Título: Guerra en España

Autor: Juan Ramón Jiménez

"“Poeta de la muerte, y pensado, sentido, preparado hora tras hora para lo muerto, no he conocido otro que como él haya equilibrado estos niveles iguales de altos o bajos, según y cómo; que haya salvado, viviendo muriendo, la distancia de las dos únicas existencias conocidas, paradójicamente opuestas; tan unidas aunque los otros hombres nos empeñemos en separarlas, oponerlas y pelearlas.” (Sobre la muerte de Antonio Machado, Página 446)

 

 

 

Guerra en España es la reedición completa del libro que apareció en 1985 muy incompleto con el mismo título y que ya está totalmente agotado. Los especialistas señalaron en su momento lo incompleto de la edición y desde entonces se espera la edición completa, que es ésta. Si aquel tenía 335 páginas y 27 imágenes, éste de Point de Lunettes tiene 880 páginas y más de 159 ilustraciones. Una parte del material nuevo (texto e imágenes) que se añade es inédita en libro.

Este libro es fundamental en el panorama literario actual, ya que nos ofrece una recopilación que Juan Ramón Jiménez hizo durante toda su vida de textos propios y de otros autores sobre la II República, la Guerra Civil y el exilio español a América Latina y Europa. También es una recopilación de imágenes (180 aprox.) alusivas a los hechos narrados, algunas muy duras. Con este conjunto ingente de textos e imágenes Juan Ramón trata de justificar su postura personal de fidelidad a la II República y de dignidad personal que motivó su largo exilio y el hecho de que no regresara jamás a España.

 

 

 

Juan Ramón Jiménez nació en Moguer (Huelva) en 1881, y estudió en la Universidad de Sevilla. En 1900 publicó sus dos primeros libros de textos: Ninfeas y Almas de violeta. Poco después se instalaría en Madrid, haciendo varios viajes a Francia y luego a Estados Unidos, donde se casó con la que ya sería su compañera ejemplar de toda la vida, Zenobia Camprubí. En 1936, al estallar la Guerra Civil española se vio obligado a abandonar España. Estados Unidos, Cuba y Puerto Rico, fueron sus sucesivos lugares de residencia. Moriría en este último país, donde recibió ya casi moribundo la noticia de la concesión del Premio Nobel. 

La obra poética de Juan Ramón Jiménez es muy numerosa, con libros que a lo largo de su vida, en un afán constante de superación, fue repudiando o de los que salvaba algún poema, casi siempre retocado en sus sucesivas selecciones. Las principales son Poesías escogidas (1917), Segunda antología poética (1922), Canción (1936) y Tercera antología (1957). La influencia del modernismo se percibe en sus primeros libros, aunque su mundo poético pronto apunta, como el de Bécquer , hacia lo inefable, con unos poemas hechos a partir de sensaciones refinadas por la espiritualidad, y de sutiles estados líricos, con un lenguaje musical. 

Pero el arte de Juan Ramón Jiménez se hace independiente de cualquier escuela, aunque el simbolismo, ya totalmente asumido, siga influyendo en su poesía casi hasta el final. Con el paso de los años su estilo se hace cada vez más depurado, siempre en busca de la belleza absoluta, de la poesía y del espíritu que él intenta fundir con su lirismo esencial interior, sin dejar de ser al mismo tiempo metafísico y abstracto, como se aprecia en Baladas de Primavera (1910) o La soledad sonora (1911). Diario de un poeta recién casado (1917), escrito básicamente durante su viaje a Estados Unidos, donde conoció y se casó con Zenobia, es uno de los grandes libros de la poesía española. Contiene ritmos inspirados por el latir del mar, verso libre, prosa, sugerencias humorísticas e irónicas. El libro supone un canto a la mujer, el mundo marino y Estados Unidos. Siguen Eternidades (1918), Piedra y cielo (1919) y uno de los puntos más altos de su poesía, Estación total, un libro escrito entre 1923 y 1936, aunque no se publique hasta 1946. La identificación del poeta con la belleza, con la plenitud de lo real, con el mundo, es casi absoluta. La palabra aúna abstracción y realidad, y el poeta se convierte en -total- -concepto ya utilizado por Juan Ramón Jiménez-, y que significa -lo universal-. Poeta total, es para él, por tanto, aquel que logra la comunión con el universo, conservando, sin embargo, su voz personal. 

