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Bodeguita Mera. Calle Oviedo, 6.
Olea Hostería (Antes Bodegón Restaurante Geroma). Calle Ramón y Cajal, 32.
Café Bar El Lebrijano. Calle Alcalde Próspero Castaño, Galería Alta. Local 5. 24-B
Café Bar El Coriano. Calle Manuel Madrazo, 12.
 
Relación calidad -precio:

Fiestas de San Juan de Aznalfarache: Las Fiestas patronales el 24 de Junio en honor de San Jaun Bautista,

http://www.ayto-sanjuan.es/
 

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  Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente

El municipio de San Juan de Aznalfarache se halla situado en el extremo oriental de la comarca del Aljarafe y en la margen derecha del río Guadalquivir. El núcleo urbano está situado al borde de la cornisa del Aljarafe, ocupando un altozano de 47 metros de altitud, desde el que se divisa la Vega del Guadalquivir. El origen del asentamiento debió ser defensivo, aprovechando la altura del cerro Chaboya, colindante con el actual Cerro de los Sagrados Corazones. La expansión fuera del recinto alto no se produce hasta mediados del siglo XVIII, dirigida hacia el sur y al borde del camino de Gelves (la calle Real).

La "Osset" romana, que acuñó moneda propia en cuyo anverso figura una cabeza humana y en el reverso una figura en pie con racimo de uvas en la mano derecha, pasó a ser en época árabe "Hisn-Al-Faray" (Castillo del Miradero), topónimo del que derivó "Alfarache" primero y "Aznalfarache" después. Esta fortaleza que dio nombre al lugar, se construyó entre 1196 y 1197 por mandato del almohade Yacub Almanzor, utilizándose luego como residencia del rey-poeta Al-Motamid. Juntamente con el castillo de Triana es la"llave de todo el Axarafe".

Tras ser conquistada por el maestre Pelay Correa, por órdenes de Fernando III, fue otorgada por éste a adalides y gente del mar, entre ellos Ramón Bonifaz. El Castillo pasó a manos de la Orden militar de San Juan de Jerusalén el 25 de Febrero de 1248, y fue confirmada esta donación en Sevilla, a finales de 1253. De esta época proviene la primera parte del topónimo. En la actualidad, San Juan de Aznalfarache está muy unidad a la capital andaluza, de la que solo le separa el río y es una de los localidades denominadas dormitorios de Sevilla.

Su cercanía a la gran urbe de Sevilla la convierte en destino gastronómico al alcance de la mano y entre sus calles empinadas, sus dos barrios, el alto y el bajo, y con el sabor típico de los pueblos del Aljarafe, San Juan de Aznalfarache esconde algunos rincones interesantes que en nuestra ruta gastronómica por la provincia de Sevilla, hemos descubierto de la mano de un gran amigo y socio de Apoloybaco y vecino de dicha localidad: Miguel Ángel Cívico González, sevillista incondicional y gran aficionado al cante flamenco, donde hace sus pinitos a la guitarra.



Comenzamos visitando el Café Bar El Coriano, un negocio familiar fundado en 1960 por José Salas González, un coriano afincado en San Juan que ha transmitido el negocio a sus hijos y nietos. Actualmente lo regenta, José Manuel Salas y es la tercera generación de taberneros que posee el local. Con muy buena fama entre sus parroquianos y referenciado sin duda alguna entre uno de los mejores sitios de tapas de todo San Juan. Sus especialidades son los guisos caseros de los cuales nunca faltan en su carta de tapas y raciones: el menudo de ternera (se consume una olla diaria) hecho con papas guisas en vez de con garbanzos, como suele ser habitual en los demás sitios visitados por Apoloybaco.

La excquisita caldereta de ternera, la cola de toro, muy tierna  y bien condimentada, la sangre encebollada, el bacalao con tomate (tomate natural); las espinacas, las costillitas de cerdo en salsa al vino blanco (sabrosísimas), y las habas con jamón forman parte habitualmente de su carta. Todos esos guisos están elaborados por una excelente cocinera, Ángela Salas Tirado, esposa de Antonio, el hijo del propietario. Reformado en 2006, el local tiene una amplia barra y alrededor de 10 o doce mesas desde donde se puede disfrutar de una excelente cocina sevillana. También tiene excelentes pescados fritos o a la plancha, almejas, mariscos y coquinas y el bacalao frito tiene fama en toda la localidad. El bar es de obligada visita por la ruta del tapeo de San Juan y antiguamente poseía unos enormes bocoyes desde donde se vendía el mosto traído de Villanueva del Ariscal (Bodegas Góngora) o de Umbrete (Bodegas Salado). Actualmente se sigue vendiendo mosto de la misma procedencia, pero con menor intensidad.

