2001-Disco del Mes

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charlie parker

Inauguramos este rincón de nuestra web en Octubre de 2001 para recomendaros todos los meses, con toda modestia y desde nuestra independiente y subjetiva opiinión, un disco de jazz que consideramos merecedor de formar parte de vuestra discoteca. Y empezamos con uno de los músicos de jazz más importantes de la historia del jazz: El saxofonista alto Charlie Parker y sus legendaris grabaciones en estudio realizadas para el sello Savoy.

Parker, como líder, dejó en las arcas de los sellos: Savoy, Dial y Verve algunas de las obras capitales del jazz moderno. Los dos primeros sellos recogen el periodo de eclosión del bebop, y en especial el quinteto de 1947-1948. Esa formación con Miles Davis, a la trompeta, Duke Jordan, al piano, Tommy Potter, al contrabajo, Max Roach, a la batería y el propio Charlie Parker, al saxo alto, puso las bases de la nueva estética del jazz moderno, que "Bird" -sobrenombre del saxofonista- creó y dejó para la posteridad.

Las grabaciones aquí registradas para "Savoy" y recogidas en este disco calificado unánimemente como una obra maestra, muestran la capacidad en grado sumo de un genio de la música. Las creaciones originales de Parker, aportaron un altísimo grado de virtuosismo, inaudito hasta entonces, una velocidad de expresión jamás superada, y un fraseo dislocado, lleno de libertades rítmicas que revolucionó el jazz. Charlie Parker fue un músico excepcional, incapaz de repetirse, y un modelo a imitar e imitado por legiones enteras de músicos que aprendían de memoria, nota a nota, toda la creatividad de este genio.

Este disco es una lección magistral del saxofonista alto mas importante de toda la historia del jazz. En poco más de una década, cambió el curso de esta música para siempre y todavía su capacidad de improvisación, no ha sido superada por nadie. En los discos editados por el sello "Savoy", se encuentran las legendarias tomas que dieron lustre a una música que salió de la época del swing con mas brío que nunca y que permitieron al jazz, pasar a ser sin duda, como la música que identificó a todo el siglo XX.

Hoy "Groovin' High"; "Billie's Bounce"; "Now's The Time"; "Ko-Ko", "Cheroky"; "Dizzy Athmosphere" o "Parker Mood", son temas clásicos del bebop y forman el núcleo fundamental del manifiesto musical de este gran genio.

 

LOS MÚSICOSLOS INSTRUMENTOSFICHA TÉCNICA
Bud Powell, Duke Jordan, John Lewis y Clyde Hart.PianosSello discográfico: SAVOY RECORDS
Tommy Potter, Nelson Boyd, Curly Russell y Jimmy Buts.ContrabajosNúmero de serie: ZD 70737
Doc West y Max Roach.BateríasFormato: 2 LP
Dizzy Gillespie y Miles Davis.TrompetasFecha de grabación: 1944-1948
Tiny GrimesGuitarraLugar de grabación: New York y Detroit
Charlie ParkerSaxo alto y líderCalificación: 5* sobre 5

 

OTROS DISCOS RECOMENDADOS DE CHARLIE PARKER

 

CHARLIE PARKER ON DIAL

JAZZ AT MASSEY HALL

BIRD: THE COMPLETE CHARLIE PARKER ON VERVE

Integral en seis Lp´s - reeditado en un estuche de 4 Cd's - de las sesiones realizadas para el sello, Dial - luego editadas por, Spotlite - propiedad de Ross Russell, autor de una de las mejores biografías escritas hasta hoy sobre Charlie Parker, y titulada: "Bird Lives".

Complemento perfecto e indispensable de las grabaciones de Savoy, estas tomas hechas para Dial, fueron grabadas a caballo entre California y New York, entre 1946 y 1947. Aquí están las grabaciones que precedieron a su ingreso en el Psiquiátrico de Camarillo, con el angustioso "Lover Man" de 1946, pero también un puñado de obras maestras indiscutibles como: "Yardbird Suite"; "A Night in Tunisia" y sobre todo algunas baladas excepcionales como: "Don't Blame Me" y "Embraceable You", dos temas que colocan a Charlie Parker, en primera fila de los mas grandes baladistas de jazz de todos los tiempos. Imprescindible.

