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JaZZ-UNIVERSIDAD-SEVILLA-APOLOYBACOLa Universidad de Sevilla, al igual que el resto de universidades españolas, sufrió durante el franquismo las mismas vicisitudes que el resto de la sociedad española; amordazadas las facultades por la censura, vigilada las aulas por las fuerzas represivas del Estado, y maniatada la libertad de expresión en el profesorado, en el gobierno universitario también mandaba la Falange a través del S.E.U. (Sindicatos de Estudiantes Universitarios) creado en 1933 durante el gobierno de la II República española. Las movilizaciones estudiantiles en toda España contra el S.E.U, también en la capital andaluza, terminaron en 1965 con la disolución del sindicato y el final de la hegemonía falangista en la Universidad de Sevilla. Al margen de alguna iniciativa aislada o puntual en el recinto universitario, como fue la promovida por la Cátedra Cristóbal Morales dirigida por el profesor Sánchez Pedrote, del que más adelante hablaremos, no fue hasta mediados de los años sesenta, cuando la música de jazz, el swing y los ritmos afro-americanos propios de la música negra, vetados y prohibidos hasta entonces en el ámbito universitario, hizo acto de presencia, tímidamente al principio, en el recinto universitario.

Hubo algunas excepciones en ese páramo jazzístico que era la Universidad de Sevilla en aquellos años de represión y dictadura. En 1955 la Universidad de Sevilla crea la Cátedra “Cristóbal de Morales” por la cual, y a través del titular de la misma, el profesor D. Enrique Sánchez Pedrote, un americanista y musicólogo de gran prestigio, y autor de dos obras imprescindibles en la historia de la música en Sevilla: "Apuntes para una historia musical de Sevilla" (1983), y por supuesto, su ya famosa monografía titulada "Sevilla y Turina" (1983), sus alumnos tomaron contacto con la música de jazz. Enrique Sánchez Pedrote impulsó desde su Cátedra, el estudio de la música swing, por la que estaba vivamente interesado, y llegó incluso a publicar algunos artículos en 1950 en la "Revista de Estudios Hispano Americanos", dado su responsabilidad como jefe de la sección de Musicología de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos del C.S.I.C., ubicada en la calle Alfonso XII. Sánchez Pedrote (Sanlúcar de Barrameda (1913); Sevilla (1985) fue, en definitiva, un eficaz impulsor y dinamizador de la vida musical sevillana en una época en la que, salvo los conciertos de Juventudes Musicales y algunas aisladas iniciativas municipales o ministeriales, Sevilla fue un auténtico desierto para el jazz.

JAZZ-UNIVERSIDAD-SEVILLA-APOLOYBACOMás adelante, en noviembre de 1964, con el S.E.U. agonizando, y en plena ebullición del movimiento estudiantil reclamando una universidad libre, democrática y participativa, se celebró, por iniciativa del entonces Presidente del Jazz Club de Sevilla, D. Manuel Manosalvas Gallardo, en el Pabellón de Uruguay, el Primer Ciclo Universitario de Jazz. En aquellas fechas del otoño de 1964, los responsables del Jazz Club de Sevilla, el primer club de jazz de la capital andaluza, fue presentado oficialmente a la sociedad sevillana por, su entonces presidente, Manuel Manosalvas Gallardo. En una conferencia celebrada en el Salón de Actos de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Hispalense, organizado por el departamento de Actividades Culturales de la Facultad y con la colaboración de la Cátedra, Cristóbal de Morales, Manuel Manosalbas Gallardo, anunciaba las primeras actividades oficiales del Jazz Club de Sevilla, y tras su discurso, se celebró, en el cercano Instituto Murillo, un concierto de jazz a cargo del pianista y cantante, Curtis Jones, que se convirtió de esa manera, en el primer músico norteamericano de jazz en tocar en el Jazz Club de Sevilla. El 10 de noviembre de 1964, también está documentada —ver reseña a la derecha del diario ABC de Sevilla con fecha 8 de noviembre de 1964—, la celebración del 1º Ciclo Universitario de Jazz, que organizó el Jazz Club de Sevilla junto al Departamento Cultural del Distrito Universitario de Sevilla, probablemente, la primera actividad jazzística que de forma oficial se realizó en la universidad sevillana en torno al jazz.

