2019- Discos del Mes

A la memoria del maestro Michel Legrand, director de orquesta, compositor, actor, cantante, pianista, arreglista, músico de jazz, guionista y compositor de bandas sonoras. (París, 24 de febrero de 1932-Ibidem, 26 de enero de 2019).

350 legrand jazz

El 16 de Enero de 2018, el que escribe, cumplió uno de esos sueños que jamás imaginé poder realizar; ver tocar en mi ciudad, en directo, al maestro Michel Legrand. Fue en el Teatro Lope de Vega, en el ciclo anual de grandes intérpretes que programa la sala. El compositor francés, con 85 años cumplidos, y acompañado de su trío habitual en esta última etapa artística de su carrera, se sentó con la lógica parsimonia de la edad en su baqueta, frente al piano, y dejó para la historia una memorable actuación, en la que no faltaron ningunos de sus temas fetiches de su carrera: “Los paraguas de Cherburgo”, “The windmills of your mind”, y otros afamados temas de otras tantas grandes bandas sonoras del cine que Legrand nos ha legado a perpetuidad como: “El caso de Thomas Crown”, Las señoritas de Rochefort, película proyectada por la Asociación Apoloybaco en el XI Ciclo de Jazz y Cine de 2018, o “Verano del 42”.

El compositor francés, justo un año después de aquél concierto en Sevilla, acaba de fallecer en su domicilio parisino, la misma ciudad donde nació, un 24 de febrero de 1932. Michel Legrand, llegó a los últimos años de su carrera, tras seis décadas de intensa actividad musical, con el prestigio intacto, y el reconocimiento unánime de crítica y público, tanto por su extraordinaria dote en la composición, como en el acierto de unir la “chanson” francesa con la música de jazz. Legrand componía y arreglaba música, cantaba, tocaba el piano con una sensibilidad extraordinaria, y frecuentaba distintos estilos musicales, sin que menoscabar su enorme calidad en aquello que tocaba; pasaba de la música pop, al ballet, y de este a la música de cine o a la gran orquesta sin dificultad, y tanto en el piano como en la voz, era bueno, tanto en los tiempos rápidos, como en los más intimistas.

De todo hubo en aquel maravilloso concierto de Sevilla de enero de 2018, donde ya octogenario, cantó y tocó el piano con la pasión de un músico creativo, pero, lamentablemente, el teatro estaba casi vacío. Nada nuevo en esto del jazz. Michel Legrand, tenía el don de ser un compositor extremadamente versátil, siempre buscando nuevos caminos, pulverizando fronteras estilísticas y rechazando de plano, el encasillamiento en un determinado estilo. Su vida fue larga, creativa y repleta de éxitos.

Llegó al cine en una época de transición, de efervescencia creativa y de nuevos enfoques, a mediados del pasado siglo; Legrand contribuyó, como muchos otros compañeros de generación, en la génesis de la “Nouvelle Vague”, creó, junto a Jacques Demy y Jean-Luc Godard, dos maestros del cine francés de todos los tiempos, un nuevo modelo de cine musical cantado y reinventó el sonido del cine, dando entrada en el, a la música de jazz, su principal pasión, a lo largo de su vida; de aquella época son las películas que dejaron huella como: “Nunca digas nunca jamás”; “Eva” y “El mensajero”, de Joseph Losey, “La piscina”, de Jacques Deray, “Verano del 42”, de Robert Mulligan o “Fraude” de Orson Welles. En esa faceta cinematográfica, Michel Legrand consiguió tres Premios Óscar, el primero en 1969 con la canción: “The windmills of your mind”, que formó parte de la banda sonora de “El secreto de Thomas Crown”, la segunda estatuilla por la banda sonora de “Verano del 42” en 1971, y la última en 1984, por “Yentl” , la película que dirigió, Bárbara Streisand. El compositor estuvo nominado, además, en veintisiete ocasiones a los Premios Grammy, de los que consiguió cinco.

Michel Legrand Teatro Lope VegaEn el ámbito del jazz, que es por lo que aparece Michel Legrand, en esta sección de “disco del mes” de Apoloybaco, su afición le llegó escuchando las orquestas de Dizzy Gillespie, Stan Kenton, Count Basie y Duke Ellington principalmente. Creció en el seno de una familia con raíces musicales —su padre era compositor de música clásica, y su tío, director de orquesta—, y con apenas diez años ingresó en el Conservatorio Nacional de París, donde estudió con Henri Challan, Noël Gallon, Lucette Descaves y la prestigiosa e influyente Nadia Boulanger, la primera que reparó en su excepcional talento, licenciándose en 1949 con dos premios extraordinarios. Con 19 años debutó como arreglista de la orquesta de su padre y seducido por el jazz, sin duda la música más popular de la postguerra en Francia, tuvo el mérito de entroncarla con la “chanson” francesa, componiendo para Maurice Chevalier, Jacqueline François o Edith Piaf.

En 1955 compuso su primera banda sonora, “Les amants du tage de Verneuil”, y prácticamente, ya por aquellos años, entró en contacto con el jazz a través del productor musical Jacques Canetti con el que produjo sus primeros discos de jazz: “I love Paris” (1954), “Michel Legrand plays Cole Porter” (1957) y sobre todo “Legrand Jazz” (1958), el disco que recomendamos en mes de febrero de 2019, en homenaje a este gran maestro. Grabado en Nueva York en varias sesiones con la participación de algunas de las grandes figuras del jazz de aquellos años: Miles Davis, John Coltrane, Art Farmer, Ben Webster o Bill Evans, “Legrand Jazz”, fue todo un manifiesto jazzístico de la creatividad de Michel Legrand; aquél enorme reto —nunca, hasta entonces, un músico europeo había trabajado con músicos de jazz tanta fama y prestigio—, le consagró definitivamente como uno de los grandes compositores del jazz moderno de todos los tiempos.

Tenía solo 24 años cuando se realizaron estas grabaciones para el legendario sello “Philips”, y el álbum reúne tres sesiones de grabación distintas realizadas el 25, 27 y 30 de junio de 1958 en Nueva York con algunos de los mejores músicos del momento, entre ellos Miles Davis, John Coltrane, Bill Evans, Ben Webster y Donald Byrd. Todas las canciones del álbum fueron elegidas y arregladas por Michel Legrand, quien también asumió la dirección de los tres sets utilizados durante las sesiones. Entre las curiosidades de aquellas grabaciones, cabe decir, que Miles Davis, escéptico con el proyecto y dudando de la capacidad de Michel Legrand, tocó, por última vez en su carrera, de sideman para otro músico. Como cuenta Michel Legrand en la contraportada del álbum, Miles Davis, dirigía por aquel entonces su famoso sexteto, y estaba en la cima del jazz en New York; todos apostaban a que el genial trompetista, ni siquiera sacaría la trompeta de su estuche, pero bastaron cinco minutos de ensayo de Michel Legrand con la orquesta, para que Miles terminara abriendo su estuche y tocara la trompeta para Michel Legrand en aquella histórica sesión. Michel Legrand y Miles Davis colaboraron nuevamente en 1990, cuando co-produjeron la banda sonora de la película Dingo.

Tras su publicación, “Legrand Jazz” fue recibido por una crítica entusiasta en la prestigiosa y especializada revista Down Beat. Dom Cerulli, el crítico que le otorgó las cinco estrellas a aquella grabación, la llegó a comparar, en términos de creatividad y originalidad, con los arreglos realizados un año antes por Gil Evans en el extraordinario álbum “Miles Ahead. Legrand tomó 11 famosas composiciones de jazz y las organizó para tres combos diferentes. La primera, la más importante, se graba el 25 de junio, y tiene como solistas destacados a Miles Davis en la trompeta, John Coltrane, al saxo tenor, Phil Woods, al flautista Herbie Mann, el pianista Bill Evans y Paul Chambers al contrabajo. Interpretan la música de Thelonious Monk, (‘Round Midnight), John Lewis, (Django), Jelly Roll Morton ("Wild Man Blues") y Fats Waller (Jitterbug Waltz).