A principios de 1953, la "New Jazz Society" de Toronto, en Canadá, organiza un concierto con los mejores músicos de jazz escogidos por votación de sus socios. Fueron seleccionados para tocar en el Teatro Massey Hall, de Toronto: Charlie Parker, al saxo alto, Dizzy Gillespie, a la trompeta, Bud Powell, al piano, Charles Mingus, al contrabajo, y Max Roach, a la batería.

La música que sonó en aquel concierto, la extraordinaria y única coincidencia de músicos de aquél talento juntos, y los aspectos que rodearon la organización y desarrollo del mismo, provocó que al concierto de Toronto de aquella noche - 15 de mayo de 1953 -, se conozca a partir de entonces como "el concierto del siglo". Charlie Parker, llegó al teatro sin su saxofón, empeñado en una tienda antes de que comenzara el concierto, y tuvo que tocar con un saxo de plástico blanco prestado, el pianista, Bud Powell, había recién salido de un hospital donde estuvo internado por una de sus frecuentes crisis depresivas, y tocó totalmente embriagado, y el concierto fue programado el mismo día que se celebraba el Campeonato del Mundo de boxeo de los pesos pesados, donde Rocky Marciano, defendía su titulo ante Joe Walcott, con lo que la entrada del aforo, no se llegó a cubrir.

Dizzy Gillespie, gran aficionado al deporte de las doce cuerdas, entraba y salía del escenario cada dos por tres para seguir el desarrollo del mismo por la Tv. Quien tenga este disco - absoluta pieza de colección y durante muchisimo tiempo descatalogado - no podrán advertir que ninguna de estas circunstancias adversas, estropeó el grandioso concierto que, sin duda, ha pasado a los anales de esta música. Imprescindible.

El periodo musical de Charlie Parker, con el sello de Norman Granz, Clef-Verve, comprende de manera integral y cronológicamente, todas las sesiones grabadas desde finales de 1946, hasta bien entrado el año 1954. Las grabaciones de Parker con la Verve, constituye pues, el tercer eslabón de una larga cadena de grabaciones, que comenzó con Savoy, y continuó con Dial.

Editada con toda clase de lujo, la integral de Verve compuesta por una caja de diez compactos -también se venden por separado - aunque aporta algo menos de igualdad en cuanto a la regularidad musical, ofrece todavía toda una serie de obras maestras inigualables: "Laura", "Bloomdido" o "Mohawk", son ejemplos de ello. Las grabaciones de Verve permiten por otro lado, escuchar a Charlie Parker en un contexto de cuerdas en la que el saxofonista de Kansas City, ofrece una singular visión del jazz en la que también salió airoso.

parker on dial
masey hallcharlie parker-verve

 

CHARLIE PARKER

 

Julio Cortazar, el excelente escritor argentino, y gran aficionado al jazz, escribió en homenaje a Charlie Parker, un relato corto que tituló: "El perseguidor". En él narra la vida marcada por las drogas y el alcohol de, Johnny, (Charlie Parker) un saxofonista que en medio de una grabación, aturdido y desorientado por la combinación entre heroína y whisky, se dirige a Miles Davis, diciéndole: "...Miles, esto lo estoy tocando mañana".

Charles Christopher Parker, nació el 29 de agosto de 1920, en Kansas City (EE.UU.). Treinta y cinco años después, el 9 de marzo de 1955, este genio de la música, fallecía atiborrado de droga y con el hígado comido por la cirrosis, en la casa de la baronesa, Panonnica de Koenigswarter. El forense que levantó el cadáver, fijó en un primer momento, la edad del difunto, en "...un hombre de aproximadamente de sesenta años".

Cuando Charlie Parker, irrumpió en la escena del jazz, prácticamente nadie sabía quien era, excepto que venía de Kansas City, la ciudad de los saxofonistas de jazz. Cuando era muy joven, tuvo la osadía de enfrentarse en su ciudad natal  a expertos profesionales del saxo en algunas "jam sessions" que se organizaban en cualquiera de los muchos clubes de jazz que habían en aquella ciudad.