JaZZ-UNIVERSIDAD-SEVILLA-APOLOYBACOEntre los líderes estudiantiles que se movilizaron contra el sindicato universitario falangista, en los años sesenta y setenta del siglo XX, estaba el que posteriormente fuese Rector de la Universidad Hispalense entre 1988 y 1992, el Catedrático de Derecho Constitucional, Javier Pérez Royo. Una de sus decisiones claves para el desarrollo cultural de la universidad sevillana, fue la puesta en marcha del, ya extinto, Servicio de Promoción Cultural, embrión de lo que luego fue y sigue siendo, el Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (CICUS), un organismo dependiente de la Dirección General de Cultura y Patrimonio de la Universidad de Sevilla, y desde donde se viene promoviendo y fomentando la música de jazz, en cualquiera de sus facetas, de manera incesante

Roto el corsé franquista y conquistada la libertad y la democracia en nuestro país, la Universidad de Sevilla en el último medio siglo, viene siendo pionera en la creación de programas culturales referentes al jazz en la capital andaluza y sus gestores culturales han venido jugando un papel clave en las tareas de divulgación, dinamización cultural, cobertura económica, organización de actividades dentro y fuera del recinto universitario, apoyo incondicional a los colectivos jazzísticos de la ciudad y a sus músicos, colaboración con otras instituciones sevillanas, tanto publicas como privadas, y un sinfín de propuestas culturales en torno al jazz, que han convertido a la Universidad de Sevilla, en un aliado permanente de la música de jazz en la ciudad.

Entre las actividades más importantes que se realizaron en Sevilla en el último cuarto del Siglo XX, siempre ha estado la Universidad de Sevilla, a través, primero, del Servicio de Promoción Cultural que dirigía por aquel entonces, otra de las personas más destacadas en la historia del jazz sevillano como fue Manolo Grosso Galván, y luego con la creación del actual Centro de Iniciativas Culturales de Sevilla (CICUS), apoyando directamente, o entre bastidores dichas iniciativas; entre ellas se pueden citar a la celebración, entre 1979 y 1983, en la Escuela Superior de Arquitectura de la Semana del jazz que organizaba por aquel entonces el Colectivo Jazz Freeway; el apoyo logístico y técnico a la celebración, desde la segunda edición, del Festival Internacional de Jazz de Sevilla con la participación directa del ya citado amigo, Javier Gutiérrez Padilla; algunos conciertos legendarios con la presencia de Wynton Marsalis, Paul Motian, Martial Solal o el sexteto de Michel Camilo.

Aquellos primeros pasos, fueron la génesis de lo que luego fue, a partir de 1998, la organización del Festival de Jazz de la Universidad de Sevilla, heredero natural del Festival Internacional de Jazz de Sevilla, cuya última edición tuvo lugar tres años antes, en 1995. En estos casi sesenta años transcurridos entre los primeros tiempos, cuando el jazz en Sevilla, además de marginal, era casi clandestino, y la actualidad, la Universidad Hispalense se ha erigido como una institución clave para el desarrollo del jazz en Sevilla, y fruto de ese interés y dedicación son, por ejemplo, los 21 festivales internacionales de jazz organizados hasta la fecha por la Universidad de Sevilla, entre 1988 y 2018, los innumerables ciclos de pequeño y mediano formato que se han realizado durante más de medio siglo, la creación de una gran banda de jazz fruto de los talleres de jazz realizados, la realización, junto con otros colectivos, entidades, instituciones y asociaciones sevillanas: ASSEJAZZ, Apoloybaco, Ayuntamiento, Diputación, Asociación Feria del Libro, clubes de jazz de la ciudad, entidades culturales y Obras Sociales, y un largo etcétera de actividades realizadas que muestran el nivel de compromiso que la Universidad de Sevilla ha adquirido con esta música desde sus primeros pasos en Sevilla.

