Título: El club de los faltos de cariño.

Autor: Manuel Leguineche.

"Naces en la aldea y vuelves a ella.

Como Homero, prefieres la pequeña isla de Aarón a las cien ciudades de Creta.

En el fondo todos somos exiliados de nosotros mismos."



 

No todo el mundo tiene la capacidad literaria de escribir con sobriedad, discreción y sin grandes pretensiones un libro, y conseguir la exquisitez y la sencillez en la sintonía de la palabra como lo ha hecho Manuel Leguineche en El Club de los faltos de cariño. Un texto difícil de catalogar que, lejos de contar aventuras remotas, guerras y conflictos, es un libro cercano sobre las cosas cotidianas, un remanso de reflexiones y anécdotas diarias. Podríamos decir que se trata de una especie de diario sin fechas, disfrazado de prosas breves y aforismos. Su título lo debe a un club que realmente existe, bajo el mismo nombre de "El Club de los faltos de cariño", que hace cuarenta años, Manuel Leguineche y algunos amigos y amigas, fundaron en su casa madrileña. Unos amigos y amigas que, a pesar de los años difíciles en los que nació esta asociación, eran amantes de tomarse las cosas con calma, llevar una existencia sencilla y disfrutar de la vida sin agobios.

Leguineche nos dice en el libro que hoy todos estamos al caza de emociones de manera compulsiva y eso no hace más que complicarnos la vida. Probablemente esta reflexión sea cierta, y probablemente esa sencillez buscada, esa vida sin agobios o el atormentador ruido de la ciudad de Madrid, animaron a Manuel Leguineche a refugiarse en la paz y el sosiego de su casa de Brihuega (Guadalajara), que fue Escuela de los Gramáticos en el siglo XVI, donde encuentra el tiempo para meditar y escribir sus reflexiones, para suerte de todos sus lectores. Y entre sus pensamientos nos presenta a su gata Muki, a su pato Toribio y cuantos árboles tiene, cada uno bautizado con el nombre de un escritor: así el nogal es Pío Baroja, el ciprés Delibes, el pino Azorín, Hemingway la higuera, o Unamuno el laurel. 

Con este libro, Manuel Leguineche ha conseguido el Premio Euskadi de Literatura 2008. Es una delicia allá por donde lo abras; más que un libro, es un compañero con el que podemos conversar en aquellos instantes de paz que nos permita el tiempo cotidiano de las cosas.

 



Manuel Leguineche (Arrazua, Vizcaya, 1941) es escritor y periodista. Fundador de las agencias de noticias Colpisa y Fax Press, es uno de los grandes periodistas españoles de nuestro tiempo y uno de los pocos que ha sabido crear un estilo tan personal como atractivo para las grandes audiencias. Sus libros han sentado las bases de un nuevo género en nuestro país, convirtiéndolo en un maestro indiscutible del periodismo literario.

Entre sus numerosas obras cabe destacar Los años de la infamia: crónica de la II Guerra Mundial (1995), Adiós, Hong-Kong (1996), Annual, 1921 (1997), Apocalipsis Mao: una visión de la nueva China (1999), La felicidad de la tierra (1999), Recordad Pearl Harbour (2001), Gibraltar (2002), Madre Volga (Seix Barral, 2003) y El último explorador (Seix Barral, 2004). Algunos de los galardones que ha merecido su obra son el Premio Nacional de Periodismo, el Pluma de Oro, el Cirilo Rodríguez, el Godó, el Julio Camba, el Ortega y Gasset y el recientemente conseguido Premio Euskadi de Literatura 2008 con El Club de los faltos de cariño.

 

Título: Apunte sobre los vinos españoles

Autor: Francisco González y Álvarez

"... no se extrañará que acudamos con nuestro grano de arena a la construcción

del grandioso edificio ideal de la humanidad, siquiera nuestras fuerzas sean débiles

y el objeto parezca insignificante.”"