Los escritos en prosa que formarían posteriormente la vasta galería Españoles de tres mundos (1942) empezaron a publicarse en diarios y revistas en los años inmediatamente anteriores a su exilio. Otro libro suyo escrito en prosa poética -y al que le debe gran parte de su fama universal- es Platero y yo (1917), donde funde fantasía y realismo en las relaciones de un hombre y su asno. Es el libro español traducido a más lenguas del mundo, junto con Don Quijote de Miguel de Cervantes. Escribió ya en América los Romances de Coral Gables (1948) y Animal de fondo (1949). Con ellos y el poema 'Espacio', Juan Ramón Jiménez alcanza lo que se ha llamado su -tercera plenitud- determinada por el contacto directo con el mar. En Animal de fondo el símbolo lo expresa con un lenguaje próximo a una religiosidad inmanente y panteísta. La poesía antes que palabra es conciencia; inteligencia que permite al poeta nombrar.

El tiempo acaba fundiéndose con el espacio. El poeta simbolista y romántico, metafísico después y puro -que configuran al Juan Ramón Jiménez más hondo e intenso-, se revela finalmente como un visionario y metafísico que mantiene una alta tensión poética a partir de iluminaciones nacidas en lo profundo de su sensibilidad.

Título: Mi idolatrado hijo Sisí

Autor: Miguel Delibes

"Dime Paulina, ¿qué hay más allá de los veinte años?-. Paulina le acariciaba la cabeza: -Cariño, no te atormentes. Encontrarás, tal vez, la mujer de tu vida-. -¿Y más allá de las estrellas?-, indagaba Sisí. -“Está Dios”-, decía Paulina, levemente sobrecogida. –Dios, Dios, ¿crees tú que Dios me odiará?- Paulina rompió a llorar, aún era mayo. Emitía unos sollozos crispados, también a ella la atormentaba la idea de Dios.”

 


Ordenando un poco el salón, descubro un viejo libro sobre la telefonera. Lo tomó y leo su título, ya casi olvidado, que salió del estante de la poblada biblioteca. Mi idolatrado hijo Sisí. A mi espalda, Mª Jesús –mi mujer- susurra con su preciosa voz: “es un deleite, un lujo, un hilo mágico musical de imágenes y palabras, es como si estuvieras viendo una película”. Y no se equivoca en lo más mínimo, porque el virtuosismo de Miguel Delibes contando historias ya es conocido, alabado, disfrutado, añorado, por todos los lectores, y algún que otro cineasta ha aprovechado su capacidad de narrar para representar sus novelas en la gran pantalla.

Esta novela ofrece la palabra cerebral y generosa de Delibes, que se acerca a un microcosmos humano para desvelarnos la vida de un cuarentón superficial y egoísta, Cecilio Rubes, un hombre sin atributos que no ha querido jamás a nadie, no tiene amigos y en el fondo desprecia a su mujer. Sólo vive por y para su hijo, pero no ha sido educado en el amor, desconoce los sutiles vínculos que éste conlleva y se verá obligado a contemplar cómo Sisí dilapida una existencia llena de sinsentidos.

Mi idolatrado hijo Sisí ha vuelto a mis lecturas, y es mi intención invitaros a que hagáis lo mismo; que lo leáis, y tras su lectura, dejadlo simplemente posado sobre una mesa, una silla, la tarima del café o la telefonera. Y si observáis que alguien lo toma en sus manos, acercaros por detrás y decidle que es un deleite, un lujo, un hilo mágico musical de imágenes y palabras, que es como si estuvieras viendo una película.

 

 

 

Miguel Delibes nació en Valladolid el 17 de octubre de 1920. Es el tercero de ocho hermanos, su madre era María Setién y su padre, Adolfo Delibes, era abogado y catedrático de derecho en la Escuela de Comercio. Estudia en el colegio de La Salle y cursó el bachillerato en el colegio de Lourdes de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. La guerra le impidió ingresar en la universidad, por lo que continuó con los cursos de perito mercantil y aprendió a modelar en la Escuela de Artes y Oficios. Se enroló como voluntario en la Marina prestando servicio en el crucero "Canarias" en Palma de Mallorca. En 1939 regresó a Valladolid y comenzó sus estudios universitarios de Derecho y Comercio. Sin embargo, ninguna de estas carreras le agrada. Y sólo el azar quiere que llegue al mundo del periodismo y de la literatura. Un azar que comienza cuando, al estudiar el Manual de Derecho Mercantil de Joaquín Garrigues, descubre la belleza del lenguaje y el adjetivo oportunamente empleado. Como también le gusta el dibujo -su padre le ha matriculado en la Escuela de Artes y Oficios-, Miguel Delibes ingresa como caricaturista, en 1941, en “El Norte de Castilla”, el periódico de su ciudad.