En la segunda sesión de grabación del 27 de junio, se juntan, el maestro del saxo tenor, Ben Webster, junto con el flautista Herbie Mann, el pianista Hank Jones y el contrabajista George Duvivier, y una sección rítmica de cuatro trombonistas, para interpretar piezas de Duke Ellington, (Don't Get Around Much Anymore), Earl Hines, (Rosetta), Django Reinhardt (Nuages), y Count Basie (Blue and sentimental). Y por último, y siempre bajo la dirección y los arreglos de Michel Legrand, una gran formación donde destacaban los trompetistas Art Farmer y Donald Byrd, el saxo alto, Phil Woods, el pianista Nat Pierce y el saxo barítono, Teo Macero, interpretan (Stompin 'at the Savoy), de Benny Goodman, (A Night in Tunisia) de Dizzy Gillespie, y (In a Mist), de Bix Beiderbecke.

En resumen, estamos ante un álbum paradigmático sobre la aportación de Michel Legrand a la historia de la composición jazzística y uno de los grandes álbumes de jazz de la década de los cincuenta del pasado siglo. Jazz de primer nivel, músicos en estupenda forma y unos excelentes arreglos que le dan al conjunto de los ocho temas, ese carácter conceptual de obra seminal del jazz moderno.

¡Que lo disfruten, amigos!

LOS MÚSICOSLOS INSTRUMENTOSFICHA TÉCNICA
Grabación del 25 de junio de 1958. Lugar de grabación: New York.
Michel Legrand.Dirección y arreglos.Sello discográfico: Philips. 
Herbie Mann.Flauta. Fecha de grabación: 25, 27 y 30 de junio de 1958.
Betty Glamann.Arpa.Lugar de grabación: New York. 
Barry Galbraith.Guitarra.Número de serie: 830 074  2 
Miles Davis.Trompeta. Número de temas: 11
John Coltrane.Saxo tenor.Calificación: 5* 
Phil Wood.Saxo alto. 
Jerome Richarson.Saxo barítono y clarinete bajo. 
Eddie Costa.Vibráfono 
Bill Evans.Piano. 
Paul Chambers.Contrabajo. 
Kenny Dennis.Batería. 
Grabación del 27 de junio de 1958 Lugar de grabación: New York.
Michel Legrand.Dirección y arreglos. 
Herbie Mann.Flauta. 
Ben Webster.Saxo tenor. 
Frank Rehak , Billy Byers, Jimmy Cleveland y Eddie Bert.Trombones. 
Mayor Holley.Tuba y bajo. 
Don Lamond.Batería. 
Hank Jones.Piano. 
George Duvivier.Contrabajo. 
Grabación del 30 de junio de 1958. Lugar de grabación: New York.
Michel LegrandDirección y arreglos. 
Ernie Royal, Art Farmer, Donald Byrd, y Joe Wilder.Trompetas. 
Frank Rehak, y Jimmy Cleveland.Trombones. 
Gene Quill, y Phil Woods.Saxos altos. 
Seldon Powell.Saxo tenor. 
Teo Macero.Saxo barítono. 
James Buffington.Trompa. 
Don Elliot.Vibráfono. 
Milt Hinton.Contrabajo. 
Osie Johnson.Batería. 
Nat Pierce.Piano. 
 
 
 
MICHEL LEGRAND
 
 
ernesto-aurignac

Hijo del compositor Raymon Legrand y hermano de la cantante Christine Legrand, este magnifico compositor parísino dedicó la mayor parte de su trabajo artístico en la composición de bandas sonoras para películas, faceta en la que consiguió ganar tres Oscar de la Academia de Hollywood. También, entre sus méritos y reconocimientos, hay que hacer constar que ganó cinco premios Grammy, al que estuvo nominado en 27 ocasiones.

Con esa ascendencia musical, no fue extraño que la mayaor parte de su infancia y juventud (desde los 10 a los 21 años), se los pasara estudiando en el Conservatorio de Música de París y posteriormente reforzó su formación durante siete años con Nadia Boulanger. Sus inclinaciones musicales lo llevaron siempre a escribir las letras de sus canciones e incluso a interpretarlas. Tras el éxito de su primer álbum titulado "Amo a París", trabajó con varios grandes del jazz como Miles Davis y John Coltrane en su conseguido trabajo "Legrand jazz". Cuando comenzó a trabajar en música para filmes, obtuvo un gran éxito, ya que no sólo componía canciones pegadizas sino que componía material orquestal de un fuerte sentido lírico.

Su más conocido trabajo fue "Los paraguas de Cherburgo" de 1963, un clásico del cine musical europeo y la primera película completamente cantada y protagonizada por la joven Catherine Deneuve. Asimismo su especial habilidad para la composición se comprueba en una de sus mejores obras: "Las señoritas de Rochefort" de 1965. Mucha de su música estaba destinada a películas francesas, siendo casi un fijo para uno de los grandes cineastas del país galo, el gran Jean-Luc Godard, aunque también se implicó en la producción de películas estadounidenses, como "The Thomas Crown affair". También fue muy destacado su trabajo para la serie infantil de televisión "Érase una vez... la vida" emitida en 1986.

En la década de los 80 y 90 acompañó con su banda a algunas de las grandes voces de la música negra, como Björk, Ray Charles y Diana Ross entre otros. Ya en el siglo XXI, Michel Legrand inició lo que ha sido por el momento su última gira con su grupo, y estuvo en Sevilla el 15 de Enero de 2018 en el clico de jazz que organiza anualmente el Tetaro Lope de Vega. Tuve la suerte de asistir en directo a su maravillsoso concierto y comprobé que el maestro, todavía tenía energis y clarividencia suficientes, como para poner en pie a todo el teatro. Asimismo, Apoloybaco proyectó en el Auditorio CICUS de Sevilla, y dentro de las actividades paralelas del Festival de Jazz de la Universidad, la película: "Las señoritas de Rochefort", una de sus contribuciones musicales al cine. Fue el 3 de mayo de 2018.

En Enero de ese mismo año, Michel Legrand actuó en el sevilano Teatro Lope de Vega. Fue uno de sus ultimos conciertos. Apenas un año despues, el 26 de enero de 2019, fallecio en su residencia de Paris.

Más información de Michel Legrand en Apoloybaco.
 
 
TEMAS DEL DISCODURACIÓN DEL DISCO
Nuages2,26
Night in Tunisia6,55
Blue and sentimental3,27
Stompin' at the Savoy3,41
Django4,31
'Round Midnight3,02
Don't Get Around Much Anymore2,36
In a Mist3,21

350 ere serrano aujourdhui mon coeurLa cantante Ere Serrano, acaba de lanzar al mercado, después de una larga espera de seis años desde su último y excelente trabajo “Universo Dalla”, su tercer trabajo como líder titulado: “Aujourd’hui mon cœur“. En este tercer álbum, Ere Serrano no defrauda a sus oyentes y además de dar un paso importante en su trayectoria profesional, consolida un camino iniciado en 2007 con su primer disco “Mejor será soñar”; y que continuó en 2013, con el estupendo homenaje a la música del cantautor italiano lucio Dalla.

En este nuevo y original trabajo, Ere Serrano se vuelve más introspectiva y construye un discurso musical propio, donde tienen cabida aquellos sonidos que forman parte de su memoria musical, de los sonidos que a lo largo de su vida, se han ido reproduciendo sistemáticamente en su banda sonora personal. Y ahí, en ese rescoldo sonoro de su vida, aparece con fuerza la canción francesa; algunos de los grandes temas que han impactado en su formación y a los que reinterpreta con éxito, a través de arreglos muy trabajados y enormemente creativos. Lo deja claro Ere Serrano cuando escribe, en el elegante libreto que acompaña al CD, que “Aujourd’hui mon cœur”, "….es un mosaico de algunas de las canciones francesas más representativas que formaron parte del paisaje musical de mi infancia".

