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Carlos BermudoEL DISCO

Por fin llegó a mis oídos un disco largamente esperado: El debut discográfico del magnifico guitarrista Carlos Bermudo. "Dreams" que así se llama su trabajo es, antes que muchas otras cosas, un extraordinario disco de jazz. No podía ser de otra forma estando entre bastidores algunos de los músicos de jazz más creativos, originales y virtuosos de la actual escena jazzística andaluza.

Con todo este bagaje formativo y profesional, Carlos Bermudo y su sexteto, con la colaboración del saxofonista gaditano Pedro Cortejosa, graban en la primavera de 2009 en Sevilla, y en sólo dos sesiones de trabajo, esta excelente grabación de ocho composiciones, todas ellas arregladas por Carlos Bermudo en un alarde extraordinario de sencillez, destreza y originalidad.

Porque ese ha sido el mérito de Carlos Bermudo en este trabajo: ser capaz de aunar tradición y modernidad. Trabajar sobre sus propias composiciones y versionar maravillosamente algunos estándares conocidos. Y lo más difícil, que el disco y el sexteto suenen como un todo, como un puzle musical que encaja a la perfección al igual que los trocitos de cristal de un caleidoscopio. Afortunadamente, más de tres años después de la grabación en estudio, el disco ha podido ver la luz gracias al empeño de un grupo de músicos por sacar adelante este excelente trabajo.

"Dreams" tiene como denominador común, como hilo conductor de sus ocho piezas, los excelentes y trabajados arreglos para sexteto y septeto de Carlos Bermudo. Detrás de cada nota, de cada melodía, de cada composición, está la creatividad de un magnifico compositor, la calidad de un extraordinario arreglista y también como no, un músico que además de su contrastada virtuosidad en su instrumento, tiene la capacidad y la calidad suficiente para liderar un grupo de jazz del nivel que aquí se presenta.

Los cinco primeros temas, todas composiciones originales de Carlos Bermudo, son a mi juicio, lo que le da valor a este extraordinario álbum. Desde los primeros compases de "Desayuno" el tema con el que se abre el álbum, ya se vislumbra que algo grande vamos a oír. Pegadiza y original, el trío de metales le da entrada a Pedro Cortejosa con el tenor y la guitarra de Carlos vuela entre la trompeta de Dani Cano y el clarinete bajo de Nacho Botonero de forma magistral y la melodía merodea por nuestros oídos durante diez minutos gloriosos. Miguel Vargas en el contrabajo y Markku Ounaskari (por razones contractuales aparece como Marcos Northerm) en la batería, le dan el soporte rítmico perfecto a la composición.

"Claudia" el segundo tema, es algo más lírica, y Carlos se luce espléndido alternando, en un alarde de virtuosismo, guitarra y flauta con exquisita elegancia y sencillez. El sólo de Miguel Vargas vuelve otra vez a brillar con luz propia y Nacho Botonero se luce en el soprano. El trío de metales abre y cierra el tema de manera magistral.

"Querido amigo", su tercera composición, es alegre y divertida y el tenor de Javi Ortíz, sube y baja entrelazada con la trompeta de Dani Cano y los mágicos toques de Alexis Mendoza en la percusión. Extraordinario también el solo que Carlos Bermudo nos regala con la guitarra, y prácticamente todos los solistas tienen la ocasión de demostrar con sus solos, bien engarzados y sin abandonar nunca el tono general de la melodía, su capacidad con el instrumento. El tema termina con un estupendo solo de Pedro Cortejosa.

"Merienda" es una preciosa balada con los saxos como protagonistas y que suena fresca, intensa y trascendental. Tras el inicial solo de Dani Cano con el fliscorno, el duelo portentoso de los saxos entre Nacho Botonero y Pedro Cortejosa y entre ellos, entra la guitarra de Carlos para llevar la melodía de nuevo a terrenos más prosaicos hasta emocionarte. El trío de metales cierra este precioso tema.

"Wake Up" es una breve pieza improvisada (apenas dos minutos que se hacen cortísimos) en clave de freejazz, donde los vientos (Pedro Cortejosa) y la batería (Markku Ounaskari), se dan la mano de manera simultanea y creativa. Un experimento airoso que en absoluto desentona con el tono general del disco y que sirve para comprobar la calidad de estos dos magníficos músicos.

Y a partir de aquí, Carlos Bermudo se adentra en el siempre peligroso y exigente reto de versionar las composiciones de algunos de los grandes maestros del jazz.

La primera de esas versiones de standards, son los arreglos para "Summer in Central Park" del maestro del piano, Horace Silver. El grupo suena compacto, decidido y potente. No es Horace Silver un músico fácil de versionar y Carlos y sus acompañantes salen muy airosos del reto. Tras el trío de metales, llega el solo de Pedro Cortejosa que vuelve a la melodía para dar entrada a la guitarra de Carlos. El soli del trío de metales sirve para acompañar la entrada en escena del poderoso saxo de Pedro Cortejosa. Magnifica la versión que de seguro, aplaudiría el mismísimo autor.