Posteriormente realizó un curso de periodismo en Madrid para obtener el carné profesional, de modo tal que en 1942 publica su primer artículo (sobre el tema de la caza mayor) en “El Norte de Castilla”. En 1945 ganó por oposición la cátedra de Derecho Mercantil y consiguió ser destinado a la Escuela de comercio de Valladolid. Se casa en el mismo año con Ángeles de Castro y ésta tras haberle animado a leer y a escribir provoca que Miguel escriba su primera novela, “La sombra del ciprés es alargada”, que consigue el prestigioso premio Nadal en 1948 a la que le siguió “Aún es de día”, ambas caracterizadas por la búsqueda y exploración del proceso a través del cual el hombre realiza su visón personal del mundo.

En 1950 escribió “El camino”, y a partir de este momento, de plantear una preocupación por la formación del individuo, pasó al tema de la búsqueda de la autenticidad personal. Delibes empezaba a evolucionar hacia una dimensión psicologista. Miguel Delibes es nombrado subdirector de “El Norte de Castilla” en 1952 y director en 1958. Emprende una serie de campañas en favor del medio rural castellano y ello le lleva a enfrentarse con el régimen y la censura vigente, viéndose obligado a dimitir de su cargo en 1963. Pero no cede por eso en su denuncia de la postración de Castilla y, cuando no puede hacerlo desde el periódico, lo hace desde la narrativa. Nace así su novela “Las ratas” (1962), verdadera epopeya de la tragedia del campo castellano. Libros de este corte son “La caza de la perdiz roja” (1963), “USA y yo” (1966), “Cinco horas con Mario” (1966) y “La primavera de Praga” (1968). 

Anteriormente había escrito otras obras como son “El loco” (1953), “Mi idolatrado hijo Sisí” (1953), “Los raíles” (1954), “La partida” (1954), “Siestas con viento sur” (1954, premio Fastenrath) o “La hoja roja” (1959, premio de la fundación Juan March). Entre esta década cabe destacar “Diario de un cazador” (1955) que recibió múltiples elogios, así como el premio Nacional de Literatura.

Posteriormente el autor se mostró preocupado por la penetración psicológica en el miedo y sus orígenes. Así, en "La caza de España" (1972) lanza un ataque contra la actual sociedad consumista, y en "La parábola del náufrago" (1969) estudia el efecto del miedo sobre la libertad del hombre. Obras de esta última época son "Con la escopeta al hombro" (1970) y "Un año de mi vida", serie de páginas de diario escritas en la revista "Destino" entre junio de 1970 y junio de 1971.


En 1973 Miguel Delibes es elegido miembro de la Real Academia de la Lengua, ocupando el sillón "e" minúscula. La toma de posesión tiene lugar el 25 de mayo de 1975, y su discurso versa sobre “El sentido del progreso desde mi obra”. Publicó con gran éxito "El príncipe destronado" (1973). Sólo unos meses antes, en noviembre de 1974, había muerto su esposa Ángeles, a la que el novelista había calificado como su “equilibrio” y la “mejor mitad de mí mismo”. En 1975 publica "Las guerras de nuestros antepasados".

La muerte de su esposa deja sumido al escritor en una profunda depresión, de la que comienza a salir tres años más tarde con la publicación de su novela “El disputado voto del señor Cayo” (1978). Siguen "Los santos inocentes" (1981), "Cartas de amor de un sexagenario voluptuoso" (1983), "377 A. Madera de héroe" (1987), "El loco" (1988); "Señora de rojo sobre fondo gris" (1991), donde evocará la figura de su esposa, "El último coto" (1992), etc. Varios de sus relatos -doce en total- son llevados al cine o al teatro. “Los santos inocentes” en la pantalla y “Cinco horas con Mario” en los escenarios son los logros más notables en sendos géneros.

