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El
pianista, Horace Silver, inició sus
estudios musicales en el bachillerato tocando el saxo al tiempo
que estudiaba piano con un organista de Iglesia. Mientras actuaba
de joven en el club "Sundown" de
la localidad de Hartford, fue escuchado por Stan
Getz, que le ofreció un contrato en su quinteto. Seis
meses después hizo su debut discográfico junto a músicos de la
talla de Jimmy Raney, Tommy Potter y Roy Haynes.
En 1951, Horace Silver, se afincó en
New York y pasó ese año y el siguiente tocando como sideman al
lado de los grandes del jazz.
Pero en 1954, llega el
pistoletazo de salida para su fama. El 13 de noviembre de aquel
año, en los estudios de la Blue Note
tuvo lugar una grabación histórica en la historia del jazz y Horace
Silver iba a ser protagonista directo de la misma. En aquel
tiempo, Alfred Lion, el propietario
del sello, había propuesto a Silver la grabación de un disco y,
curiosamente, le dejó elegir a sus acompañantes. El pianista,
pese a su juventud, no se amilanó y propuso a los mejores músicos
a los que conocía y admiraba: Hank Mobley
como saxo tenor, Doug Watkins en el
contrabajo, Kenny Dorham a la
trompeta y Art Blakey en la batería.
Lion aceptó la formación y contrató a todos, lo que dio lugar
al nacimiento de los "Jazz
Messengers", toda una institución musical que dio
al movimiento hardbop, muchos años de gloria. Producto de aquel
encuentro se editó la piedra fundacional del hardbop en el disco "Horace
Silver and the Jazz Messengers" (Blue Note, 1955)
conteniendo la sesión ya citada y otra realizada el 6 de febrero
de aquel mismo año. Este álbum supone, para muchos, el salto de
Silver desde la tradición bebop a las nuevas formas funkies del
hard bop.
Horace Silver, se convertía así en
uno de los abanderados de las nuevas formas que iba a traer el
jazz en los cincuenta y la creación de los "Jazz
Messengers" donde ejerció de director musical,
fue el punto de partida para una carrera brillantísima, tanto en
su faceta de compositor como de pianista. Silver
aguantaría poco tiempo en los Messengers y en 1961 recorrió todo
el mundo visitando y tocando en Europa y Japón por infinidad de
festivales, conciertos programas televisivos etc. En 1975 se
dedicó a la orquestación con la colaboración de Wade
Marcus, formando una orquesta de trece elementos. Poco
a poco, su música fue derivando hacia corrientes místicas que
podrían encuadrarse dentro del incipiente hipismo de los años
sesenta y, con el tiempo, su espíritu investigador le llevó de
lleno al aspecto introspectivo y doctrinal que no dejó de lado ni
la incursión en la música vocal ni el uso de instrumentos eléctricos.
Su última etapa le volvería a llevar al hard bop, pero en aquel
momento, Horace Silver estaba ya
fuera de Blue Note, el sello
que registró sus mejores e inimitables obras.
Su
carrera entre 1952, año en que graba por primera vez en trío
para Blue Note, hasta 1978, momento
en el que terminó su primera y extraordinaria etapa en el sello
de la etiqueta azul, grabó una serie de álbumes temáticos que
se cerraron con "Silver n' strings
play The Music of the Spheres", pero que tiene en
el grabado en 1964 y titulado "Song
for My Father" la joya de la corona de su carrera,
y una de las grandes obras maestras del periodo hardbop en el
jazz. Toda la obra discográfica
de Horace Silver, es un monumento
exquisito al jazz, aunque no es menos cierto que sus grabaciones
realizadas como sideman de Miles Davis
(1954), Jay Jay Johnson (1955), Art
Farmer (1954) y, especialmente, las publicadas a nombre de Art
Blakey también en 1954: "A
night at Birdland, Vols. 1 y 2" y "Jazz
Messengers at Café Bohemia", ambas en Blue Note,
sirven igualmente para comprobar su enorme aportación al jazz.
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