El resultado, con la excelente labor de Puri Santamaría en la dirección musical y los arreglos, es un álbum elegante, sofisticado, muy cuidado en la elección de los 10 temas que componen el disco y, sobre todo, un álbum que le viene como anillo al dedo con el “tempo” que suele utilizar Ere Serrano en sus canciones.

En “Aujourd’hui mon cœur ”, Ere Serrano reinterpreta, con gran clase, a los grandes de la chanson francesa como Edith Piaf o Charles Aznavour, pero no se olvida de rendir homenaje a algunos de los grandes compositores franceses; unos en el ámbito del jazz como Martial Solal, Sacha Distel o Michel Legrand, y otros como Serge Gainsbourg y Jacques Demy, en otros estilos musicales.

También canta una composición propia, precisamente, la que le da título al disco. El disco contiene algunas de las piezas maestras del cancionero francés cantadas maravillosamente bien por Ere Serrano en clave de jazz, y que junto con su grupo: Adrián Carrio al piano, Ariel Brínguez al saxo tenor y soprano, Joaquín Chacón a la guitarra, Héctor Oliveira al contrabajo y Giancarlo Spirito a la batería, elaboran un discurso musical precioso y exquisito. 

Ere Serrano, que en los últimos años, se ha convertido en una habitual de los escenarios madrileños y de los festivales de Jazz por España y Europa, sale con éxito de este difícil reto, y ha demostrado que está suficientemente preparada, tras sus periplos formativos por el Taller de Músicos de Madrid, por la Manhattan School of Music de New York, o la Escuela Superior de Música de Cataluña, para convertirse en una de las grandes vocalistas de jazz de España. Álbum para disfrutar, de principio a fin, tanto para los aficionados de la chanson francesa, como a la música de jazz.

BIOGRAFIA DE ERE SERRANO.

01 ere serrano biografiaEre Serrano es una cantante de Jazz dotada de una voz cálida, bien formada y llena de matices. Lidera su propio grupo, unas veces en cuarteto, otras en quinteto e incluso sexteto, compuesta de músicos con una amplia formación jazzística y un largo bagaje musical. Su repertorio suele abarcar standards de jazz, bossa nova y composiciones originales cantadas, además de en castellano, en otros idiomas. Su proceso de formación, amplio y sólido, se inició en el Taller de Músicos de Madrid, para después recorrer distintos caminos que le llevaron a New York, con la prestigiosa Manhattan School of Music, la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC), y diversos seminarios de jazz vocal como el de Zarautz, en Guipúzcoa, o el de Castagnole en Turín.

Completó su formación estudiando Bebop aplicado al canto, con el maestro del piano, Barry Harris, con José Emilio Ruiz y canto con Inés Rivadeneira. Ha colaborado en uno de los proyectos del compositor y arreglista Juan Carlos Calderón, y es habitual su presencia en las salas, clubes, teatros y festivales de jazz más importantes de Madrid, donde es una artista muy solicitada, y también en el resto de España. Ha trabajado con algunos de los músicos más importantes del jazz en España, como Baldo Martínez, Antonio Serrano o Javier Delgado.

Ha formado parte de algunas grabaciones como vocalista, y como líder se su propia formación, ha publicado tres discos, el primero en 2005, titulado: “Mejor será soñar”; el segundo en 2013, “Universo Dalla”, y este último trabajo: “Aujourd’hui mon cœur”, editado en 2018, que tiene la calidad necesaria, para ser nuestro disco recomendado en este mes de marzo de 2019, por la sección de jazz de Apoloybaco.

Que lo disfruten, amigos.

LOS MÚSICOSLOS INSTRUMENTOSFICHA TÉCNICA
Adrián Carrio.Piano.Sello discográfico: YOUKALI MUSIC. 
Ariel Brínguez.Saxo tenor y soprano. Fecha de grabación: diciembre de 2017 y enero de 2018.
Joaquín Chacón.Guitarra.Lugar de grabación: Madrid. Estudios DalaMIX. 
Héctor Oliveira.Contrabajo.Número de serie: Youkali 150 
Giancarlo Spirito.Batería.Editado en España por: Youkali Music S. L. 
Puri Santamaría.Dirección musical y arreglos.Número de temas: 10
Ere Serrano.Voz, composición y líder.Calificación: 4*  
 
 
 
ERE SERRANO.
 

00 ere serrano bioEre Serrano, es una cantante de Jazz dotada de una voz cálida, bien formada y llena de matices. Lidera su propio grupo, unas veces en cuarteto, otras en quinteto e incluso sexteto, formada de músicos con una amplia formación jazzística y un largo bagaje musical.
 
Su repertorio suele abarcar standards de jazz, bossa nova y composiciones originales cantadas, además de en castellano, en otros idiomas. Su proceso de formación, amplio y sólido, se inició en el Taller de Músicos de Madrid, para después recorrer distintos caminos que le llevaron a New York, con la prestigiosa Manhattan School of Music, la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC), y diversos seminarios de jazz vocal como el de Zarautz, en Guipúzcoa, o el de Castagnole en Turín.
Completó su formación estudiando Bebop aplicado al canto, con el maestro del piano, Barry Harris, con José Emilio Ruiz y canto con Inés Rivadeneira.

Ha colaborado en uno de los proyectos del compositor y arreglista Juan Carlos Calderón, y es habitual su presencia en las salas, clubes, teatros y festivales de jazz más importantes de Madrid, donde es una artista muy solicitada, y también en el resto de España. Ha trabajado con algunos de los músicos más importantes del jazz en España, como Baldo Martínez, Antonio Serrano o Javier Delgado. 

TEMAS DEL DISCODURACIÓN DEL DISCO
Mon cœur.5,00
La Javanaise.3,46
Sous le ciel de París.4,43
À la claire fontaine4,37
À bout de souffle.4,41
La chanson de Delphine.5,30
Couleur café.3,57
La vie en rose.3,55
Aujourd'hui.4,42
La bohème.4,33

350 sheila jordan portraitSeguimos con el hilo conductor de, en este año de 2019, traer a esta sección de discos recomendados por Apoloybaco, a algunos de los mejores discos del jazz vocal, con expecial acento en aquellas y aquellos cantantes de jazz, menos conocidos por el gran público, y que sin embargo, merecen, por su calidad musical y por su trayectoria profesional, estar presentes aquí.

La cantante Sheila Jordan (Detroit, Michigan, 1928), acaba de ofrecer un concierto actuar y de participar en Sevilla, en un taller de jazz vocal con sus noventa años cumplidos. Lo hizo ante un público entregado, que llenó la sala de conciertos dentro del ciclo “Jazz & Clubes”, que viene organizando anualmente la Asociación Sevilla de Jazz (ASSEJAZZ), en colaboración con la Universidad de Sevilla (CICUS), y el Ayuntamiento de Sevilla (ICAS). Creemos que es una buena ocasión para que Sheila Jordan aparezca en este veterana sección de jazz de Apoloybaco, que es el disco recomendado del mes. 

No es la primera vez que Sheila Jordan aparece por la capital de Andalucía. Ya estuvo hace dos décadas —otoño del año 2000—cantando en el marco de la programación jazzística que realiza en noviembre el Teatro Central de Sevilla. En aquella ocasión, vino acompañada por su admirado pianista, Barry Harris, un músico que la entendía musicalmente a la perfección y, en esta ocasión, Sheila lideraba su propio cuarteto formado por el contrabajista sevillano, Javier Delgado, el pianista gaditano Juan Galiardo y el batería Jimmy Weinstein.

El concierto de Sheila Jordan en la Sala Silvio del Espacio Turina, pasará a los anales de la historia del jazz en Sevilla. Esta extraordinaria y nonagenaria cantante, —probablemente la mejor cantante de jazz aún viva—, puso la sala de pie en varias ocasiones, y demostró, que a pesar de su edad, fue, y es, una de las grandes cantantes de jazz de toda la historia.

