Preparación:

Para quitar la acidez al aceite se calienta en una sartén con un trozo de cáscara de limón. Una vez que se ha dorado y el aceite esté bien caliente se aparta y se añaden los anises. Dejamos que se enfríe a temperatura ambiente y quitamos la cáscara frita.

En un cuenco grande se ponen 250 gr. de harina y se mezcla con el aceite frío mezclado con el vino blanco. Remueve con una cuchara o a mano hasta que quede una masa fina que se desprenda de las paredes del recipiente. Pasa a una mesa enharinada y cubre con un trapo, dejando reposar media hora.

Extiende con el rodillo, espolvoreando con un poco de harina. Cuando tenga el grosor de una moneda, se corta con un cuchillo o cortapastas tiras de 5 cms. de largo por 3 cms. de ancho. Pasa las tiras de masa a una tabla enharinada y deja reposar media hora.

Cubre la base de una bandeja o fuente con bizcochos de soletilla cortados por la mitad para que absorban mejor, agrega el café endulzado y humedece los bizcochos durante 1 hora y media.

Calienta una sartén con abundante aceite y fríe los pestiños, no muchos cada vez, dando la vuelta para que se doren por igual. Cuando estén dorados y crujientes, escurre sobre papel de cocina y pasa por una mezcla de miel con unas cucharadas de agua, calentada brevemente al fuego.

Deja enfriar, espolvorea de azúcar en polvo y sirve.


Curiosidades y Consejos:

Los pestiños es una receta tradicional con orígenes moriscos, fruto de los siglos de dominación musulmana. La miel y el anís son los que aportan su especial sabor a estos sencillos y excelentes dulces navideños.

Una receta típica de semana santa y navidad.

 
Ingredientes: 
  • 100 cc. aceite de oliva virgen.
  • 100 cc. vino blanco seco.
  • 15 gr. anís (matalahúga).
  • 300 gr. harina.
  • 250 gr. miel.
  • aceite de oliva para freír.
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