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Durante
décadas los vocalistas negros se vieron confinados a unas
producciones discográficas exclusivamente destinados al mercado
de su propia raza. Incluso hubo sellos discográficos creados exclusivamente
para negros , tal era la visión racista de la sociedad americana
hasta bien entrado el siglo XX. En los años cuarenta, cuando ya
nadie dudaba que la música negra vendía, y por tanto los
productores también presionaban para que el racismo fuera diluyéndose,
se inventaron una denominación menos humillante, aunque
igualmente segregacionista: Rhythm and Blues.
En el saco del R&B, había de todo; desde grupos gospel y
cantantes de blues rural y urbano, hasta especialistas consagrados
en el Boogie Woogie, o también músicos de jazz
camuflados. El cantante, Jesse
Belvin, creció
en ese maremagnun y durante su infancia en San Antonio (Texas)
pasó por las diferentes etapas de aprendizaje que caracterizaban
a los cantantes nacidos bajo el estigma del R&B. Desde los
siete años cantaba en la Iglesia baptista; a comienzos de los
cincuenta fue contratado para formar parte del cuarteto vocal del saxofonista,
Big Jay
McNeely. Con
él grabó varios discos con notable éxito lo que le abrió las
puertas de pequeñas casas discográficas como "Speciality"
o "Modern
Records",
ya fuera con grabaciones a su nombre o en colaboración con
otros artistas o grupos vocales negros.
Con similitud a lo que mas adelante haría el gran Sam
Cooke y posteriormente
Otis Redding,
el soul ya estaba en marcha cuando cantaba, Jesse
Belvin una
década atrás. Con penurias económicas importantes, lo que le
obligaba a vender de manera irrisoria sus propias composiciones,
en 1959, su vida le cambió cuando se casó con una letrista y a
continuación firmo un contrato importante con el sello RCA,
uno de los mas influyentes de la época.
Su primer disco con RCA,
titulado: "Just
Jesse Belvin"
fue un paso previo, no demasiado exitoso, a su gran obra maestra,
el titulado:
"Mr Easy".
En él, Jesse
Belvin,
realiza un cambio radical con respecto a su trayectoria anterior y
se presenta como un cantante adulto, capaz de superar el mercado
blanco y el encasillamiento racial. En cierto sentido consiguió
lo que Nat King
Cole y Billy
Eckstine habían
logrado anteriormente cuando competían con Frank
Sinatra o Tony
Bennett.
Buena culpa de ello se lo debe, como tantos otros cantantes, al
extraordinario trabajo del arreglista, pianista y director de
orquesta, Marty
Paich. Éste
que ya había dado sobradas muestras de su capacidad con Mel
Tormé eligió
para la grabación de "Mr
Easy",
a solistas de envergadura: Art
Pepper al
saxo alto, o el fino trompetista, Jack
Sheldon. Las
facetas de un talento vocal con extraordinaria naturalidad,
salieron a flote.
Lamentablemente todo acabo en tragedia. Alcanzado el éxito y
poseedor de la formula para triunfar, el sueño de Jesse
Belvin se vio
truncado cuando contaba solamente 27 años. Belvin y su esposa, murieron
en un accidente de tráfico el 6 de febrero de 1960 sin que
pudieran ver la publicación de este disco.
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