En una de ellas, salió llorando, y en la otra, rabioso, cuando el batería, Jo Jones, le tiró el platillo a sus pies en señal inequívoca de que saliera del escenario. Juró que eso no le volvería a ocurrir, y estudió como un poseso, practicó horas y horas con el saxo con un tesón envidiable y logró dominar el instrumento en cualquier escala y en cualquier tono, hasta que supo donde estaba cada nota del saxofón. Tenía una memoria prodigiosa, un oído perfecto y le bastaba una sola vez, para retener un sonido y la exacta posición de sus dedos que le producía en el instrumento. Escuchó hasta la extenuación, los solos de Lester Young, otro gran saxofonista de Kansas,  y perfeccionó su técnica de soplo y de digitación de forma espectacular. Conoció por aquellas fechas a Dizzy Gillespie, y juntos se lanzaron ante los atónitos oídos y ojos del publico que iban al Minton's Playhouse, un pequeño club de la calle 118, en New York, en Harlem, a improvisar de manera alucinante y con una lógica aplastante. Las ideas  surgían a la velocidad del rayo y eran plasmadas  con la misma velocidad en el saxo  con una sonoridad dura, sin vibrato, desprovista de ornamentaciones y una excepcional potencia de soplo, largamente entrenada.

En 1945, Parker y Gillespie, van a grabar una serie de discos para Savoy y Dial, que para la historia, quedaran como los primeros testimonios de esa nueva forma de jazz que ambos contribuyeron a crear y que los medios de comunicación, que parecen vivir para ponerle etiquetas a todo, bautizaron como be-bop. La colaboración entre Parker y Dizzy, se rompe cuando "Bird" aparece una noche drogado por el local donde tocaban en medio de una gira por California que resultó todo un fracaso en lo económico. El grupo de Gillespie, regresa a New York, pero Parker decide quedarse en California, y allí es internado en el Hospital Psiquiátrico de Camarillo, después de que en medio de una tormentosa sesión de grabación, no puede ni siquiera sostener el saxo. De allí salió aquella histórica y fatídica grabación de "Lover Man", angustiosa por el drama humano que refleja y que Parker quiso prohibir su venta, algo que no consiguió. Seis meses después, desintoxicado, pero nunca curado, sale del Hospital y vuelve a New York, en lo que se considera, su etapa más creativa de su vida. Inaugura, a finales de 1949, un club de jazz en Broadway, cerca de la calle 53 y que es bautizado en su honor como "Birdland". Las revistas especializadas: "Down Beat" o "Metronome", le nombran año tras año, número uno en su instrumento. Viaja varias veces a Europa, la primera en 1949 con motivo del festival de Jazz de Paris de aquél año, y decide grabar con una orquesta sinfónica de cuerdas.

A principios de 1954, mientras está de viaje, muere su hija, Pree, victima de neumonía, y aquél fatal desenlace desencadenaría en Parker una sensación de culpa, que terminó por acelerar su muerte. Su vida se deslizó por una rápida pendiente fatal y es ingresado de nuevo en un hospital tras un intento de suicidio. Toca en el Birdland, por última vez, el 5 de marzo de 1955, y cuatro días después fallece en medio de un caótico ataque de risa. Dicen que al igual que cuando murió el genial compositor, Beethoven, en el instante en que Charlie Parker  falleció, un trueno sonó con estruendosidad en el cielo de New York.    

Temas

Duración

Tiny's Tempo2,57
Red Cross3,07
Warming Up a Riff3,12
Billie's Bounce3,23
Now's The Time3,12
Thriving On a riff  5,40 
Koko  2.32 
Donna Lee2,58 
Chasin' the Bird 2,53 
Cheryl 2,56 
Milestones 2,50 
Little Willie Leaps 2,52 
Half Nelson  2,21 
Another Hair-do  2,37 
Bluebird 2,52 
Klaustance  2,45 
Bird Gets The Worm  3,00 
Barbados 2,34 
Ah-Leu-Cha  2,59 
Constellation  2,30 
Parker's Mood 2,35 
Perhaps 2,11 
Marmaduke  2,47 
Steple Chase  3,00 
Merry-go-Round  2,15 
Buzzy 2,27 
Sipping at Bells  2,32 
Scrapple From The Apple 4,39 
Flat Foot Floogie 2,18 
Dizzy Boogie  2,25 
Popity Pop  2,21 
Slim's Jam2,30

dukeLos 66 temas de este triple compacto constituyen el conjunto del trabajo discográfico de la orquesta de Duke Ellington para el sello RCA entre 1940 y 1942. Esta generosa producción en tan corto periodo de tiempo, es considerada por casi todos los especialistas y críticos de jazz, como el cenit creativo de Ellington, sin menoscabo de la obra posterior de Ellington cuyo nivel creativo fue igualmente extraordinario.