"Tones for Joan's Bones" de Chick Corea, es el título del séptimo tema del álbum y los protagonistas son otra vez los vientos, con especial mención a los solos de Pedro Cortejosa, Carlos Bermudo y Dani Cano. La melodía resurge con fuerza liderada por Pedro Cortejosa a quien se une el resto de los metales.

Y llega el maestro Carlos Bermudo al final del disco con uno de sus temas insignias y con la osadía de versionar a uno de los grandes pianistas de la historia del jazz: Jimmy Rowles. No es la primera vez que escucho a Carlos Bermudo versionar esa obra maestra de Rowles que se titula "The Peacocks". Es sin duda su caballo de batalla por el que vuelve una y otra vez, pero en esta ocasión, Carlos ha querido en sus arreglos dar una vuelta de tuerca más y preparar, de manera brillante, unos extraordinarios arreglos para vientos y sección rítmica. Destaca la calidad de Miguel Vargas dando entrada a la melodía tras la irrupción inicial del trio de metales. Antes de que Pedro Cortejosa solee para dar por cerrado el tema, entran con precisión y sencillez la guitarra de Carlos Bermudo y el bajo de Miguel Vargas en un alarde de virtuosismo maravilloso de ambos.

Alegra el día y pone un broche de oro a este magistral álbum de Carlos Bermudo, escuchar esta extraordinaria versión de "The Peacocks", probablemente una de las mejores que yo haya escuchado en toda mi vida.

En resumen, "Dreams" es, en mi modesta opinión, uno de las mejores grabaciones de jazz hecha en España y por músicos españoles en este 2012 y merece tener una buena distribución entre los circuitos profesionales de la música de jazz en España. Carlos y su sexteto (sin olvidar la maravillosa aportación de Pedro Cortejosa a lo largo de toda la sesión de grabación), han puesto el listón muy alto en su primer trabajo como líder y ojalá "Dreams" (con una preciosa y elegante portada diseñada por Raúl Nieto) se convierta en uno de los álbumes de referencia del jazz en España. Calidad tiene de sobra y los músicos que intervienen en la grabación liderados por Carlos Bermudo, se lo merecen.

CARLOS BERMUDO

 

carlos bermudoCarlos posee una intensa y rica formación académica, iniciada en el Conservatorio de Sevilla y continuada, a partir de 1984, en la prestigiosa y exigente Berklee School of Music, le valió para obtener la licenciatura de Profesor de Música en la especialidad de "Música Afro-Americana y Estudios de Jazz", en la Universidad de Massachusetts, donde después recibió el "Master of Music" en la especialidad de “Composición y Arreglos de Jazz”.

Su amplísima etapa formativa tuvo continuidad en los EE.UU cuando en 1991, Carlos recibió el reconocimiento "Outstanding Musicianship Award" de la Asociación Internacional de Educadores de Jazz (IAJE), en Washington, D.C. De 1991 a 1992 fue artista residente de la exigente Universidad de Massachusetts y durante el verano de 1994 en Carolina del Norte, fue seleccionado por el “National Endowment for the Arts”.

Sus estudios de composición de jazz con Frederick Tillis, Jeff Holmes, Billy Taylor, Max Roach, Ted Dunbar, y Yusef Lateef, le dieron la oportunidad de subirse a los escenarios con algunos de los grandes del jazz como Bob Mintzer, Ernie Watts, Archie Shepp, Clark Terry, y Yusef Lateef. De 1989 a 1993 fue profesor de guitarra de jazz en la Facultad de Música de la Universidad de Massachusetts y durante todos esos años estudió guitarra clásica con el gran maestro concertista Phillip de Fremery quien fue uno de los discípulos más destacados de Andrés Segovia.

Esa extraordinaria educación musical, permitió a Carlos Bermudo, colaborar como sideman en algunas grabaciones tan importantes como “Full Circle” y “Like the Dust”, ambas del maestro Yusef Lateef.

Tras su periplo estadounidense de 18 largos años, regresó a España en 2003 con el objetivo marcado entre ceja y ceja, de abrirse camino como músico de jazz. En Mayo de 2006 obtuvo el Título Superior de Música en la especialidad de Jazz otorgado por el Ministerio de Educación y Ciencia del Gobierno de España y durante las dos últimas décadas, desde 2001, ha tenido la oportunidad de trabajar y grabar algunos discos con algunos de los mejores músicos españoles como Pedro Cortejosa, Diego Amador, Miguel Vargas, Javier Delgado, José López, Nacho Botonero, Nacho Megina, Ángel Andrés Muñoz, Javier Ortí, Enrique Oliver, Arturo Serra, Juan Galiardo, Jaime Serradilla, Rafael Garcés, Markku Ounaskari Leandro Perpiñán, y Álvaro Maldonado entre otros.

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