Título: Luciérnagas

Autora: Ana María Matute

 

 

Luciérnaga es una de las primeras novelas de Ana María Matute. En 1949 fue finalista del premio Nadal en la edición de ese año pero no fue publicada hasta 1955, en una “versión” autorizada que, tras sufrir drástico recortes por la censura, se editó bajo el título “Ésta es mi tierra”. La versión original, revisada por la autora, se publicó finalmente en 1993.

Este libro, lleno de fiereza, desolación, pesimismo, hambre y crudeza, rebosa a su vez sutileza, ternura, belleza, y, por supuesto, el estilo inconfundible de una de las mejores voces de nuestra literatura. Luciérnagas cuenta la historia de Sol, una niña que vive una vida confortable en el seno de una familia de la burguesía catalana; todo es perfecto, hasta que la Guerra Civil destroza su universo y la lanza, repentinamente, a los lodos de un mundo desconocido para ella. De esa forma llega para Sol (Soledad) la pérdida de la inocencia y su entrada en el mundo de los adultos en unas circunstancias extremas. Un excelente prólogo de Esther Tusquest nos confirma algo que el propio lector sospecha: esta niña nos recuerda a la propia Ana María Matute, a la autora a la que la guerra la llevó, con tan solo once años, a enfrentarse a una realidad desconocida, pasando de los juegos de niños a saber que el hombre podía asesinar. Es, por tanto, necesario leer esta novela para encontrar explicación a otros muchos libros suyos.

Un libro realmente impresionante, catalogado por muchos, como una de las mejores novelas sobre la Guerra Civil que se han publicado en España.

 

 

 

Ana María Matute Ausejo (Barcelona, 26 de julio de 1925), novelista española, miembro de la Real Academia Española, donde ocupa el asiento K y la tercera mujer que recibe el Premio Cervantes, obtenido en 2010. Ha sido profesora invitada en las universidades de Oklahoma, Indiana y Virginia. Matute es una de las voces más personales de la literatura española del siglo XX y es considerada por muchos como una de las mejores novelistas de la posguerra española.

Ana María Matute trata muchos aspectos políticos, sociales y morales de España durante el periodo de la posguerra. Su prosa es muy frecuentemente lírica y práctica. En sus novelas, Matute incorpora técnicas literarias asociadas con la novela modernista o surrealista. Con todas estas cualidades y talento literario, Matute es considerada "una escritora esencialmente realista". Muchos de sus libros tratan del periodo de la vida que abarcan desde la niñez y la adolescencia hasta la vida adulta.

Matute utiliza mucho, como fuente primaria, al pesimismo, lo cual da a sus novelas una sensatez más clara que la realidad de la vida. "La enajenación, la hipocresía, la desmoralización y la malicia", son características que comúnmente son fáciles de encontrar en la ficción de sus obras. Una de sus características más comunes es el uso de la trilogía: una obra literaria que está compuesta por tres novelas o cuentos que tienen tanto características en común como diferentes. Muchos críticos consideran que su mejor obra es la trilogía Los Mercaderes, la cual está conformada por Primera memoria, Los soldados lloran de noche y La trampa. Sobre su obra se dice que "aunque los argumentos de cada una de sus novelas son independientes, las une el tema general de la Guerra Civil y el retrato de una sociedad dominada por el materialismo y el interés propio".

El 12 de marzo de 2009, la escritora deposita en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes la primera edición del libro Olvidado Rey Gudú. Ana María matute falleció en la misma ciudad donde nació, el 25 de junio de 2014.

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