El disco que recomendamos en este mes de 2019, fue grabado en 1962, cuando la cantante tenía 34 años, y fue su disco de debut como líder. Fue la primer vocalista de jazz en grabar un disco para el selecto y prestigioso sello neoyorquino, Blue Note, que no solía, hasta entonces, contratar a cantantes. De hecho, Sheila Jordan, que no tuvo suerte con el lanzamiento del disco, no volvió a grabar en estudio hasta una década después. Estamos ante un disco de culto para los aficionados, descatalogado durante mucho tiempo, y que afortunadamente para los aficionados la jazz, la reedición en CD en los años noventa, sacó a la cantante de su ostracismo.

sheila jordan micro“Portrait of Sheila” es un excelente trabajo de Sheila Jeanette Dawson, su nombre de pila hasta que se casó en 1952, con el pianista Duke Jordan, que acababa de participar con Charlie Parker en las legendarias grabaciones para el sello Dial Records. Sheila Jordan, aún siendo blanca, tuvo desde el principio de su carrera un clarísimo vínculo con la música y la cultura negra, lo que le perjudicó notablemente en determinados círculos racistas de los EE.UU.

Sus inicios profesionales fueron siempre de la mano de excelentes pianistas negros como: Tommy Flanagan o el ya citado Barry Harris, y frecuentó el círculo boppers de Detroit. Allí conoció a Charlie Parker con el que entabló amistad y cuya influencia musical fue determinante para que se instalara en New York en 1950. Su domicilio de Manhattan, fue durante muchas noches, testigo directo de las jam-sessions que por aquel entonces se organizaban en la gran manzana cuando los músicos terminaban sus actuaciones en los clubes de la ciudad.

Sheila entró a formar parte, por derecho propio, en el ambiente jazzístico que se respiraba en la Gran Manzana alrededor de la figura musical de "Bird", quien la consideraba como una de las mejores cantantes de la época. Conoció a Lennie Tristano, y entre 1950 y 1952, dos años claves en su formación, tomó clases, aprendió teoría, armonía, a cantar de oído, a leer música a primera vista, y a perfeccionar su voz. El nacimiento de su hija, en 1955, y el abandono de la misma por parte de su padre, Duke Jordan, le apartó durante algunos años de la escena musical para ejercer de madre, y no fue hasta el principio de los años sesenta, cuando el pianista George Russell la sacó del ostracismo. Russell le arregló un encuentro con los propietarios del sello Blue Note para una audición. El resultado es este magnífico disco que se titula “Portrait of Sheila”.

Hay que destacar algunos temas del álbum, que son autenticas obras maestras del canto vocal; así en “Dat Dere”, una composición de su acompañante, el pianista Booby Timmons, aparece en toda su dimensión esas raíces bluseras que toda cantante de jazz lleva dentro y que se hace acompañar magníficamente por el contrabajo de Steve Swalow; sin embargo en “Who Can I Turn To?, la cantante aparece junto a la guitarra de Galbraith. En “Baltimore Oriole”, una preciosa composición y letra de Hoagy Carmichael, la apoyan rítmicamente el contrabajo y la batería. Sheila Jordan se ve cómoda en este tipo de formato pequeño, —tríos o cuartetos— y así sería en los trabajos sucesivos de esta magnífica cantante de jazz. De hecho, más de medio siglo después, Sheila Jordan se presentaba en Sevilla en la primavera de 2019, para liderar el cuarteto que ya hemos comentado con anterioridad.

sheila sevillaLa cantante quiso solamente grabar el álbum con la compañía del guitarrista Barry Galbraith, el contrabajista Steve Swallow, y el batería Denzil Best. El disco tuvo una mala distribución y su lanzamiento casi pasó desapercibido. De hecho, tras este álbum de debut, tardó doce años en volver a los estudios de grabación, cosa que hizo en 1975 con su también excelente disco “Confirmation”, para el sello “East Wind”. Este segundo trabajo, nos muestra a una cantante con un estilo mucho más consolidado y obtuvo el reconocimiento definitivo por parte critica y publico.

Improvisadora excepcional, asumiendo riesgos con el scat, segura de si misma y de sus facultades técnicas y vocales, Sheila Jordan ha llegado al siglo XXI, con la energía, la vitalidad y la creatividad intacta, como demostró en el concierto de Abril de 2019 en Sevilla. A lo largo de su extensa carrera profesional, ha grabado a su nombre , cerca de una treintena de discos, ha actuado en los más importantes festivales de jazz de todo el mundo, tocado con los mejores músicos de cada época y todavía se siente capaz de organizar e impartir tanto en New York como allí donde la contratan talleres de formación vocal.

A lo largo de su carrera profesional, que recordamos, sigue todavía activa a sus 90 años, Sheila Jordan ha recibido distintos premios, reconocimientos y distinciones por parte de la critica especialidad en jazz, como por ejemplo los siguientes: Lifetime Achievement otorgado por la Society of the Culturally Concerned-Detroit (1995), Jazz Vocal Coalition Honorary Jazz Mentor (2004); Lil Hardin Armstrong Jazz Heritage Award (2004); Lifetime Achievemente Award de la Manhattan Association Cabarets & Clubs (MAC) en 2006); International Association of jazz Educators (IAJE) Humanitarian Award (2007); Mary Lou Williams Women in Jazz Award for Lifetime Service (2008); New York Nightlife Award-Outstanding Jazz Vocalist (2010); Ehrenmitgliedschaft an der KUG Award (2015) y en 2012 el más destacado premio que concede la administración estadounidense a un artista de jazz, el Jazz Masters Award Lifetime Honors Award otorgado por la National Endowment for the Arts (NEA).

Y algunas de sus grabaciones han recibido excelentes críticas y premios de revistas especializadas, entre otros, el de Swing Journal a Confirmation como mejor álbum de jazz vocal del año 1975 o el de mejor álbum del año a Lost and Found otorgado por la publicación digital inglesa The Wire y apareció destacada una decena de veces como destacado valor en las encuestas de críticos de la prestigiosa revista Down Beat, la primera vez en 1963.

Para quien quiera conocer mejor la vida y la trayectoria musical de Sheila Jordan, hay dos documentos imprescindibles para ello: En 1995 el cineasta Cade Bursell realizó el documental Sheila Jordan: In the Voice of a Woman, conmovedora narración que traza su vida desde su infancia en plena depresión en el entorno minero de Pensilvania, la desaparición de su padre al nacer y el adverso entorno de alcoholismo familiar hasta su regreso a Detroit, su huida a Nueva York y la revelación y liberación que supuso el be bop de Charlie Parker.

Y la vocalista y profesora Ellen Johnson, publicó su biografía Jazz Child: A Portrait of Sheila Jordan (Rowman & Littlefield, 2014), coincidiendo con el 86 aniversario de la cantante. Obra minuciosa y documentada y de lectura cautivadora que interesará no solo a los seguidores de la cantante sino a todo el interesado en penetrar en la historia del nacimiento del be bop. Con pasión y conocimiento la autora ha sabido captar la apasionante personalidad de Sheila y su ardua lucha de supervivencia desde su infancia hasta la actualidad superada gracias a su profundo e irreductible amor a la música.

Disfruten de la música de jazz, amigos y sean felices escuchando a esta extraordinaria cantante que, afortunadamente para el jazz, sigue todavía subiéndose a los escenarios de todo el mundo.

LOS MÚSICOSLOS INSTRUMENTOSFICHA TÉCNICA
Sheila Jordan.Voz y líder.Sello discográfico: BLUE NOTE. 
Steve Swallow.Contrabajo. Fecha de grabación: 19 septiembre y 12 octubre de 1962.
Denzil Best.Batería.Lugar de grabación: Van Gelder Studios. Englewood Cliffs. New Jersey. 
  Número de serie: 7 289002 2
  Número de temas: 12
  Calificación: 5*
 
 

BIOGRAFIA DE SHEILA JORDAN.

Sheila Jeanette Dawson, su nombre real, comenzó a cantar desde muy joven en diferentes clubs de Detroit. Más tarde se convirtió en miembro del trío vocal Skeeter, Mitch and Jean. Al principio de los años 50 se instala en Nueva York. Jordan conoce al bajo Charles Mingus, y al batería Max Roach. Mingus le presentó al pianista Lennie Tristano, y estudió con él durante tres años. Él la ayudó a mejorar su fraseo escuchando a Parker y Lester Young tocar sus solos. También inculcó en Jordan la importancia de seguir un camino camino en la vida.