jaZZ-UNIVERSIDAD-SEVILLA-APOLOYBACOUna de las iniciativas más interesantes que puso en marcha la Universidad de Sevilla, fue un intento, muy efímero por cierto, de organizar un club de jazz universitario estable. Después de algunos escarceos y actividades jazzísticas realizadas en la Escuela Politécnica de la calle Niebla, en los primeros años noventa del siglo pasado, no fue hasta finales de 1994 cuando se hizo realidad la creación del Club de Jazz Universitario de Sevilla. El Club de Jazz Universitario, que llegó a alcanzar en su momento más álgido, la cifra de 150 socios aproximadamente; tuvo carnet propio, una sede física estable, un local de conciertos, e incluso un grupo de jazz propio que participaba habitualmente en los conciertos que se organizaban en el entorno de la universidad. Su primera y única presidenta, fue la entonces alumna universitaria, Eva Coca, que ya por aquellos años, iniciaba sus pinitos como cantante de jazz; junto a Eva Coca, siempre estuvo al frente del club universitario en la organización de actividades y eventos, Javier Gutiérrez Padilla. Ambos fueron los promotores de coordinar y dirigir las actividades del Club de Jazz Universitario de Sevilla, y actividades, y en cada inicio de curso universitario entre 1994 y 1999, años en los cuales el club fue muy activo, —con un posterior y breve repunte de actividad entre 2001 y 2003—, programaban sus actividades, que fueron muy diversas en sus principios, entre las que destacaron, la organización de talleres de música, la creación de una fonoteca especializada en jazz, y por supuesto, la organización de conciertos de jazz en directo.

JaZZ-UNIVERSIDAD-SEVILLA-APOLOYBACOEl Club de Jazz Universitario hispalense, tenía su sede social en las instalaciones de la Sala La Imperdible, una sala de teatro ubicada en una antigua herrería, que posteriormente fue sede del grupo teatral “El Globo” y que desde 1989 hasta 2007, estuvo ubicada en la Plaza de San Antonio de Padua. A pesar de su breve recorrido, el Club de Jazz Universitario de Sevilla tuvo momentos estelares, como la actuación del cuarteto del maestro Tete Montoliú en el “Almacén”, el café bar de La Imperdible, que durante muchos años estuvo programando música, cortometrajes, recitales de poesía, jam sessions, presentaciones de libros, exposiciones y toda una amplia gama de actividades culturales.

Tete Montoliú estaba en Sevilla para actuar en la VI edición del Festival de Jazz de la Provincia de Sevilla, celebrado en 1995 en varias localidades sevillanas y los responsables de l Club de Jazz Universiatrio, tuvieron la habilidad de aprovechar la eestancia de Tete en Sevilla, para contratar, a un caché reducido, al maestro del piano catalán. Tete actuó al frente de su cuarteto, formado entonces por: Guy Lafitte al saxo tenor, Horacio Fumero al contrabajo, y Peer Wyboris a la batería, el viernes, día 3 de noviembre, en Las Cabezas de San Juan, el sábado 4 de noviembre en Alcalá de Guadaira, y el domingo 5 en Valencina de la Concepción. Las gestiones de Javier Gutiérrez para que Tete prolongara una noche más su estancia en Sevilla, permitió que el maestro catalán, a piano solo, realizara una actuación memorable en el Café Bar El Almacén. Aquella histórica e imborrable noche del lunes 6 de noviembre de 1995, cuyo cartel figura a ña izquierda de estas líneas, fue la última vez que Tete Montoliu actuó en Sevilla, —falleció dos años después—, y Tete dejó escrita una de las mejores páginas de la historia del jazz en Sevilla. Aquél concierto de Tete Montoliu en Sevilla fue el cenit del Club de Jazz de la Universidad Hispalense.

El Club de Jazz de la Universidad de Sevilla puso en marcha también, en 1999, la Universitaria de Sevilla Club Big Band, una orquesta con veinte músicos, que participó habitualmente para los conciertos de clausura de algunos ciclos de jazz universitarios. Asimismo, el Club de Jazz Universitario, llegó a tener un combo de jazz propio que actuaba regularmente en el Café Bar “El Almacén” de la Sala La imperdible. El combo se llamaba “Mejunje”, y sus componentes iniciales fueron, además de Eva Coca en la voz, el percusionista Antonio Montiel, Estanislao Waflar en el contrabajo, Javier Perales en la batería, José María Cortés “Chemón”, en la guitarra y en el laud árabe, y Vicente Domínguez en los saxos. Posteriormente también tocaron en “Mejunje”, Manolo Calleja en los teclados y Nacho Megina en la batería. El grupo “Mejunje”, llegó tocar en algunos festivales de jazz de la provincia de Sevilla, como el de Morón de la Frontera, y el de Dos Hermanas, en algunos locales y pubs de la provincia (BBdero de Marchena), así como en varias ediciones del Festival de Jazz de la Provincia de Sevilla que organiza la Diputación Provincial. En el Club Universitario de Jazz de Sevilla, participaron activamente en su organización, cerca de una treintena de personas, entre músicos y aficionados en general y fueron muchísimas las actividades y conciertos que se organizaron en esos años de efervescencia jazzística en la capital de Andalucía.

