno
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