Tras El Lebrijano, nos encaminamos hacía el Bar El Coriano, un local que lleva siendo bar desde prácticamente la construcción de la Galería Comercial donde está ubicado, aproximadamente en los años setenta, aunque su actual propietario, José María Sánchez, un lebrijano afincado en San Juan de Aznalfarache, lo regenta desde 2008. El local es moderno y está dotado de una pequeña, pero cómoda barra, y enfrente unos ocho o diez veladores elegantemente vestidos para disfrutar de una magnifica carta de tapas algo más relajado. En su carta no falta nunca el menudo de ternera casero (con papas guisadas), la carrillada ibérica, el conejo de campo en salsa, (su especialidad), la cola de toro o el lomo con tomate. También sirve unas excelentes anchoas con salmorejo, una estupenda ensaladilla o los excelentes panes de la casa. En cuanto a su carta de vinos, sin ser demasiada amplia, si está bien representada las DD.OO tradicionales (Rioja y Ribera del Duero), blancos andaluces y una magnifica manzanilla de la D.O de Sanlúcar de Barrameda, pero originaria de la Bodega González Palacios, ubicada en Lebrija. La manzanilla fina, El Poeta. Una maravilla enológica.

Nuestra siguiente parada tuvo lugar en La Bodeguita Mera, una Taberna con solera en el barrio alto de San Juan y que desde principios de 2009, es regentado por su actual propietario. Cerveza bien tirada, barrilito de vinos, y una excelente carne mechada de caballo, su especialidad. Los sábados sirven un excelente arroz en paella. Y para finalizar nuestra visita gastronómica a San Juan de Aznalfarache nuestros pasos se encaminaron a la que sin duda es la estrella culinaria más importante de la localidad: Olea Hostería (Antes Bodegón Restaurante Geroma). Este amplísimo local lleva abierto desde 1975 y antes de establecimiento de comidas y bebidas, fue tienda de ultramarinos y posteriormente carbonería y en la actualidad es sin duda uno de los establecimientos emblemáticos en la ruta del arroz sevillano, no en vano está referenciado por la Diputación Provincial de Sevilla en su ruta turístico-gastronómica del arroz en Sevilla.


Este bodegón servía antiguamente comidas diariamente a los trabajadores y empleados de la cercana factoría de CASA Tablada, hoy reconvertida como EADS-CASA. Su actual propietario es Miguel Cabra Lunar, quien se encarga de que todo esté a punto para dar a sus clientes un magnifico servicio fuera y dentro de la cocina. Amplísimo salón comedor, donde pueden almorzar o cenar tranquilamente alrededor de trescientos comensales, Restaurante Geroma también dispone de salones y reservados para hacer del arte de la comida un autentico placer. Su aspecto responde al concepto propio de Bodegón Andaluz: enormes bocoyes que en su día sirvieron para almacenar vinos de las comarcas anexas a Sevilla (Condado de Huelva, Marco de Jerez, y Mosto del Aljarafe), espaciosos salones especialmente adaptados para celebraciones con una magnifica relación calidad-precio, y sobre todo una excelente materia prima en sus productos: carnes, pescados, chacinas y arroces. Estos últimos son su especialidad y por la que es conocido el Geroma en prácticamente toda España, siendo numerosos los clientes que se desplazan desde fuera de Sevilla para degustar sus espléndidas recetas de arroces. Destacan el arroz caldoso con bogavante, cígalas o carabineros, el arroz con perdiz y el arroz negro o Abanda (estos por encargo). Son también excelentes sus guisos marineros. La carta de vinos es amplia y de calidad y están representados en su bodega las mejores DD.OO  del país. Tampoco suele faltar en su época el mosto del Aljarafe, traído de la vecina localidad de Umbrete.
 

 

 

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