 

No es fácil encontrar textos del siglo XIX sobre literatura del vino, no era habitual la edición de libros de este tipo y, de hecho, Apuntes sobre los vinos españoles es uno de los textos históricos clave en la materia. Una obra clásica editada en 1878, que nos ofrece la oportunidad de disfrutar del concepto cultural y evolutivo de la enología de nuestro país, mediante un estudio pormenorizado de las variedades de uvas, los procedimientos tradicionales de la vendimia, las bodegas y los diferentes vinos que ofrece nuestra tierra. Todo ello adornado con referencias a otras épocas históricas de la antigüedad o a otros textos escritos en siglos anteriores sobre la cultura del vino en España. El célebre enólogo jerezano Francisco González y Álvarez comenzó a escribirlo en 1850 y termino en 1870; veinte años de una labor de investigación y documentación que tienen su fiel reflejo en la obra final que llegó a nuestras manos.

Esta obra, premiada en la Exposición Bético-Extremeña celebrada en 1874 en el Real Alcázar de Sevilla, es un libro realmente interesante para todos aquellos amantes de la historia del vino, en general, y en España, en particular, así como para el coleccionista de facsímiles. Un libro cuidadosamente editado por la Editorial Extramuros Facsímiles que, como en otras ocasiones, nos da la oportunidad de disfrutar de textos tan valiosos como éste o de difícil acceso atesorados en bibliotecas, instituciones públicas y colecciones privadas.

Apuntes sobre los vinos españoles es un buen regalo para estas fiestas y si viene acompañado por una botellita de algunos de nuestros grandes vinos autóctonos, pues seguro que su lectura se vivirá mucho mejor.

 Título: La Sonanta

Autor: Fernando M. Otero

Fueron suficientes unos segundos, apreciando cómo se adivinaba en su perfil el contorno de sus pechos bajo la ceñida blusa, para evocar las palabras de un amigo que en su momento me parecieron exageradas: “No sabes la impotencia que se siente al tener a tu lado a la mujer que un día poseíste y no poder ni acariciarla”.

 

 

Diferentes valores emanan de una obra en la que el protagonista y narrador, el escritor madrileño Marcelo Villafaine, investiga la vida de la desaparecida cantaora de flamenco Dolores Jiménez, con el objeto de escribir su biografía. Sus indagaciones y los testimonios de varios testigos no le conducen tan solo al 18 de julio de 1936 en la Sevilla republicana, sino que saciarán el innegable deseo del ser humano de conocer su historia, de buscar los enigmas que marcaron su vida.

Con el trasfondo del mundo del flamenco se ilustra los valores más genuinos de este arte, como parte de la cultura andaluza -sin necesidad por parte del lector de ser un entendido en la materia- y muestra toda la belleza de esta forma de expresión de los sentimientos. El flamenco, el cante, el baile y la guitarra como contrapunto a los terribles sonidos de la guerra, de los fusilamientos, de los miedos compartidos, ahogados en la barra de un bar o en las notas de la sonanta. Cabría aquí aquella frase de la cantaora jerezana, Tía Anica la Piriñaca, que decía: “Cuando canto a gusto me sabe la boca a sangre”.

Este libro, escrito con gran maestría por el joven escritor sevillano Fernando M. Otero, fue ganador de XII Certamen Literario Universidad de Sevilla, y es una lectura aconsejable para aquellos amantes de la literatura, del flamenco, o de los lectores curiosos en conocer cómo afrontan la escritura nuevas promesas del mundo literario.

 

 

 

Fernando  M. Otero Saborido, Sevilla (1978). Cursó estudios de Periodismo en la Universidad de Sevilla. Es también Ldo. en Ciencias de la Actividad Física por la Universidad de Granada. Ejerce como docente en la enseñanza pública. Ha sido galardonado en diferentes certámenes de narrativa breve y colabora en varias publicaciones con artículos de opinión. Con ‘La Sonanta’, su ópera prima en el género grande, obtuvo el premio de novela en la XII edición del Certamen Literario Universidad de Sevilla.

Título: Estirpe del azar

Autor: Francisco Basallote

 

Me asomo al pozo y en su sombra
se refleja una imagen perdida en el tiempo,
y como en aquellos días te pido:
 
 
 
Dame agua fresca
de la tinaja
de tu alacena.
 
 
 
Y en el silencio del patio una sombra me dice:
 
 
 
Para siempre
esa agua se fue.
 
 
 
Entonces maldigo la sed que nunca he saciado. 

