Olav-Meyer-ApoloybacoDoctor y Profesor de Física y Geología, el pianista alemán Olav Meyer (Erfurt-1924), de grato recuerdo para los que lo conocimos personalmente, forma parte de manera indisoluble de la historia del jazz en Sevilla. En el ejercicio de su profesión recorrió casi todas las bases norteamericanas de Europa y norte de África, y como consecuencia de ello, llegó a Sevilla unas vacaciones de verano de 1973, conoció a su tercera esposa y aquí se quedó una larga temporada. Prácticamente desde entonces entró a formar parte del decorado de los clubes de jazz que abrieron en la capital de Andalucía en aquella época.

Olav Meyer Von Freyhold, su nombre completo, participó en el ejercito alemán en las tareas de investigación del fenómeno OVNI, y fue un experto investigador en la elaboración de formulas matemáticas empleadas en la ufología. En Leipzig, en la prestigiosa “Thomasschule”, o Escuela de Santo Tomás —la misma en la que Bach fue profesor—, estudió piano y órgano, obteniendo el prestigioso título de “Kapellmeister (maestro de capilla).

El fin de la II Guerra Mundial le pilló en Fráncfort del Main, donde estudiaba Ciencias Geológicas. Allí inició su larga relación con los militares estadounidenses, cuando el “Special Service” de USA, le contrató como pianista para amenizar a la tropa en las bases de Grecia y Francia. En uno de esas bases norteamericanas, conoció y tocó junto a la cantante Sarah Vaughan y el saxofonista Sonny Stitt. Cuando deja el ejercito Olav Meyer recupera sus trabajos de investigación científica con la realización de una Tesis Doctoral acerca de los cráteres por impacto de meteoritos.

Regresa a Fráncfort  y solicitó su ingreso en la Asociación Deutsche Unión, un organización de izquierda que se fundó tras la ilegalización del Partido Comunista de Alemania (PKD). Esta asociación, al igual que el PKD liderado inicialmente por Rosa Luxemburgo, se opuso desde el principio a la contienda que desembocó en la II Guerra Mundial y abogaba por una Alemania sin armamento. Allí coincidió con al músico Albert Schweítzer, galardonado en 1951 con el Premio Nobel de la Paz. 

En 1951 responde a un anuncio sonde solicitaban un pianista para tocar en Alejandría (Egipto), y de la noche a la mañana se vio tocando para la corte del Rey Faruq en su residencia de vacaciones. No duró mucho ese trabajo por la abdicación del Rey en 1952 y regresa a Europa. Recupera su labor de investigación y recorre Grecia, Francia, Libia y otros países en busca de terrenos propicios para su trabajo, y en 1968 entra a formar parte de la Sociedad Científica “American Geologícal Research” realizando los mapas topográficos de Sierra Leona, Liberia y Ghana.

Olav Meyer llega a Sevilla de vacaciones después de una breve estancia en Madrid. Era 1973 y conoció a la que sería su tercera esposa y fijó su residencia en la capital de Andalucía. Y ahí empezó a fraguarse la íntima relación del pianista alemán con el jazz en Sevilla. Precisamente el año de llegada a Sevilla de Olav Meyer, 1973, fue el mismo en el que se constituyó el Colectivo de Divulgación Cultural “Freeway”, y sus componentes tuvieron la capacidad de encauzar algunas de las mejores iniciativas culturales y jazzísticas de aquellos años, entre otras, nada más y nada menos, que la organización del Festival Internacional de Jazz de Sevilla a partir de 1980. Pero es lo contamos en otro apartado de esta web, aquí solo diremos que, tanto en las primeras ediciones del Festival de Jazz de Sevilla, como en las “Jornadas de Jazz” que también organizaba Freeway, participaron los grupos y músicos locales de aquella época en la que Olav Meyer llegó a nuestra ciudad.

