Puerto de la Cruz es, probablemente, el lugar turístico por excelencia de Tenerife y uno de los destinos más populares de la España insular. Es por tanto lógico que en la localidad y en sus alrededores, proliferen lugares con el encanto gastronómico suficiente como para que la estancia turística en las islas afortunadas, sea aún más atractiva.
El restaurante Mokka se encuentra situado en la calle Sas, cerca de la Basílica de San Esteban, en pleno centro de la antigua ciudad de Pest, unida hoy como todos conocemos a la de Buda, situada en el otro margen del río Danubio, constituyendo la actual Budapest.
El restaurante Aguanevada está situado en el Hotel Santo Domingo, en el corazón de la ciudad de Lucena (Córdoba). Este restaurante anteriormente denominado “La Espadaña” ha cambiado su nombre recientemente al gestionar el complejo hotelero el grupo lucense Aguanevada del que toma su actual nombre. Se ubica en una sala de techos abovedados, dando servicio también en el patio central de columnas de mármol rojo, del antiguo convento de frailes Mínimos del siglo XVIII que cuidadosamente restaurado alberga al hotel. Sus instalaciones combinan el clasicismo de su estructura con todas las comodidades de la hostelería actual.
Rememorando a las antiguas ventas del siglo XVIII, donde la gastronomía solo era una escusa para mantener el encuentro social, unas veces amoroso, otras conspirador y las más buscando la diversión y el arte, nace esta experiencia en Puerto Real (Cádiz),conducida por Ana González Gómez y David Alfonsín. Aunque sus profesiones (socióloga y filósofo respectivamente) están alejadas del mundo gastronómico, ponen en marcha una idea fraguada en el mundo universitario y diseñada primero en la teoría de una tesina. Y es que esta venta ofrece un espacio con el que se quiere promocionar la participación ciudadana además de la producción ecológica y sostenible de la mejor manera posible, posibilitando que los productos realizados de esta manera se consuman.