Título: Soria Moria

Autora: Espido Freire

"Cuando la realidad es terrible, nos refugiamos en mundos imaginarios"

La madurez literaria es como el caldo que lentamente borbotea y da calor y consistencia a ese libro final que devoramos fervientemente, preguntándonos cómo ha podido nacer este milagro. Espido Freire ha publicado Soria Moria, galardonada con el XXXIX Premio Ateneo de Sevilla, y en ella ya se concreta y se establece la escritora que, a pesar de su inmensa juventud, madura y que encuentra cada vez más cosas que decirnos, que contarnos, con su propio estilo y su enjundia. Claro que la publicación de quince libros en diez años, desde que ganó a los veinticinco años el Premio planeta, seguro que han tenido mucho que ver, pero seguro que aún más a contribuido, a la elaboración de este gran libro, los casi seis años que la historia ha estado dando vueltas dentro de la cabeza de la autora, esperando -como un bebé- que llegara la hora del parto.

La historia está ambientada en la España de la Primera Guerra Mundial. Este acontecimiento histórico no afectó prácticamente a la mayoría de los españoles, pero sí tuvo una gran repercusión en todas aquellas colonias británicas, alemanas y escandinavas que habitaban en nuestro país en esos días. Y es en el seno de una de las familias de las colonias de origen británico que vivían en Canarias, concretamente en las localidades tinerfeñas del Puerto de la Cruz y La Orotava, donde se desarrolla la novela, durante los primeros años del conflicto mundial. Todos los personales de la obra son ficticios, pero su entorno sí existió. Espido no ha pretendido escribir una novela historiográfica, aunque sí ambientarla en un momento histórico real y de gran trascendencia. Cabe destacar en el texto que, además del magnífico trato que la escritora da a los personajes femeninos -como nos tiene acostumbrado en libros anteriores- aquí los personajes masculinos son realmente conmovedores. Espido, además, nos presenta la posibilidad de que exista una relación entre ambos sexos exenta de tensión sexual, más cercana a la fidelidad y al verdadero valor de la lealtad; algo difícil de concebir en estos días, ¿no os parece?.

La sinopsis es la siguiente: Isabella de Betancourt y Dolores Hamilton son dos adolescentes pertenecientes a la alta burguesía británica instalada en Tenerife a finales del siglo XIX. Su vida ha transcurrido apacible y regalada, con el único objeto de casarse y perpetuar con su matrimonio el juego de alianzas e intereses que han diseñado para ellas sus mayores. La llegada a la isla de Scott y Thomas, dos muchachos de su edad, cambiará sus vidas y les hará enfrentarse por primera vez con las rígidas normas sociales de sus familias y de su clase. En vano tratarán de refugiarse en Soria Moria —un lugar mítico de los cuentos nórdicos, a salvo del tiempo y de la muerte—, pero ya ha pasado el momento de la imaginación y de los juegos infantiles, y la realidad se impone con la llegada de la edad adulta.

En definitiva, Soria Moria, es un buen libro para acompañarnos a despedir este año, que lentamente se marcha al libro de los recuerdos, a empañar algunas páginas más de lo llamamos vida, o edad, o algo menos literario. ¡Adiós, 2007!, que los dioses del tiempo te amparen.




Espido Freire nació el 16 de julio de 1974 en Bilbao, en el seno de una familia gallega. Estudió música desde su infancia, y cursó estudios de canto en su primera adolescencia, época de la que datan también sus primeros textos literarios. Se licenció en Filología Inglesa por la Universidad de Deusto, y en la misma cursó también un Diploma en Edición y Publicación de Textos. Durante sus años universitarios participó en distintos talleres literarios, lo que la llevó luego a interesarse por la pedagogía de la creación literaria, y fundó y coordinó diversas revistas.
Espido debutaría como escritora con “Irlanda” (1998). La novela fue galardonada con el premio Millepage. Un año después apareció “Donde siempre es octubre” (1999). En 1999 consiguió el Premio Planeta por su obra “Melocotones helados”; se convertía con ello en la ganadora de menor edad en la historia del galardón.

Tras el ensayo “Primer amor” (2000) retomó la novela con “La última batalla de Vincavec el bandido” (2001), hasta el momento su única novela juvenil, a la que siguieron un libro de cuentos, “El tiempo huye” (2001), que ganó el premio NH relatos; el poemario “Aland la blanca” (2001) y la novela “Diabulus in musica” (2001). Cuenta también con dos libros de relatos: “Cuentos malvados” (2003) y “Juegos míos” (2004) y los ensayos “Cuando comer es un infierno” (2002) y “Querida Jane, querida Charlotte” (2004), sobre la vida y obra de Jane Austen y las hermanas Brontë.
“Nos espera la noche” (2003) es su última novela en solitario, segunda parte de una trilogía iniciada con “Donde siempre es octubre”. Y en 2005 publicó, con Raúl del Pozo, novela “La diosa del pubis azul”, una original novela policíaca escrita a cuatro manos.
Sus cuentos han aparecido en antologías como "Vidas de mujer",(Alianza Editorial, 1999) "Lo del Amor en un cuento",(Ópera Prima, 2000) "Ser mujer" (Temas de hoy, 2000) "Fobias" (2002, La Esfera de los Libros) "Ni Ariadnas ni Penélopes" (Castalia, 2002). Orosia (Pirineum, 2002), y "Sobre raíles", (Imagine, 2003), entre otras.

Su último ensayo, “Mileuristas, la generación de los mil euros” (Ariel), fue publicada en el mes de octubre de 2006. Actualmente ha terminado la segunda parte de este ensayo, donde se ocupa de las emociones de dicha generación y de sus relaciones personales; esta obra aparecerá publicada en Ariel a principios de 2008.
Su última novela, “Soria Moria” ha obtenido el premio Ateneo de Sevilla 2007, nuevamente es la ganadora más joven que posee este galardón.

Colabora con varios medios de prensa nacionales, como El Mundo, ADN, Onda cero, Cadena Ser y en televisión (“Noche sin tregua”, Paramount Comedy), así como en revistas como Yo Dona, Jano, Romatic&Chic o Psychologies. También ha trabajado como traductora. Y mantiene su propia página web, www.espidofreire.com.
Activamente involucrada en talleres literarios durante sus años universitarios, e interesada en la pedagogía de la creación más tarde, ha impartido cursos de creación literaria en la principales universidades españolas y varias internacionales.

La crítica la ha saludado como a una de las voces más interesantes de la narrativa española, y las alabanzas que surgieron con su primera obra han acompañado sus siguientes novelas. Ha sido traducida al francés, alemán, portugués, griego, polaco, holandés, turco, lituano y serbio, y su obra "Irlanda" recibió en 1999 el premio francés "Millepage", que los libreros conceden a la novela revelación extranjera. En mayo del 2000 recibió el premio "Qué Leer" a la mejor novela española.

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