Desde 1978, ya existía en Sevilla un grupo de jazz estable nucleado en torno al trompetista portorriqueño, Ángel de Jesús que tocaban en los sitios y clubes abiertos por entonces: “Tatamba” en Los Remedios, “Panecitos” en la Calle Calatrava,  “Violonchelo” en la calle Sales y Ferré, y por supuesto en el Be-Bop de la calle Sol. El grupo de Ángel de Jesús, lo formaban: Jesús Espinosa en el contrabajo; Fernando Teo Gómez en el piano, José Antonio “Pitito” Maqueda en la guitarra, y el propio Ángel de Jesús en la trompeta: Aquél grupo se llamó ACME Jazz Quartet, y posiblemente fuese, el primer grupo de jazz en la historia del jazz moderno en Sevilla.

olav meyer aquiles campo-apoloybacoEn ese entorno, es cuando se conocieron “Pitito” Maqueda y Olav Meyer, que años después, a partir de 1985 cuando Maqueda abre su propio club, el legendario “Blue Moon”, de la calla La Roldana, junto a la catedral, formarían un dúo que tocaba diariamente allí. Olav Meyer fue el pianista residente en aquel añorado y pequeñito club. “Pitito” y Olav siguieron juntos cuando Maqueda traslado el “Blue Moon” —se había quedado pequeño— a la calle Juan Antonio Cavestany. Olav Meyer y José Antonio “Pitito” Maqueda, actuaron juntos a dúo durante muchas noches en el Blue Moon”, y el dúo base que formaron, fueron todo un clásico del jazz en Sevilla por aquellos años.

Poco después, Olav Meyer conoció al saxofonista tejano Abdu Salim, que había llegado a Sevilla en el verano de 1983 y que al año siguiente, en 1984, ya tenía formado un cuarteto estable que tocaba todas la noches en el Be-Bop con: Jimmi Castro a la batería, Manuel Calleja al bajo eléctrico —todavía no se había pasado al contrabajo— y Paco Aguilera en la flauta. Tanto Olav Meyer, como Abdu Salim, y Ángel de Jesús, contribuyeron enormemente a que aquellos jóvenes músicos locales que deambulaban de club en club tocando jazz en los años ochenta, —Manuel Calleja, Jaime Serradilla, Carlos Bermudo, Fernando Teo Gómez, Toño Contreras, Jimmi Castro, Estanislao Waflar, Paco Aguilera, Aquiles del Campo, José Antonio Maqueda o Manolo Soldán—, cogieran el impulso que necesitaban.  

La presencia diaria de Olav Meyer en el piano del Blue Moon, no fue un impedimento para que frecuentara las “trasnoches” de jazz en Sevilla, o que iniciara otros proyectos —estuvo durante el verano de 1989 tocando el piano en La Carbonería—, o que participara en las “jam” que se organizaban en los clubes de jazz de la ciudad. Olav Meyer, en aquel entorno y en aquellas circunstancias fue un músico clave en la génesis del jazz moderno en Sevilla y fue una verdadera suerte la coincidencia de que se juntaran en Sevilla, por caminos distintos, tres músicos inolvidables: Olav Meyer, Ángel de Jesús y Abdu Salim. Ellos dieron una vuelta de tuerca clave para entender el pasado, el presente y el futuro del jazz en Sevilla. 

Olav fue un pianista extraordinario, un músico “todoterreno”; era un autentico músico de club; tocaba lo que le echaban y donde lo llamaban, y sabía siempre cual era su sitio. No grabó ningún disco, ni participó en ningún festival, ni fue profesor de piano en ningún seminario, ni organizó ninguna masterclass, ni nunca formó un grupo propio con el al mando, ni ejerció de líder allí donde tocaba, pero la verdad es que no le hacía falta. Desde que llegó tuvo el respeto y el reconocimiento de absolutamente todos los músicos de jazz que tocaban en Sevilla, sin excepción alguna. Y así fue hasta que se fue.

El pianista Olav Meyer, tiene un sitio de honor en la historia del jazz en Sevilla. Su presencia ayudó a vertebrar y consolidar un amplio movimiento jazzístico que ya existía en la ciudad cuando el llegó, pero sus protagonistas —músicos y clubes, todavía no sabían de lo que eran capaces de desarrollar. Enseñó a los músicos locales a ampliar su visión y su concepto de la música de jazz, a abordar el jazz con un concepto mucho más amplio y que entendieran esta música era algo más que acordes y escalas. 

NOMBRES PROPIOS DEL JAZZ EN SEVILLA (MÚSICOS Y CANTANTES)

A-DE-HI-LM-PQ-TU-XY-Z
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