Rutas Gastronómicas por los barrios de Sevilla: Santa Catalina.
Calle San Felipe, 1. 41003-Sevilla.
 

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina: No hay

Servicio:

Tapa destacada: No hay

Otras tapas: No hay

 

  Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente
 

La Cervecería "El Tremendo", quizás la más popular y concurrida de Sevilla pese a sus reducidas dimensiones, acaba de reabrir sus puertas tras haber permanecidas cerradas durante cerca de dos meses para que se adapte a la normativa vigente de la ley antibotellona. La ley es igual para todos y también para este templo cervecero de Sevilla.

Todo en la Cervecería El Tremendo es reducido. San Felipe, su angosta calle donde reside, su espacio interior, apenas 10 metros cuadrados (sí 10 metros cuadrados), su diminuto servicio y también su pequeñísima barra. ¿Como e posible entonces que este local, además de ser el más popular de Sevilla, sea al mismo tiempo el que más cerveza consuma?

La clave de todo es la calidad de su cerveza. No hay otra igual en Sevilla. Servida en grifos antiguos de cobre, tirada con la espuma adecuada y servida muy fría, la Cervecería El Tremendo lleva años ofreciendo a los sevillanos, para mayor gloria de la Cruz del Campo, la mejor cerveza de la ciudad. Un detalle importante en esta cervecería, que también se repite en otros dos templos cerveceros de Sevilla, el Bar Julián, en el barrio Polo y el Bar Jota en Luis Montoto, es el vaso con el que se despacha la cerveza. En los tres, la marca es la misma: ARCOROC, pero en El Tremendo, el modelo es el vaso Cibeles, mientras que en el Jota y en Julián, el modelo es el Saboya.

El habitáculo de la Cervecería El Tremendo es muy pequeño y eso obliga ineludiblemente en la mayoría de las ocasiones  a beber la cerveza en la misma calle, algo que no gusta nada a los vecinos colindantes con el local y que provocaron el cierre temporal del mismo hasta que se adecuaron a legalidad vigente

En la Cervecería "El Tremendo" no hay tapas, ni cocina, ni falta que hace. Solo una extraordinaria cerveza, y sólo como último extremo, se sirven algunos aperitivos a base de frutos secos, almendras, manises, patatas fritas, bacalao seco, mojama, altramuces o cacahuetes. La gente va allí a beber cerveza muy fría y de mucha calidad y lo hace en un sitio para echar un rato de pie, en la calle, hablando con los amigos, o con la gente que te encuentras. Es tal la cantidad de cerveza que venden que los barriles se acumulan apilados a la entrada aunque no tardan mucho en ser pinchados.

Beber cerveza en El Tremendo en horas punta se hace difícil dada la aglomeración de personas que siempre abarrotan el local. Por ello estas fotografías con el bar casi vacío son la excepción a esa regla. De sus dos grifos de cobre salen aproximadamente de media unos 10 barriles de cervezas diarios, cantidad que se incrementa notablemente en la Semana Santa y en los meses de verano que en Sevilla son muchos días.

 

 

Arriba