Aquí en estas grabaciones ya está maduro el llamado "estilo Ellington" ya esbozados en su etapa inicial en el Cotton Club y que continuamente no dejó de desarrollarse. A diferencia de otros líderes de big band o gran orquesta, como Fletcher Henderson o Jimmy Lunceford, la evolución del jazz desde la era del swing hasta la década de los cuarenta no le cogió a contrapelo y desde el laboratorio de su orquesta, Duke Ellington construyó un universo musical propio y sofisticado que mantuvo hasta el final de sus días.

En la época en que se grabaron estos 66 temas recopilados en este triple CD de audición imprescindible en cualquier discografía sobre Ellington, que es lo mismo que decir cualquier discografía sobre jazz, el Duke había incorporado a su formación al contrabajista, Jimmy Blanton (en octubre de 1939 cuando Blanton apenas tenía 18 años), el saxo tenor Ben Webster (en enero de 19401, y sobre todo el pianista, compositor y arreglista, Billy Strayhorn (en 1939). Jimmy Blanton no solo dio un nuevo pulso rítmico a la orquesta sino que su aportación en la formación ellingtoniana marcó el camino del contrabajo moderno en el jazz. Su solidez y su sonoridad fueron absolutamente innovadoras en su tiempo como puede comprobarse en el tema "Sepia Panorama". Desgraciadamente y como tantos otros extraordinarios músicos de jazz, una grave enfermedad (tuberculosis) le obligó a retirarse de la escena y abandonar la orquesta apenas dos años después, en 1941 para finalmente morir en 1942 con tan solo 21 años. Su semilla fue recogida por sus sucesores en la orquesta, Oscar Petifford y Junior Raglin y desde entonces Ellington ocupó un lugar de privilegio absolutamente merecido en la transición entre el jazz primigenio y el jazz moderno.

Con la incorporación del saxofonista Ben Webster, Ellington dispuso por primera vez de un verdadero solista del saxo tenor y además la sección de saxofones de la orquesta adquirió su definitiva configuración con cinco miembros. Ben Webster representaba en la orquesta de Ellington la tradición jazzistica del sudoeste americano y sus extraordinarios solos tanto en piezas rápidas como "Cotton Tail" o en baladas como del tipo de "All too son", crearon escuela. En cuanto a la incorporación de Billy Strayhorn, contratado en principio como letrista, su feeling con Ellington le convirtió en su "alter ego", dada su versatilidad como pianista, compositor y arreglista estableciéndose una estrechísima colaboración entre ambos que duró hasta 1967. En esta recopilación están recogidas algunas de las mejores composiciones de la orquesta, desde "Take the "a" Train" (que a partir de entonces fue utilizada como la sintonía oficial de la orquesta) hasta obras maestras como la inmortal "Ko-Ko" , un tema considerado por todos como la apoteosis del llamado "Jungle Style" de la orquesta de Duke Ellington.

De la calidad de la música aquí recogida da fé la magnifica aportación de los solistas de la orquesta destacando el trompetista, Cottie Williams, los trombonistas, Lawrence Brown y Juan Tizol, y también, la vocalista, Ivie Anderson, la cantante emblemática de la orquesta de Ellington . En definitiva, Duke Ellington vivía cuando grabó estos 66 temas en un momento de efervescencia creativa que coincidió con el cambio en su casa discográfica y a partir de entonces su proyección jazzistica hasta las lindes de la modernidad fueron irreversibles. Un disco que sin duda hay que tener y que recomendamos en un mes tan especial para Apoloybaco como es Octubre. 