Charlie Parker la presentaba como "la cantante con un oído de un millón de dólares". Bird también tenía el oído de oro, y apreciaba su sonido y estilo original cuando la escuchaba. Se casa con Duke Jordan, el pianista de la orquesta de Charlie Parker, del que se separa después del nacimiento de su hija Tracy y se divorcian en 1957. Sheila Jordan cantaba asiduamente en iglesias.

A principio de los años 60, graba sus primeros discos, como The Outer View con George Russell que contiene una versión célebre de You Are My Sunshine. Participa en el grupo del trombonista Roswell Rudd, canta a dúo con Jeanne Lee y contribuye a la ópera jazz Escalator over the Hill, de Carla Bley. A mediados de los años 70, canta regularmente con Roswell Rudd, y en 1975 rompió el silencio discográfico con un álbum de resonancias tan parkerianas como "Confirmation", para el sello East Wind, demostrando de que el tiempo maduró su estilo. Este álbum supuso el reconocimiento definitivo por parte de crítica, público y de los propios músicos de jazz hacia la calidad vocal de Shelia Jordan.

Trabajó y grabó con destacados jazzmen, entre otros, Roswell Rudd, codirigió un cuarteto con el pianista Steve Kuhn, junto al contrabajista Harvie Swartz y el batería Bob Moses, cantó poemas de Robert Creeley con música del contrabajista Steve Swallow (Home, 1979), acompañó en numerosas giras al pianista suizo George Gruntz, participó a dúo con el contrabajista Harvie Swartz en numerosas giras y grabaciones al igual que con el también contrabajista Cameron Brown o con el pianista Kenny Barron, entre otros muchos.. En 1977 graba un álbum con Arild Andersen. A partir de 1978 se dedica en exclusiva a la música y comienza a trabajar en otros clubes de jazz de Nueva York como el Birdland, el Village Vanguard, y el Blue Note. Tiene una gran demanda de actuaciones en el circuito nacional e internacional de festivales. Ha actuado en festivales de jazz en Austria, Checoslovaquia, Inglaterra, Italia y Japón.

En 1998 se integra con el trío de Steve Kuhn (con Steve Kuhn, David Finck y Billy Drummond) y participa también, en compañía de Theo Bleckmann, en el álbum dedicado al recuerdo de Charlie Parker y Miles Davis. Jordan ha dirigido los talleres de jazz, a partir de 1978, en el City College de Nueva York, se ha ocupado con Jay Clayton de los programas del festival Jazz en julio en la Universidad de Massachusetts y ha dado cursos en la Universidad Stanford. Judi Silvano y Sabine Kühlich han sido algunas de sus alumnas.

En 1995 el cineasta Cade Bursell hizo un documental sobre Jordan titulado "Sheila Jordan: En la voz de una mujer". Su biografía, "Jazz Child: A Portrait of Sheila Jordan", escrita por la vocalista y educadora Ellen Johnson se ha publicado en 2014, coincidiendo con su 86 aniversario.

Desde entonces su carrera cobró una intensa actividad, publicando como líder o colíder una veintena de excelentes álbumes para discográficas tan señaladas como Blue Note, EastWind, SteepleChase, Palo Alto, Muse, HighNote, Splasch o ECM y colaborado en infinidad de álbumes de otros artistas, trabajando en clubes neoyorquinos como Birdland, Village Vanguard o Blue Note y requerida con frecuencia en los circuitos nacionales e internacionales de festivales de jazz.

Excelente y solicitada educadora de jazz vocal, Sheila Jordan viene impartiendo clases en centros de formación musical de prestigios, como City College de Nueva York, o en la Universidad Stanford y junto a la cantante Jay Clayton, realiza la programación del festival "Jazz en Julio" de la Universidad de Massachusetts e imparte seminarios y talleres internacionales.

Hoy, cumplidos los 90 años, su vitalidad sigue siendo tan asombrosa que es capaz de recorrer medio mundo si las condiciones y el amor a la música lo requieren.

TEMAS DEL DISCODURACIÓN DEL DISCO
Falling in Love with Love.2,31
If You Could See Me Now.4,32
Am I Blue.4,12
Dat Dere.2,43
When the World Was Young.4,43
Let's Face the Music and Dance.1,14
Laugh, Clown, Laugh.3,11
Who Can I Turn To?.3,21
Baltimore Oriole2,34
I'm a Fool to Want You.4,55
Hum Drum Blues.2,15
Willow Weep for Me.3,28

350 jam tonic1

El grupo “The Jam-Tonic”, con la aportación de la cantante Natalia Ruciero como artista invitada, actuará con la Asociación Apoloybaco el próximo 26 de abril, en el marco de las actividades culturales que se celebran en la villa de Salteras con motivo de la XIII Semana del Libro de aquella bella localidad del Aljarafe sevillano.

Ellos pondrán la música de jazz en el habitual ciclo de “Literatura, jazz y vinos”, que, desde hace diez años, nuestra asociación viene celebrando en colaboración con la Delegación de Cultura del Ayuntamiento de Salteras, y que este año 2019, servirá para recordar a uno de los grandes poetas españoles del siglo XX: Federico García Lorca. Y lo harán, apenas unos días antes del 30 de abril, la fecha acordada por la UNESCO para celebrar en todo el mundo el “Día Internacional del Jazz”.

The Jam-Tonic, nació hace cinco años en una taberna de la Triana profunda, cuando un grupo de músicos tocaba —todavía lo sigue haciendo regularmente— en la Bodega Siglo XVIII, en la calle Pelay Correa. Al principio la cosa parecía sencilla; se trataba de montar regularmente una jam-session donde, partiendo de un trío base: Javi Repiso (guitarra y bajo), José María Gómez (batería) y Chema Tornero (teclados), todo el mundo que quisiera tocar tuviera cabida en el escenario.

Y así viene siendo desde entonces. The Jam-Tonic, el nombre viene por aquella moda del “gin tonic”, es un crisol de cultural musicales, un laboratorio andante donde el músico — de jazz o no—, se sintiese parte del proyecto. En estos cinco o seis años, han publicado 11 libros de canciones, han grabado dos discos, han celebrado casi 200 jam sessions, y cerca de 200 músicos han compartido escenario en algún momento con la formación base. En ese viaje que iniciaron hace más de un lustro, “The Jam-Tonic”, es una de las referencias del jazz, más importante en Sevilla y en Andalucía.

Precisamente esa seña de identidad multidisciplinar de las “jam sessions”, facilita que su música, tanto en directo, como en los trabajos publicados, sea muy versátil, original y creativa. “The Jam-Tonic”, es, hablando en términos jazzísticos, el semillero donde músicos jóvenes y ya consagrados, comparten experiencia y vivencias en cada una de las sesiones que organizan. Y exactamente eso, es lo que han logrado plasmar en cada uno de los discos que han editado hasta la fecha: “The Jam-Tonic Sessions Vol. 1” (2015, y The Jam-Tonic Sessions Vol. 2 (2018).

400 jam tonic grupoEste último álbum es el que la sección de jazz de Apoloybaco, recomienda a todos nuestros amigos para el mes de Abril de 2019. La génesis de este álbum, es similar al del primer volumen grabado en 2015, se trata de ofrecer al oyente la música que “The Jam-Tonic viene tocando en sus habituales “jam sessions” en los últimos años. Compartir en formato digitalizado lo que cada jueves o en cada bolo, tocan sus músicos y sus músicos invitados. Aprovechando que Chema Tornero tenía un estudio (Mikima Records), superaron las adversidades propias de un grupo de músicos que quieren grabar su música, pero sin dejar fuera a los compañeros de viaje que habían hecho posible recorrer ese arduo camino que iniciaron en aquella taberna trianera en 2013.

