En lo que fue una de las zonas mas industriales de la Sevilla de mediados del siglo XX, Tablada, donde se instalaron empresas como Construcciones Aeronáuticas, Abonos Sevilla, Astilleros Españoles, Campsa, o la propia Maestranza Aérea de Sevilla, junto con varias décenas de pequeños y medianos talleres cuyas actividades se relacionaban principalmente con las grandes industrias de este entorno fabril, y que atrajeron a su alrededor, entre otras cosas, un buen puñado de ventas donde tomar el café, la copita mañanera, el desayuno y en muchos casos el almuerzo del mediodía; se encuentra el Bar Cafetería Felix. 

Sin duda alguna el Bar Cafetería Felix se ha convertido en el heredero directo de aquella mágica tradición de las ventas de esta encrucijada, situada entre la vieja Carretera de la Esclusa y la Avd. García Morato, donde se encontraba entre otras la Venta Loli, la Venta El Cruce, la Venta Las Moscas, lugar de encuentro de cientos de trabajadores dispuestos a comenzar su jornada laboral, eso sí antes había que tomar el cafelito, la copa de aguardiente o la coñá y discutir sobre el Betis y El Sevilla, con sus bromas y sus guasas, hablar del trabajo, de fulano y de mengano y como no de los convenios colectivos, de los logros, de las conquistas, de los sin sabores también, de las movilizaciones y de las huelgas, eran también lugares de encuentros solidarios, donde se forjaron buenas amistades.

Ya no quedan esas ventas de techos de uralita, pero sí quedan algunos de sus protagonistas como el amigo Felix, que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos y justo enfrente de la puerta de entrada a lo que hoy es Airbus Military antigua Construcciones Areronáutica (CASA) ha inaugurado este bar cafetería.

Bar Cafetería Felix se encuentra exactamente en la Avda. Juan Pablo II frente al recinto ferial, en uno de los locales comerciales de los nuevos pisos, que precisamente separan la zona industrial de ese recinto ferial. Y se inauguro en 15 de octubre de 2014. Toda una aventura y una nueva ilusión que ha puesto en marcha Felix de los Santos Alonso, junto con su familia (mujer e hijos). 

Aunque su profesión no es nueva, pues Felix comenzo como camarero en el bar Santiago, situado en la C/ Virgen de Setefilla en Sevilla a la edad de 16 años, posteriormente emigró a Salou (tarragona) también como camarero, hasta que a principios de los 80 del pasado siglo "aterrizó" en la Venta Loli donde ha ejercido su profesión durante treinta años, la venta cerró sus puertas y además ya no existe por prescripción de la Autoridad Portuaría de Sevilla, propietaria de los terrenos, de ahí paso unos meses en la venta contigua; Venta El Cruce, que también por indicación del Puerto se cerrara en breve.

Por ello ni corto ni perezoso ha trasladado toda su sabiduría y experiencia a un nuevo local, no es la típica venta de construcción irregular y techos a dos aguas, pero en su interior se mantiene el espiritu, el duende del ventero, conocedor de que su clientela es de paso y además de paso rapido, por la mañana; el café, el desayuno o la copa tiene que servierse al momento, son pocos los minutos que tiene el cliente antes de entrar al trabajo, y sin duda ese servicio se presta con gran diligencia. A la hora del bocadillo o del desayuno fuerte ocurre lo mismo y algo parecido ocurre con el almuerzo, muchos tienen la jornada laboral partida. Ah! pero esa rapidez no va en menoscabo ni en la calidad del producto ni mucho menos en el servicio.

Bar Cafetería Felix tiene un horario adaptado a su entorno y de momento a una tipología muy especifica de clientes, por eso abre a las seis de la mañana y cierra alrededor de las seis de la tarde, aunque nos comenta que esta pendiente de ver como evoluciona con los vecinos de las viviendas de alrededor, para modificar o no este horario.

Ciertamente una de sus especialidades son los desayunos, con toda clase de tostadas, desde las tradicionales de aceite de oliva extra virgen, a las de toda clase de mantecas, pasando por el el jamón, la tortilla francesa y española, lomo y como regalo un zumo de naranja natural como dice Felix "recién caido del árbol", por supuesto con su correspondiente café, bueno, bueno de verdad, infusiones o el calentito colacao. Esta pendiente en breve de ofrecer también el chocolate con churros, es decir con los "Calentitos" que decimos por aquí, y todo ello de elaboración propia.

Cuenta con un amplio surtido de tapas, destacan sus papás aliñas, su ensaladilla, un buen surtido de chacina y muchas tapas que salen de los guisos diarios, como la carne con tomate, la sangre encebollada o en salsa, extraordinaria, para hacer barquitos, pero esta vez de pan.

La cocinera es su mujer Trinidad Rodríguez Pardo, que cocina con esmero y gran profesionalidad en unas instalaciones modernas y abierta al público, se puede ver como se trabaja. Los platos son caseros, fundamentalmente guisos, como el puchero de la abuela, cocido con garbanzos, papás con carne, garbanzos con menudo, carrillera y platos combinados, bien despachados. 

Ofrecen un menú diario con una extraordinaria relación calidad /precio y como diría un antiguo compañero de trabajo calidad / precio y cantidad. Y una surtida bodega de vinos tintos, blancos y generosos como el fino y la manzanilla y por supuesto la refrescante y bien tirada caña de cruzcampo.

Bar Cafetería Felix, cuenta con una confortable barra y con un amplio y como salón, tanto con mesas para cuatro personas como mesas mas amplias al estilo de los comedores de empresas en la que se pueden acomador grupos de comensales mas amplios.

Y continuando con ese espiritú y morfología de las ventas, cuenta con su pequeño rincón artístico. No hemos de olvidar que las ventas eran lugares que además de comer y beber se daban cita gentes del murdo del arte y de la farandula, toreros, futbolistas, cantaores, pintores, escritores, todo un submundo que hacian vida nocturna en estas ventas, que a la postre solían estar alejadas del casco urbano.

Felix tampoco se ha olvidado en la decoración de su flamente Bar cafetería de sus origenes, un amplio mural con una pintura de la Sevilla del siglo XVI tomada desde Triana, en el que entre otras cosas puede verse la entrada de las antiguas atarazanas que fue el primer astillero de cal y canto que tuvo Sevilla.

En sus mas de treinta años como camarero en la desaparecida Venta Loli, el amigo Felix no solo ha adquirido experiencia y se ha forjado como un gran profesional de la hostelería, sino que también ha acumulado esa sabiduría y conocimiento de la vida que sólo el estar al servicio del público como es la barra de un bar te dá. Así son muchas las anécdotas y situaciones vividas, pero quizás las que mejor recuerda son aquellas fueron mas impactantes como las duras manifestaciones y enfrentamientos que mantenian los trabajadores de aastilleros con la policia antidisturbio, que en mas de una ocasión entraron en el interior de la venta con el objeto de desalojarla violentamente de los trabajadores allí refugiados.

El Bar Cafetería Felix es ciertamente una garantia de buen servicio y excelente calidad culinaría, un lugar para disfrutar de un buen rato de descanso en las duras jornadas laborales y para reponer las fuerzas perdidas, en cualquier caso un rincón que no se puede dejar de visitar, seguro que su propietario no solo te ofrece sus buenos productos sino que también sabra tratarte con amabilidad y con un toque de gracia que no se puede ni comprar ni vender. 

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