LOS MÚSICOSLOS INSTRUMENTOSFICHA TÉCNICA
Rex StewartCornetaSello discográfico: RCA-BLUEBIRD
Cootie WilliamsTrompetaNúmero de serie: 5659-2
Juan TizolTrombónFecha de grabación: 1940-1942
Barney BigardClarineteLugar de grabación: Chicago, New York y Hollywood
Johnny HodgesSaxo altoCalificación: 5* sobre 5
Ben WesbterSaxo tenor 
Harry CarneySaxo barítono 
Jimmy BlantonContrabajo 
Billy StrayhornArreglos 
Duke EllingtonPiano y líder 


OTROS DISCOS RECOMENDADOS DE DUKE ELLINGTON
 

 

THE ORIGINAL EDWARD "DUKE" ELLINGTON. VOL 1. 1927-1931

SUCH SWEET THUNDER

MONEY JUNGLE

Tarea difícil sacar tres discos de Duke Ellington y dejar atrás otros quince o veinte que podía estar aquí perfectamente, pero el espacio obliga y como criterio hemos decidido afinar la decisión para traer aquí al "Duke" en distintos contextos musicales y en distintos proyectos. El primero tenía que ser, por orden cronológico, esta extraordinaria edición de su primera época, aquella que utilizando a su orquesta como un perfecto alquimista de laboratorio, creó todo un estilo que marcaría el jazz de comienzos de siglo y que serviría para afianzar la talla extraordinaria de Ellington como compositor y arreglista.
Estas grabaciones recogen lo más granado de su primera época, el conocido "Jungle Style" y en estas grabaciones se recogen su etapa al frente de la orquesta que noche tras noche actuaba en el Cotton Club de Harlem, donde firmó en 1927 un contrato desde donde inició su merecida fama. Un álbum memorable.

Saltamos en el tiempo y nos encontramos al Duke Ellington que compuso durante su carrera profesional numerosas suites, fundamentalmente a partir de los años cincuenta. De entre todas ellas, este disco recoge una de las más conseguidas y celebradas inspirándose para ello en la obra de William Shakespeare: "Such Sweet Thunder" 
Duke Ellington dedica doce temas cortos a otros tantos personajes o situaciones creadas por el inmortal escritor y por su paleta desfilan, Enrique V, Julio César, Oberon, Hamlet...y todos ellos son retratados musicalmente por Ellington. Uno de los temas de la suite dedicado al pasaje de Romeo y Julieta, "The StarCrossed Lovers", ha pasado con el tiempo a ser un estándar d jazz versionado por muchos otros músicos.

Ya en la década de los sesenta Duke Ellington, cada vez con más frecuencia, volvía a componer al piano y este disco es único en su género. Ellington graba aquí de nuevo en trío, pero en vez de usar, como de costumbre, al bajista y al percusionista de su orquesta, entra en el estudio flanqueado por dos de los mas grandes maestros rítmicos del jazz moderno: Charlie Mingus al contrabajo y Max Roach a la batería. Entre los tres músicos se establecerá una comunicación casi mágica y los diálogos a tres voces sobre composiciones de Ellington son además de sorprendentes, extraordinarias. Un disco absolutamente imprescindible.

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DUKE ELLINGTON

 

Edward Kennedy "Duke" Ellington, nació en el seno de una familia que nunca pasó necesidades económicas ya que su padre era mayordomo de una casa de gente adinerada y su madre procedía de una familia negra acomodada. Recibió además de una excelente educación burguesa un porte de elegancia aristocrática que llevaría durante toda su vida, de ahí el apodo de "Duke" (Duque) que le pusieron sus amigos. Su educación musical empezó con el piano de su madre y aunque recibe clases de dos profesores, todavía tardaría bastante tiempo en aprender a leer música. En 1919 abandona los estudios de diseño y decoración, decide casarse con con una amiga de la infancia y busca en la música su profesión.

Es en 1921 cuando Duke Ellington, forma su primer y propio grupo con músicos locales al que llamaría "The Duke's Serenaders" primero y luego los famosos "The Washingtonians" con Elmer Snowden, como responsable de la banda. En 1923, deciden dar el salto a New York y la experiencia no es muy positiva pero logran tocar durante algunas semanas en la banda de Wilbur Sweatman, que actuaba en el "Lafayette Theatre". Tras algunas idas y venidas de Washington a la Gran Manzana, consiguen un contrato en el club "Hollywood" donde una noche los escucha tocar Bix Beiderbecke quien observa con gran atención el sonido de la sordina "wa-wa" que producen el trompetista, Bubber Miley y el trombonista, Charlie Irvis. Ese particular sonido sería decisivo en la elaboración del discurso musical de Duke Ellington.