En ambos discos, la formación base es la misma que actúa en cada jam sessions: Javi Repiso, Chema Tornero y José María Gómez, y a ellos se suman artistas invitados, especialmente cantantes, para elaborar una propuesta musical diversa, atractiva, de calidad y, lo más importante, reinventado los temas en originales arreglos, y dándole una vuelta de tuerca más a algunos de los estándares más conocidos del jazz.

Por el primer disco, grabado en 2015, pasaron las voces de: Óscar Perversa, Lola Vázquez, Anny Amarela, Esther Gómez, María Romero, Elena Grande, Puri Nebot, Nuria da Silva, Nuria Fernández y las colaboraciones puntuales de The Mocking Birds (Mar Saavedra, Carmen Ordaz y Puri Nebot), Antonio Campos, Javi Delgado, Nacho Guarrochena, Daniel González, Javier Ortí y José Luís “Lebowski” Díaz.

En aquél álbum de estreno, hay que destacar la estupenda versión de Natalia Ruciero en “Afro Blue”, la adaptación en clave de jazz de “Alfonsina y el mar”, cantada maravillosamente bien por Lola Vázquez; mención aparte merece comentar la versión de “Caravan”, la preciosa composición de Juan Tizol, y popularizada por la orquesta del maestro Duke Ellington en el “Cotton Club”. El pegadizo tema le sirve de pretexto al grupo para, además de volver a versionarla con un enfoque distinto, y unos magníficos arreglos, recuperar la letra en castellano originariamente escrita para la “Leboswki Blues Band” y que durante años no fue utilizada. Chema pone la voz al texto, que, además de ingenioso y divertido, no ha perdido nada su vigencia desde su creación. Y por supuesto está “All of me”, ese tema icónico de cualquier cantante de jazz y que tanto en versión vocal como instrumental, ha sido versionada miles de veces por decenas de músicos y cantantes en distintos contextos y estilos. Sobre un sonido de violín y clarinete propio de los años treinta del pasado siglo, Anny Amarela no sólo la canta extraordinariamente bien, sino que consigue algo que muy pocas cantantes son capaces de hacer cuando cantan jazz: meterse en la piel de la protagonista de la canción. Extraordinario primer álbum de “The Jam-Tonic”.

350 jam tonic2En el segundo, y de momento último disco del grupo, la fórmula es la misma. “The Jam-Tonic” son fieles a ese camino compartido por decenas de músicos a lo largo de su carrera musical, y por el álbum pasan las voces de Carmen Laplata, Sole Rodríguez, Vicky Luna, Rafa Colmenarejo, Vicky Vega, Pamela Soulé, Birane Wade y Mónica Muñoz. Grabado en agosto de 2018, este segundo volumen de sus “jamm”, es quizás más heterodoxo en relación el jazz, pero conserva las mismas virtudes que el primero. Y hay un tema en homenaje a Gershwin “Wink and a smile”, —quizás el mejor tema del disco—que Rafa Colmenarejo canta estupendamente y Julio Marín lo borda con el clarinete.

El tema que abre el disco, “Aquellas pequeñas cosas”, es una verdadera delicia; cantado por Carmen LaPlata, sobre los acordes de la violinista Leslie Ann Jordan, está hecho en clave “manouche”, y sirve para enganchar al oyente con lo que viene detrás. Sigue el sonido “rancio” y añejo del jazz primitivo con el banjo de Javi Repiso dando acomodo a la original voz de Sole Rodríguez en el segundo tema titulado: “Chocolate Jesús”. Trevor Coleman hace sus cosas con la trompeta en segundo plano. “Infant Eyes”, una preciosa y difícil balada, es cantada aquí de manera magistral por Vicky Luna, con un portentoso Javier Ortí al saxo soprano. Un tema grande de verdad y muy bien ejecutado.

El guiño a nuestras raíces andaluzas, lo puso Vicky Vega con ese sempiterno tema donde acuden, una y otra vez, decenas de músicos, arreglistas, cantantes y compositores. Esta versión de “The Jam-Tonic”, de “La bien pagá”, con el recurso, muy creativo de meter algunos acordes de “Night in Tunisia” de Dizzy Gillespie, es extraordinaria. El Bebop y la copla, juntos por la voz de Vicky Vega, y la trompeta de Antonio Campos, ¡menuda mezcla!. “Little wing”, es, como todas las composiciones de Jimmy Hendrix, difícil de “meterle mano”. Pero con el magnífico trabajo de Javi Repiso a la guitarra y la capacidad vocal de Pamela Soulé, todo es más fácil. Desde mi punto de vista, es el tema más complejo de todo el álbum, y tanto cantante como guitarrista, salen airosos de ese reto.

“Drume negrita”, es otro tema miles de veces versionado, y por lo tanto, es difícil abordarlo desde la perspectiva de crear algo distinto a lo hecho anteriormente por otros artistas. Aquí se mezcla el son cubano, con los ritmos africanos y el rap de manera natural. Fenomenal Birane Wade, ese cantante y rapero senegalés conocido en el mundo de la música como One Pac. Preciosa versión de este clásico de la música afrocubana donde la flauta de Manuel Morillo brilla con luz propia.

Mónica Muñoz, una excelente cantante de jazz, pone voz y personalidad propia a “Cry me a river”, uno de esos temas inmortales en la historia de la música. Los magníficos arreglos de Javier Ortí, le dan un enfoque originalísimo en los vientos. Y llega Prado Nevado con su peculiar y magnífica voz para regalarnos una excelente versión de “Tómbola”, ese tema que popularizó nuestra Concha Velasco en la España de mediados del siglo XX, y que aquí aparece mezclada con ritmos de samba. Nuevamente aparece Manuel Morillo con su travesera para adornar un tema que jamás habrás escuchado como suena en este álbum.

Y llega Lola Botello y mando a parar. Actriz y cantante; cantante y actriz a partes iguales, se implica en este proyecto con una entrañable y estupenda versión de “Waltz for Debby”, una balada que ella reinterpreta maravillosamente bien con la melodía de “Alice in Wonderland”.

Alemana de nacimiento y brasileña de adopción. Así es Lovis G, una cantante con una voz rotunda, enérgica que aporta toda su capacidad vocal para cantar este complejo tema con aires “milesianos” en la trompeta de Trevor Coleman, que lleva por título: “I put a spelll on you”. Uno de los grandes momentos del disco. El siguiente tema del álbum es un homenaje en clave de jazz a Chopin, ese genio de la música clásica que nos legó para siempre sus inmortales “nocturnos”, esas melodía de estructura libre, que tanto juego ha dado en la historia de la música. Inconmensurable Chema Tornero al piano que nos obliga, una y otra vez, a volver a escuchar el tema.

El álbum lo cierra el grupo coral sevillano de “The A Capella Good Vibes”, una formación que suele acudir regularmente a las “jamm sessions” del grupo y que la dirige magistralmente Lovi G. Cantan “Over the rainbow”, un clásico de toda la vida y que aquí tienen el honor de cerrar este segundo y excelente disco de “The Jam-Tonic”.

Aquí en este enlace, pueden escuchar su música, y en cualquier caso, están invitados a escucharlos en directo el próximo 26 de abril en Salteras. Será a las 21.30h, en el Salón multiusos de aquella localidad. La entrada es libre, hasta completar aforo.