 
 

Es difícil escribir cómo el hombre que uno es, a pesar de los años, aún no se reconoce del todo; pero sí a cada paso distingue a ese niño que fue en su infancia, a pesar de que el tiempo invita al abandono de uno mismo, a arrinconar la posibilidad de la sorpresa por las gotas de la lluvia, a olvidar el lánguido sueño en los brazos queridos, o a alejarnos del placer de contemplar todas las flores del patio, en las lentas horas de las tardes de verano. Es difícil transitar en la memoria y transformar los recuerdos en poesía, pero el escritor -el poeta- Francisco Basallote consigue hacerlo de una manera excepcional en este libro, donde nos ofrece todos sus recuerdos de la infancia: el olor del melocotón o la celinda, la luz y la sombra, el agua, la tierra, la cal y la piedra,… el equilibro constante entre los colores del jardín bajo el árbol, el día y la noche. Multiplicidad de flores, sensaciones y aromas asoman entre las hojas del libro, adornadas con un lenguaje cuidado, sutil, preciso, como trazos de pincel fino, elegante. Y entre los espejos florares flotan los prosaicos versos, que acabarán besando la carne de las rocas con los labios del río y el bamboleo de las palmeras. También está Tarifa…

Hay poco espacio más en esta página para explicar lo que el lector puede llegar a sentir con la lectura sosegada de Estirpe de Azar (IX Premio de Poesía Ciudad de Ronda). Sólo podemos invitaros a que disfrutéis de su prosa poética y descubráis ese paraíso que hay bajo el árbol que somos,… ese que encuentras cuando hundes las manos en la tierra de la memoria y tocas las raíces del tiempo.

 

 

Francisco Basallote (Vejer de la Frontera, 1941), es un poeta solitario, al margen de grupos y cenáculos, aunque en su juventud gaditana tuviera contacto con los poetas de la zona, especialmente con Julio Mariscal. En los años ochenta, las relaciones con el grupo nucleado alrededor de las Tertulias del Desván de Sevilla, le sacaron de su aislamiento. En la actualidad participa en algunos actos plurales de manifestación poética. Ha dirigido los  Proyectos expositivos de Fundación Aparejadores desde 1997 con incidencia en el Arte contemporáneo y especialmente el arte emergente.

Entre las publicaciones de la misma ha creado una colección dedicada a la poesía sevillana, Alarife, en la que a la par que se rescatan las obras de clásicos contemporáneos como Rafael Laffón o Romero Murube, se publican obras, especialmente antologías, de poetas actuales, como María Sanz, Andrés Mirón o  Javier Salvago. Francisco Basallote

OBRA

Poesía

Breve calendario en Piscis. La Cuerda del Arco, Lora del Río, 1988

Frontera del Aire. Ayto. de Vejer de la Frontera, 1988

Solo el mar. Supl. antológico Torre Tavira, Cádiz,1989

Fragmentos y Tasa de destrucción. La Cuerda del Arco, Lora del Río, 1991.

Mínima estancia. La Cuerda del Arco, Lora del Río, 1992

Manuscrito de Cartuja. Colección Orippo. Dos Hermanas, 1997

Diario y Cábalas de Agosto. Envés. Sevilla 1998

Retorno a Mellaria. Sdad. de Amigos del País. Vejer de la Fra. 1999

En las Colinas de Bashir.  Sdad. de Amigos del País. Vejer de la Fra.2001

Como nieve de Estío. Bienal de Flamenco. Sevilla, 2002

Cuaderno de Buenavista., Sdad. de Amigos del País. Vejer de la Fra. 2003

Médula de la sombra. Fundación Aparejadores, Sevilla, 2004

Palimpsesto de Plazuela. Sdad. de Amigos del País. Vejer de la Fra. 2004

Lujo de la Pintura. Fundación Aparejadores, Sevilla, 2004

Segundo Cuaderno de Cartuja. Envés, Sevilla. 2005

Elemental Memoria. Sdad. de Amigos del País. Vejer de la Fra. 2005

Soledades y silencios, Fundación Aparejadores, Sevilla, 2005

En un lugar signado. Ayto. de Sevilla, 2006 Tiempo deshabitado. Telira, 2006

De tan antigua presencia, Diputación de Granada, 2006

Como agua sobre piedra. Fundación Odón Betanzos, 2007

Derrotero de la Quimera, Diputación de Albacete, 2007

A modo de inventario. Ayuntamiento de Calahorra, 2007

Libreta del caminante Consejería de Educación. Junta de Andalucía,2007

Calendario manuscrito.  Ayuntamiento de Villanueva de la Cañada.2007

Cimera encendida. Fundación Granada Histórica y Cultural. Granada. 2008

En los senderos del bosque. Sdad. de Amigos del País. Vejer de la Fra. 2008

Naturalezas muertas. Sdad. de Amigos del País. Vejer de la Fra.2009

Estirpe del azar. CEDMA. Málaga, 2009

Estudios

Paisaje y Poesía.  Fundación Aparejadores, Sevilla,, 2001

El paisaje en la Poesía del Grupo Cántico. Fundación Aparejadores, Sevilla,, 2002