En 1924, con los conocimientos musicales muy perfeccionados, la WHN, una emisora de radio local transmite el show desde el Hollywood club que ahora ha cambiado de nombre y se llama "Kentucky Club". la banda comienza a ser conocida y empiezan a salirle contratos en otras ciudades cercanas a New York. Entre 1924 y 1926 se incorporan a la banda músicos decisivos en la orquesta de Ellington, entre ellos, temporalmente el clarinetista, Sidney Bechet y el saxo barítono, Harry Carney, el primer gran especialista de ese instrumento en la historia del jazz y que permanecerá con Ellington toda su vida. Esta es la orquesta que en 1927, con una sólida formación, bien rodada y con sonido propio, daría el gran salto a la fama cuando fueron contratados para tocar en el "Cotton Club" de Harlem, un local regentado por el gangster, Owney Madden, desde 1923 y que se había puesto de moda en New York hasta el punto que era frecuentado por publico exclusivamente blanco, gente de dinero y de la alta sociedad neoyorquina. Allí estuvo cuatro años y cuando salió en 1931, estaba recubierto de gloria.

Entre 1927 y 1945, después de crear para el jazz el "Jungle Style" Duke Ellington y su orquesta alcanzan en este periodo la cumbre de su madurez artística y creativa. La orquesta de Duke Ellington en los años cuarenta  era sin duda la que poseía los mejores solistas y los instrumentistas mas virtuosos de la época y la revista Down Beat le situó en varias ocasiones por refrendo popular por encima incluso de la de Benny Goodman. Tras el declive de las bigbands, Ellington, fue el único líder de orquesta que nunca disolvió la suya. A falta de contratos pagaba a sus músicos con los dineros ingresados por sus derechos de autor y utilizaba su orquesta para componer con ella y oír su música. Pero algunos de sus solistas se marcharon entre finales de la década de los cuarenta y principios de los cincuenta para iniciar sus carreras en solitario. A la marcha de Ben Webster, Barney Bigard, Tizol y otros, se unió una definitiva en 1951, la de su amigo, Johnny Hodges. La prensa que antes no le escatimaba elogios, anunciaba casi a diario la desaparición de la orquesta.

En 1955 vuelve  a la banda Johnny Hodges y Ellington respira aliviado y entran en nomina una serie de músicos que darían todavía mucho juego al sonido Ellington. Entre las incorporaciones mas sonadas, están los saxofonistas, Paul Gonsalves y Jimmy Hamilton, el clarinetista, Russell Procope, el trombonista, Quenti Jackson, y los trompetistas, Cat Anderson y Clark Terry. Con estos músicos y cierto escepticismo, Ellington es invitado a actuar en el Festival de Jazz de Newport de 1956. Lo que pasó aquella noche está escrito en los anales del jazz. Duke Ellington, sacó de su chistera creativa dos temas compuestos en 1937, "Diminuendo in Blue" y "Crescendo in blue" y decidió encima del escenario servirlos unidos, separándolos simplemente con un interludio a cargo de Gonsalves. Y ahí se produjo el milagro. Los arrolladores veintisiete "chorus" seguidos de jazz puro y duro que improvisó el saxofonista, empujado por una rítmica ejemplar le dieron la vuelta al historia. Las sillas volaban por encima de las cabezas de los atónitos y rugientes espectadores y a la mañana siguiente toda la prensa anunciaba en grandes titulares "Ellington ha vuelto"

A partir de ahí comenzaron las giras, los conciertos por todo el mundo, los discos grabados y en los últimos diez años de su vida se dedico a componer suites y conciertos sacros y su vida se apagó cuando el 24 de mayo de 1974 un cáncer terminó con su vida. Ellington ocupa para siempre, el trono de los mas grandes creadores del jazz junto a Louis Armstrong y Charlie Parker, y es sin duda alguna uno de los mas grandes compositores del Siglo XX cualquiera que sea la música que se considere y su legado es una herencia cultural que permanecerá siempre entre nosotros.