 

LOS MÚSICOSLOS INSTRUMENTOSFICHA TÉCNICA
Formación base  
Javi RepisoGuitarra, bajo, ukelele y banjo Sello discográfico: MIKIMA RECORDS. 
José María GómezBatería 
Chema TorneroTeclados 
Colaboradores Vol 1.  
Óscar Perversa, Lola Vázquez, Anny Amarela, Esther Gómez, María Romero, Elena Grande, Puri Nebot, Nuria da Silva y Nuria Fernández.Voces. Fecha de grabación: 26 agosto de 2015.
The Mocking BirdsCombo.Lugar de grabación: Estudios Mikima Records. 
Antonio Campos.Trompeta.Número de temas: 12
Javi Delgado y Daniel González.Contrabajo.Calificación: 4*  
Nacho Guarrochena y Javier Ortí.Saxos. 
José Luís “Lebowski” Díaz.Voz, y armónica. 
Colaboradores Vol 2.  
Carmen Laplata, Sole Rodríguez, Vicky Luna, Rafa Colmenarejo, Vicky Vega, Pamela Soulé, Birane Wade, Lovis G, y Mónica Muñoz.Voces. Fecha de grabación: 30 agosto de 2018.
Leslie Ann Jordan.Violín. Lugar de grabación: Estudios Mikima Records.
Trevor Coleman y Antonio Campos.Trompetas. Número de temas: 13
Javier Ortí.Saxo soprano y arreglos.Calificación: 4*
Manuel Morillo.Flauta. 
The A Capella Good VibesGrupo coral. 
  

NATALIA RUCIERO

400 natalia ruciero

Con una dilata experiencia, y cantante de extraordinario talento, Natalia Ruciero será la artista invitada a la actuación de "The Jam-Tonic" con la Asociación Apoloybaco en Salteras el próximo 26 de abril de 2019. Con varios discos grabados a su nombre en distintos contextos y formatos, Natalia Ruciero es una de las mejores vocalistas que se suben a un escenario en Sevilla.
 
Sevillana de nacimiento, se aficionó a la música desde muy pequeña, sintiéndose atraída por los grandes musicales del Hollywood de los años 40, donde irrumpía el swing como banda sonora en las composiciones de Irving Berlin, Cole Porter, Jerome Kern y los hermanos Gershwin entre otros. 

Comenzó a desarrollar su faceta musical en la isla de Mallorca, donde residió durante 15 años. Allí recibió formación en técnica vocal con las maestras Mary Lynn Gaydosh y Marian Martí, y armonía y guitarra con el maestro Julio Cesar Moreira. Es en esta etapa en la que adquiere tablas como vocalista en diversas formaciones musicales. Con su primera banda, Insoulence, comienza a transitar por géneros como el Soul y el Funk de forma activa.

Colabora en grabaciones con fines comerciales y para bandas como Rock&Press, entre otras. También forma parte de compañías de teatro musical en las que continúa desarrollando su faceta artística, no solo en el canto, también en la interpretación y la danza.

No tarda en aparecer su inquietud por el jazz y se embarca en el proyecto a cuarteto “The Groove Jazz Band” introduciéndose en el circuito de los principales clubs de Jazz de Mallorca. En 2010 regresa a Sevilla y continúa con su formación en Jazz, armonía y lenguaje musical con los maestros José Antonio Maqueda y Jaime Serradilla, y de técnica vocal con Antonia Ferrá, Celia Mur y Viktorija Pilatovic. Ha asistido a numerosos workshops impartidos por Judy Niemack, Mayte Alguacil, Pepa Niebla, Sinne Egg, entre otras maestras.

En esta nueva etapa forma parte de bandas como “The Smooth Jazz Band”, en la que colabora con la cantante Pamela Soulé transitando el Soul fusionado con Jazz y “The Jazz Trail Quintet”, interpretando un repertorio jazzy muy ecléctico, con arreglos originales del contrabajista Matheus Prado. En la actualidad lidera los proyectos Nat ‘n Jazz Quartet, con el que ha grabado su primer disco y que incluye temas compuestos por ella misma, y Voices Affaires, un tributo al Jazz Vocal. Con ambos proyectos ha recorrido las principales escenas de Jazz andaluz.

Como actividad paralela, Natalia es formadora de vocalistas en el género, impartiendo diversos talleres de Jazz Vocal y otros estilos de raíces afroamericanas en:

- Sevilla, con la Asociación Sevillana de Jazz, Assejazz

- Dos Hermanas, con la Asociación Soberao Jazz

- Sevilla, en el espacio La Pájara

- Jaén, con la Asociación Jaén Jazzy

Anteriormente también ha impartido talleres en Huelva, con la Asociación Müzzic y en el Espacio La SinMiedo, en Sevilla. 

TEMAS DEL DISCODURACIÓN DEL DISCO
Volumen 1. 
La bien pagá.3,22
Alfonsina y el mar.6,22
All of me.3,57
Hit the ground.3,24
Afro Blue.4,25
Caravan.4,41
(I can't believe I't m not a) Millionaire.4,30
Ain't no sunshine.5,09
Estate.5,35
Volumen 2. 
Little wing.5,01
Drume negrita.4,39
Cry me a river.4,48
Tómbola / Samba de uma nota só.3,39
Waltz for Debby.4,41
I put a spell on you.4,07
Nocturne #13 op.48/14,19
Over the rainbow.3,16

350 jimmy scott

Hasta hace unas décadas, el jazz vocal venía siendo denostado, e incluso rechazado, por un sector importante de la prensa especializada, y también, porque no decirlo, por algunos aficionados, que llevados en exceso por la “pureza jazzística” consideraban a los instrumentistas, como los verdaderos músicos y únicos creadores en la música de jazz.

Como venimos proponiendo desde primeros de años por esta sección de jazz de la Asociación Apoloybaco, también el jazz vocal tiene, en muchísimos casos, la misma capacidad creadora y el mismo swing, que cualquier otro instrumento de jazz. Y no sólo hablamos de las grandes figuras de la canción de jazz como Ella Fitzgerald, Billie Holiday o Frank Sinatra, por poner tres ejemplos; hablamos de decenas de músicos, hombres y mujeres, que utilizan su voz como si fuese un instrumento más para aportar una visión distinta de la música de jazz.

Y en ese sentido, nos proponemos que conozcáis en este mes de junio, a uno de esos cantantes de los que nadie se acuerda, e incluso, en su carrera profesional, no tuvieron la suerte —si la calidad— de ser reconocidos como lo que son: grandes vocalistas de jazz.

Hablamos de Jimmy Scott, un cantante que pasó en los años cuarenta del pasado siglo XX, por la potente y magnifica orquesta del vibrafonista Lionel Hampton. “Little Jimmy Scott”, como era conocido entre sus compañeros de profesión, — Ray Charles, Bill Cosby, David Lynch, Madonna, Quincy Jones, e incluso Lou Reed lo admiraban — fue un hombre siempre pegado a la mala suerte. El éxito le llegó demasiado tarde, y sus limitaciones físicas, —sufría de una rara enfermedad llamada Síndrome de Kallmann, que le impidió alcanzar con total plenitud la pubertad— le lastraron durante toda su carrera.

Jimmy Scott 1Jimmy Scott dejó la orquesta de Lionel Hampton en 1951 y firmó un contrato con la con la banda de Paul Gayten donde grabó algunos discos de sus actuaciones en Nueva Orleans para el sello “Regal Records” que no llegaron a publicarse hasta cuarenta años después, en 1991. En 1955 firmó para el selecto sello Savoy, donde publicó un único disco; firmó después con “King Records”, también sin demasiada suerte; en 1962 fue el sello de Ray Charles “Tangerine Records”, quien le publica un nuevo disco, con el que tampoco tuvo suerte y finalmente, frustrado por el escaso éxito de su música, se retiró de la carrera musical, llegando a trabajar en un hotel de Cleveland como empleado de la casa.

No fue hasta 1992, con la publicación de las grabaciones de Jimmy Scott con la orquesta de Paul Gayten, cuando su carrera musical volvió a tomar impulso. De hecho, cantó con Lou Reed en su disco “Magic and Loss” (1992), y casi al unísono, grabó “All the Way”, el álbum que recomendamos en este mes de junio por la sección de jazz de Apoloybaco.

“All the Way”, fue el disco que relazó con fuerza la carrera profesional de Jimmy Scott. Grabado originariamente en 1992 para el para el sello Sire-Blue Horizon, hoy absorbido por la Warner Bross, llegó a liderar la lista de mejores álbumes de jazz por la prestigiosa revista “Billboard”, y Scott logró ganar un premio “Grammy” al año siguiente de su publicación a la mejor interpretación vocal de jazz. El éxito tardío de Jimmy Scott, continuó aquel año cuando participó en la banda sonora de la famosa serie televisiva Twin Peaks, y a partir de ahí se sucedieron, durante varios años consecutivos, las mejores grabaciones del malogrado cantante en toda su carrera.