El paisaje en la Poesía de la Revista Cal. Fundación Aparejadores, Sevilla,, 2003

El Guadalquivir como paisaje. Fundación Aparejadores, 2006

El Paisaje en la poesía de la Revista Mediodía.

PREMIOS

2º Premio  IX Premio Orippo. 1988

Accesit X Premio Orippo.1990

Premio  Orippo de Poesía,1996

XXVIII  Ciudad de Montoro,2003

Nacional de Poesía Ciudad de Baeza, 2004

Ateneo Albacetense,2004

Villa de Aranda,2005

Marco Fabio Quintiliano,2005

Villa de Peligros, 2006

Antonio Machado de Sevilla 2005

Internacional de Poesía Odón Betanzos, 2006

Internacional de Poesía Encina de la Cañada, 2007

Ciudad de Ronda, 2008

Creación Literaria sevillana V Certamen Literario Apoloybaco, 2010

Título: Error de cálculo

Autor: Luis Béjar

 

Que el mundo de la literatura y el de la locura no están tan alejados como parece, es algo que intuye habitualmente el lector empedernido, y que verifica de primera mano aquellos afanados estudiosos de la biografía de algunos escritores actuales y otros tantos, que ya duermen en las nubes del Olimpo. Es por esto que, cuando uno tiene en sus manos una novela como Error de cálculo, disfrute observando cuál fina y delicada es la línea que separa la cordura de la enajenación, la sensatez de la demencia, lo que consideramos la normalidad del trastorno.

La historia comienza un 18 de octubre de 1998, cuando el profesor y ex comunista Teodoro Sagredo se afeita la barba. A partir de ese momento, nadie lo reconoce: ni su mujer, ni su hijo, ni sus colegas… Acusado por todos de ser un impostor, Sagredo acabará recluido en un manicomio que rebautiza como el Reino de Aglapsia. En él, además de enamorarse, confraternizar con unos internos y enemistarse con otros, se dedicará a escribir, desdoblando su personalidad hasta convertirse en Zalacaín el Aventurero –el célebre personaje barojiano- y, en su locura, llegando a conversar con el propio Pío Baroja. Entre delirios no exentos de lucidez, Sagredo reflexiona sobre su vida, sus orígenes, su malograda identidad y su papel en el mundo como marido, padre y militante del Partido Comunista. Todo lo vive en su nuevo entorno, un mundo de locos donde se cuestiona todo lo que hay fuera de él; ese Reino de Aglapsia, que no es más que un retrato de nuestra querida España.

Luis Béjar nos presenta un texto escrito con buen pulso narrativo, ácido, cruel, triste, divertido en ocasiones, hilarante en otras, donde la soledad se asoma y contagia al lector, se hace palpable. En definitiva, un libro lleno de contraste que nos hace reflexionar sobre lo etéreo que es todo lo que nos rodea, nuestra propia vida, nuestras ideas y el concepto que tenemos de las cosas. ¿Alguien no ha deseado alguna vez no ser reconocido, o descansar unos días en el mundo de los lunáticos? Yo, sí.

 

 

Luis Béjar, Toledo (1943) ha dedicado toda su vida a la literatura. En su trayectoria como escritor comenzó cultivando géneros como el teatro y la poesía y terminó escribiendo varias novelas que recibieron algún que otro aplauso de la crítica así como destacados premios literarios. Es autor de Aquello es lo que llamábamos Berlín (premio Sésamo 1978), traducida al ruso; El coleccionista de agujeros (premio Eulalio Ferrer 1981), El manuscrito de París (premio Castilla-La Mancha 1988) y El viejo sonido del arco iris (premio Francisco Ayala 1995). Es autor igualmente de un libro de poesía, Donde viven las cosas (1998). En su narrativa, Luis Béjar siempre trata de entender la lucha entre el hombre y su realidad, ese mundo con apariencia de verdadero.

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