Temas

Duración

 DISCO 1 
You, yoy, darling2,39
Jack the bear2,22
Ko-ko2,44
 Morning glory 2,58
 So far, so good 3,01
Conga brava 2,59
 Concert for Cotty 3,01
 Me and you3,13
 Cotton tail 3,02
 Never, no lament 2,39
 Bojangles3,06
 A portrait Bert Williams3,33
 Blue goose 3,22
 Harlem air schafle 2,41
 At a dixie roiadside dine 2,11
All too son 2,01
 Rumpus in richmond 2,54
My greatest mistake  3,05
 Sepia panorama 3,00
 Threre shall be no night 3,14
 In a mellotone 3,22
 DISCO 2 
 Five O'dock whisle 2,11
 Warm walley 2,33
 The flamimg sword 2,54
 Across the track blue 2,45
 Chloe 2,35
 Way before 2,53
 The sidewalks of New York 3,02
 Flamingo 3,01
 The girl in my dreams 2,47
 Take the "A" train 2,49
 Jumpi'n punkin's 2,35
 Jhon Hardys wife 2,36
 Blue Serge 3,32
 After all3,21
 Bakiff 2,01
 Are you stikings2,39
 Just a setting and a rockin 2,48
 The giddy bup gallop 2,45
 Chocolate shake 2,00
 I got it bad 3,32
 Clementine 3,31
 The brown skin gal 3,07
 DISCO 3 
 Jump for joy 3,57
 Moon over Cuba 3,26
 Five o'clok 2,57
 Drag 2,44
 Rock's in my bead 2.55
 Bli-blip 2.58
 Chelsea bridge 3.26
 Rainchek 3.28
 What good woult it do 3.14
 I don't know what kind of blues i got 3,11
 Perdido 2,41
 The "C" jam blues 2,49
Moon Mist  2,33
 What am i here for? 3,00
 I don't mind 2,06
 Someone 2,19
 My little brwon book 2,54
 Main stem 3,44
 Johnny come lately 3,11
 Hayfoot strawfoot 3,26
 Sentimental lady 3,29
 A slip of the lip 3,55
 Sherman shuffle 3,08

Louis armstrong-disneyEstamos en Diciembre de 2001, las primeras navidades con la web de apoloybaco abierta al público. Y estamos en un mes muy especial del calendario. Tras la Navidad llegaran las fiestas de Reyes Magos y al margen de consideraciones religiosas o paganas, es una magnífica oportunidad para regalar música a nuestros amigos y seres queridos. Este disco del gran Louis Armstrong, no es elmejor de su carrera, ni tampoco el más importante de su legado musical, pero es un disco especial. Es un disco maravilloso donde el "Rey" Louis, le canta a los niños, y también a los mayores, versionando algunas de las canciones clásicas de Walt Disney. Y eso lo convierte en un disco delicioso y al mismo tiempo entrañable. 

Es un momento adecuado para que los niños se acerquen al jazz, y para ello nadie mejor que traer a este rincón del disco del mes a alguien que contagió con su sempiterna sonrisa, y su desenfadada carcajada a medio mundo. Louis Armstrong, era un genio del jazz, pero sobre todo era un ser humano encantador y su relación con los niños del mundo, fue siempre privilegiada. 

Escuchar a Louis Armstrong cantando y versionando los temas de los personajes que Walt Disney, creó, es una sensación maravillosa que nadie que pueda debe dejar de escuchar. Apoloybaco, quiere aprovechar la ocasión para desear a todos nuestros amigos y amigas un nuevo año lleno de felicidad, prosperidad y buenos deseos.

 

LOS MÚSICOSLOS INSTRUMENTOSFICHA TÉCNICA
Louis ArmstrongTrompeta y vozSello discográfico: WALT DISNEY RECORDS
Terence BlanchardArreglosNúmero de serie: 80043
  Fecha de grabación: 1968
  Lugar de grabación: New York
  Calificación: 4* sobre 5

OTROS DISCOS RECOMENDADOS DE LOUIS ARMSTRONG

 

LOUIS ARMSTRONG THE HOT FIVE AND THE HOT SEVEN

ELLA FITZGERALD AND LOUIS ARMSTRONG

LOUIS ARMSTRONG PLAYS W.C. HANDY 

Los discos que Louis Armstrong grabó entre 1923 y 1928 para Columbia, con los grupos creados por el: "Hot Five" y "Hot Seven", son absolutamente trascendentales para el devenir del jazz. En ellos hay un puñado de obras maestras que marcan toda una genealogía del jazz. Aquí estan los primeros solos de un instrumentista genial, las primeras melodías improvisadas de la historia del jazz, y la música que influyó decisivamente en todos los instrumentistas de jazz posteriores. Una colección de varios Cd's absolutamente imprescindibles no sólo en el jazz, sino en toda la música que se ha hecho en el siglo XX.