“All the Way”, fue un álbum fetiche para Little Jimmy Scott, porque ayudó a que el gran público conociera la sorprendente voz y el personalísimo timbre de un cantante, que con ya sesenta años cumplidos, seguí sonando como un joven “crooner”. Su estilo, el tempo lento que usaba en sus actuaciones, y el formato con el que solía cantar —tríos o cuartetos— le venían como anillo al dedo para abordar clásicos estándares de jazz. Así fueron todos sus discos desde entonces, y uno detrás de otro, se convirtieron en grandes obras del jazz vocal; destacamos en este sentido, su maravilloso disco "But Beautiful", donde hace un precioso dueto con Freddie Cole en el tema; "When You Wish Upon A Star", que pasó a la historia como una de las mejores actuaciones a dúo del jazz vocal contemporáneo.

En la fase final de su vida, Jimmy Scott tuvo la oportunidad de reinterpretar la mayoría del cancionero popular norteamericano grabando gloriosos discos como “Moon Indigo” (2000); “Over the Rainbown” (2001), el ya citado y maravilloso "But Beautiful" (2002), y ya con 78 años cumplidos, la última grabación a su nombre: “Moon Glow” (2003), un prodigio de sensibilidad y buen hacer. Sin duda alguna, y a pesar de sus magníficos trabajos discográficos en los años sesenta como “Falling in Love is Wonderfull” (1962), o “The Source” (1969), sus últimos años de carrera fueron, musicalmente hablando, los mejores de su vida. 

“All the Way” (1992), nuestro disco del mes, recuperó para el jazz vocal a un cantante extraordinario, admirado entre sus compañeros de profesión, y aprovechando las imperfecciones de su andrógina voz, aumentó el impacto emocional de sus canciones. Escuchar la tierna y juvenil voz de un envejecido Jimmy Scott, consigue estremecernos todavía más. Little Jimmy Scott, fue, mientras cantó, un prodigio de sensibilidad y elegancia, y debido a esa disfunción vocal que le provocó su enfermedad, y que le permitió mantener siempre una voz tierna, emocional y turbadora, pudo mantener durante toda su carrera, un registro alto de voz, imposible para cualquier otro cantante de esa avanzada edad.

Con este disco que hoy recomendamos, el público descubrirá, no sólo a un maestro del jazz vocal, sino también a una forma distinta de cantar esta maravillosa música. El talento de Jimmy Scott como cantante, se basaba en su perfecto dominio de la canción, la emotividad que desprende su voz, la habilidad para cambiar de registro en un mismo tema, y por supuesto, como ya hemos comentado, en su personalísimo registro vocal. Con este disco, aunque nunca hayas escuchado oírlo cantar, te emocionaras. Y por supuesto, desde mi punto de vista, Little Jimmy Scott, es uno de los cantantes imprescindibles en cualquier colección de jazz vocal que se precie.

Terminamos esta reseña con las palabras de David Ritz, su biógrafo, y que resume el espíritu de Jimmy Scott con estas palabras: “...En la fragilidad de su voz hay una fuerza enorme. Sus canciones nos cuentan que podemos vivir con nuestras limitaciones, estar locos y sobrevivir, y hacerlo con la esperanza de que acaben cayendo “peniques del cielo”. Hay que fijarse en él para aprender a vivir con paciencia, dignidad y un fascinante sentido de la belleza.”

Que lo disfruten, amigos.

LOS MÚSICOSLOS INSTRUMENTOSFICHA TÉCNICA
Ron Carter.Bajo.Sello discográfico: SIRE RECORDS. 
Grady Tate.Batería. Fecha de grabación: 1992.
John Pisano.Guitarra.Lugar de grabación: New York. 
 Kenny Barron. Piano.Número de serie: 0 7599-26955-2 7
David Newman. Saxo. Número de temas: 9
Jimmy Scott. Voz y líder. Calificación: 4*/2
 
 

BIOGRAFIA DE JIMMY SCOTT.

El cantante Jimmy Scott formaba parte de una familia numerosa formada por diez hermanos y donde todos ellos cantaban en el coro de la iglesia acompañando a su madre que tocaba el piano. Al igual que su hermano Kenny, nunca vivió la pubertad completa, dado que padeció el Síndrome de Kallmann, una enfermedad hormonal hereditaria que paralizó su crecimiento y mantuvo su voz como la de un niño. Fue a finales de 1949 cuando se produjo el descubrimiento del cantante.

El líder de la orquesta de jazz, Lionel Hampton lo llamó bajo la recomendación del pianista de New Orleáns, Paul Gayten y lo anunció como "Little Jimmy Scott". el diminutivo que le acompañó durante toda su carrera. Su voz aniñada, su estilo, lírico y relajado y el fraseo de su canto fueron las claves de su éxito, un mérito que sus propios colegas de profesión, entre ellos el arreglista, Quincy Jones, le reconocían sin dudar. El tema estrella de Scott junto a otros grabados con la banda de Hampton, así como otras canciones de principios de los 50, que salieron al mercado en 1999, fue el famosos: Everybody's Somebody's Fool, un tema que cantó como nadie.

En 1999 su compañía discográfica editó un triple CD titulado: "The Savoy Years And More" que incluye sus grabaciones de 1952 para Roots Records y sus temas de 1955-75 para la Savoy Records. Jimmy también hizo un magnífico álbum para el sello Tangerine propiedad de Ray Charles y otro para Atlantic a lo largo de las dos últimas décadas del siglo XX. Jimmy Scott regresó a los escenarios en 1990 y dos años después, Seymour Stein lo escuchó cantar en un funeral y firmó para Warner Bross. Grabó con la discográfica un álbum y otro con la Artists Only! Antes de ser contratado por Milestone Records.

A finales de 1990, estuvo de gira por Europa y Japón, e intervino en un especial de TV -Bravo Profiles- en el que coincidió con Ray Charles, Lionel Hampton y otros músicos. Entre sus mejores grabaciones, está sin duda el álbum: Mood Índigo, (Milestone, 2000) uno de los más inspirados de la carrera de Scott. Jimmy ha recibido, entre otros los siguientes premios y reconocimientos a lo largo de su carrera: Blue Note Award (1986), Rhythm & Blues Foundation (1989), Dinah Washington diamond Award (1992), New Jersey State Artistic Achievemente (1992), East Orange Lifetime Achievement (1993) y Cartier (1993). Además fue nominado al Grammy por "All the way" (1991). En España participó en el festival de Jazz de San Javier, acompañado del grupo: The Jazz Expressions, formado por Justin Robinson (saxo alto), Michael Kanan (piano), Hilliard Greene (bajo) y Dwayne Broadnax (batería).

Su siguiente disco, Dream (1994, Sire/Blue Horizon/Warner Bros.), llegó al número ocho. Heaven, un disco de gospel y espirituales, apareció en 1996 y alcanzó el número 19. Con él concluyó su contrato con Warner Bros., por lo que pudo grabar Holding Back the Years, para el sello Artists Only! en 1998, llegando al número 14 en las listas. En 2000, se cambió a Milestone Records, y Mood Indigo se situó en el número 17. A pesar de pasar de los 75 años, continuó grabando frecuentemente, realizando Over the Rainbow en 2001, But Beautiful en 2002 y Moon Glow en 2003. All of Me: Live in Tokyo apareció en 2004. Savoy Jazz editó All or Nothing at All en 2005.

Falleció el 13 de junio de 2014, a los 88 años.

TEMAS DEL DISCODURACIÓN DEL DISCO
All the Way.4,58
Embraceable You.5,09
Angel Eyes.5,15
At Last.4,54
Someone to watch over me.5,29
Every time we say goodbye.5,14
I'll be around.4,38
My foolish heart.5,22
I'm getting sentimental over you.6,06
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