jaZZ-UNIVERSIDAD-SEVILLA-APOLOYBACOEl mentor y dinamizador del Club de Jazz de la universidad de Sevilla, fue, como en tantas otras iniciativas jazzísticas de la ciudad en los últimos treinta años, Javier Gutiérrez Padilla, (en el centro de la imagen de la derecha), actualmente gestor cultural del CICUS, personaje clave en la historia moderna del jazz de Sevilla, y entrañable amigo de la Asociación Apoloybaco. Javier Gutiérrez Padilla, a quién nuestra asociación reconoció su labor de divulgación y promoción del jazz en Sevilla, en nuestro III Encuentro Cultutral en 2011, tiene tras de sí, una amplísima trayectoria como aficionado al jazz, primero, ya que vivió muy de cerca la génesis del festival Internacional de Sevilla, y también como gestor cultural de centenares de iniciativas relacionadas con el jazz en Sevilla. No nos equivocamos si afirmamos, que Javier Gutiérrez, y su gestión al frente del CICUS, es el hilo conductor, el eslabón jazzístico entre aquellos primeros años del Festival Internacional de Jazz de Sevilla, junto con el Colectivo Freeway, (1980-1995) y el actual Festival de Jazz de la Universidad (1997-2018), que él organiza directamente junto con su equipo de trabajo en la dirección cultural del Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla.

jaZZ-UNIVERSIDAD-SEVILLA-APOLOYBACOUna de las iniciativas más novedosas, creativas y formativas de la Universidad de Sevilla en estos últimos años, fue la creación, a principios de los años noventa, del Taller de Jazz, una estructura consolidada en la actualidad y que ha reportado excelentes resultados en las tareas de divulgación, promoción y formación de los alumnos que querían ser músicos de jazz. Por ese Taller de Jazz, dirigido desde el principio, por el contrabajista y compositor, Manolo Calleja, y con la colaboración, en los primeros años de su fundación, del contrabajista, Miguel Vargas. Ambos, músicos son dos personajes claves en el devenir jazzístico de la ciudad. Actualmente, el Taller de Jazz de la Universidad de Sevilla, es un fértil semillero de músicos jóvenes que se inician en las tareas formativas de sus respectivos instrumentos.

jaZZ-UNIVERSIDAD-SEVILLA-APOLOYBACOCurso tras curso, del Taller de Jazz de la Universidad de Sevilla, y bajo la dirección instrumental del guitarrista Carlos Bermudo, el pianista Ángel de Andrés, el baterista Nacho Megina, y Rolando Ochoa en los vientos, más el ya citado Manolo Calleja al contrabajo, salen formados los músicos de jazz del futuro, algunos de ellos, antiguos alumnos, ya hoy consagrados como buenos instrumentistas. Los alumnos tienen la suerte, además, de que en la capital de Andalucía funciona, y muy bien, la Asociación Sevillana de Jazz (ASSEJAZZ), un colectivo de músicos y aficionados al jazz, que de manera continua, vienen programando, casi diariamente, conciertos y ciclos de jazz que sirven, tanto para el músico en formación, como para conocer la música y los músicos ya consagrados, tanto locales, como nacionales o internacionales.

Actualmente, ya en la segunda década del Siglo XXI, el jazz forma parte del ADN cultural universitario de Sevilla. Su festival de jazz es uno de los mejores en su género, su apuesta por la música de vanguardia, y los músicos que la representan, lo convierten en una cita indispensable en todo el territorio nacional, y cada año supera en expectativas al anterior. En paralelo a los conciertos del Festival de Jazz universitario, que se celebra habitualmente en mayo, se programan otras actividades importantes y complementarias que de alguna forma, prestigian aún más el propio festival de jazz. Así es destacable, en primer lugar, el Ciclo de Cine y Jazz en la que nuestra asociación Apoloybaco colabora activamente en su programación, las habituales Masterclass en distintos instrumentos y voces, la introducción de conciertos de jazz en el Conservatorio Superior de Música de Sevilla, los conciertos en algunos espacios públicos de la ciudad, sacando el jazz a la calle, y por supuesto las esperadas jam sessions en el programa de noche del festival.

Por todo ello, podemos decir sin lugar a duda alguna, que el jazz en la Universidad de Sevilla, tuvo pasado, es presente y será futuro.

 

 

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