La empatía entre Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, fue absoluta. La "primera dama" del jazz -como era conocida, Ella Fitzgerald - y Louis Armstrong, grabaron varios discos que dejan testimonio de ese "feeling". Este grabado para el sello Verve, es el mejor de todos - sin que los tros dos desmerezcan. 

Ya bien entrado los años cincuenta, Armstrong graba el que quizás fuese su último gran disco. Un sincero, emotivo y merecido homenaje a uno de los grandes compositores de la música popular americana, el gran W.C. Handy. Con maestría y en plena forma, este es uno de los grandes discos de Louis Armstrong.
 

louis
louislouis

 

LOUIS ARMSTRONG

 

"....no existe en el jazz, un músico o una orquesta que pueda tocar seguidos treinta y dos compases, sin rendir, consciente o inconscientemente, un tributo a Louis Armstrong. Fue Louis Armstrong, quien lo hizo todo, y fue el primero en hacerlo"

Esta cita de un músico de jazz, deja claro que estamos hablando de un músico que "inventó" el jazz tal y como hoy lo conocemos, y además fue quién aportó a esta música su elemento mas intrínseco y esencial: el swing. Louis Armstrong, fue el primer gran solista del jazz, y a la vez, el primer creador auténticamente genial que tuvo esta música y su influencia sobre todo tipo de instrumentistas, fue, es y seguirá siendo enorme. Armstrong, trazó y cruzó la frontera entre la música criolla y primitiva que se hacía en New Orleáns, a primeros del siglo XX, y la música de jazz como arte con mayúsculas.

Nació el 4 de julio de 1900 en New Orleáns, (Louisiana), en el seno de una familia pobre y en uno de sus barrios mas marginados. En 1922, recibe una invitación de King Oliver, para que ingrese en su banda y ese hecho histórico, se convierte en el principio de una fulgurante carrera. Con Oliver, graba sus primeros discos. Dos años después, el gran compositor, Fletcher Henderson, le propone ingresar en su orquesta y allí revoluciona el estilo de la orquesta que pasa de ser una simple orquestina de baile, a ser la primera bigband de jazz de todos los tiempos.

Después de grabar algunos discos junto a la gran cantante de blues, Bessie Smith, inicia entre 1925 y 1928, uno de los capítulos trascendentales de la historia del jazz. Forma dos grupos, los "Hot Five" y los "Hot Seven" con los que graba un puñado de obras maestras que pasaron a formar parte desde entonces de la historia del jazz. Es difícil imaginar hoy como en una época en que el mundo bailaba frenéticamente el "charlestón" y escuchaba música almibarada, Louis Armstrong con su trompeta, creaba e improvisaba melodías que jamás nadie antes que él había construido.

Escuchar una y otra vez el tema "Cornet Chop Suey", con su introducción y sus break, o el extraordinario "West End Blues", toda una obra maestra con mayúsculas, o el genial "Potato Head Blues" son signos evidentes de la genialidad de un músico que marcó el camino a todos los trompetistas de los años venideros. Su carrera musical fue a partir de entonces imparable y su larga y abundantísima discografía recoge fielmente la genialidad de un músico que traspasó fronteras, razas y estados. Louis Armstrong consiguió que el jazz dejara de ser una especie de musiquilla bailable, para convertirla en arte. El fue quien hizo del jazz, la música que identifica el siglo XX.

Temas

Duración

Bidbidi--bobbidi-boo8,58
Heigh-ho5,31
When you wish upon a star7,59
The bare neccessities4,14
Zip-a-dee-doo-dah8,54
Whistle while you work4,07
'Bout time3,07 
The ballad of davy crockett4,17 
I can't give you anything but love3,56
Ten feet off the ground3,20 
Chim chim cher-er  
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