Llegan también para Miguel Delibes los reconocimientos y los premios: el Príncipe de Asturias, en 1982; el premio de las Letras de Castilla y León, en 1984; el de las Letras Españolas, en 1991; y dos años más tarde, en 1993, el premio Cervantes, el más prestigioso galardón para escritores de habla hispana. Cinco años más tarde, en 1998, publica la que puede considerarse su novela más ambiciosa e incluso su obra cumbre: “El hereje”, un alegato en favor de la libertad de conciencia. La novela se desarrolla en el Valladolid del siglo XVI, y “a Valladolid, mi ciudad” dedica Delibes el libro. Esta obra obtiene el Premio Nacional de Literatura de Narrativa en 1999.

Cabe destacar las numerosas distinciones que ha recibido: investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Valladolid (1983), Complutense de Madrid (1987), El Sarre - Alemania (1990) y Alcalá de Henares (1996); Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de la República Francesa (1985); en 1993 la Diputación Provincial de Valladolid le otorgó la Medalla de Oro de la Provincia y en 1999 se le concedió la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

Hacia el año 2000 la Junta de Castilla y León propuso al Comité Nóbel de la Academia Sueca la candidatura de Miguel Delibes, acción que fue apoyada por numerosas entidades e intelectuales de la sociedad española.

Miguel Delibes murió en marzo de 2010 y es considerado uno de los literatos más importantes de la lengua castellana, así lo acredita la mayor parte de su obra que ha sido traducida a más de veinte idiomas: ruso, inglés americano, alemán, italiano, francés, sueco, checo, irlandés, japonés, israelí, etcétera.

Las novelas con más renombre de Miguel Delibes son las siguientes:

La sombra del ciprés es alargada: Presenta el dilema de si para ser feliz o mejor dicho, para no sufrir, es mejor evitar involucrarse en exceso con el mundo y con las personas que nos rodean, rehuir las emociones, o por el contrario, amar a pesar del sufrimiento que puede conllevar.

El camino: Es también una de sus primeras novelas y representa el comienzo de un equilibrio en la obra de este autor. Daniel el Mochuelo hace una conmovedora evocación de su infancia la noche anterior a su partida a la ciudad para estudiar.

Cinco horas con Mario: Es un monólogo sobre los recuerdos de una mujer que vela el cadáver de su marido. Es una de las obras más conocidas de Delibes ya que fue llevada al teatro con gran éxito de público y de crítica.

Los Santos Inocentes: es una de las obras más populares de Miguel Delibes y también, una de las más leídas. Al igual que sucedió con Cinco horas con Mario alcanzó una gran popularidad por la rigurosa adaptación que realizó Mario Camus para el cine. Es una obra que refleja muy bien las desigualdades sociales, especialmente en el medio rural.

Mi idolatrado hijo Sisí: Esta obra también fue llevada al cine con el título Retrato de familia. Narra el clima previo a la guerra civil, en una ciudad de Castilla donde se cruzan intereses reaccionarios y democráticos.

El príncipe destronado: En un tono algo más desenfadado del que nos tiene acostumbrados Miguel Delibes, nos cuenta la historia de un niño que se siente desplazado ante la llegada de su nueva hermana. Lo mejor de la obra es como nos hace ver el mundo familiar del niño desde sus ojos.


Señora de rojo sobre fondo gris
: publicado en 1991, está dedicado a su mujer. En la sobrecogedora historia del personaje de Ana, podemos reconocer a su mujer, Ángeles, y la profunda historia de amor y admiración que tuvo con ella, e incluso, un homenaje póstumo.


El Hereje
: Respaldada por un excelente trabajo de documentación, refleja a la perfección el Valladolid de la época de Carlos V. Hace asimismo una apasionada defensa de la tolerancia y de la libertad de conciencia y pensamiento

Obtuvo numerosos premios, tales como:

· Premio Nadal en 1948 por La sombra del ciprés es alargada.
· Premio Fastenrath de la Real Academia en 1957 por Siestas con viento sur.
· Premio de la Crítica en 1962 por Las ratas.
· Príncipe de Asturias en 1982.
· Premio de las Letras de la Junta de Castilla y León en 1984.
· Premio Nacional de las Letras en 1991.
· Premio de Literatura en Lengua Castellana "Miguel de Cervantes" en 1993.
· En 1999 obtuvo el Premio Nacional de Literatura de narrativa por El Hereje, premio que también se le concedió en 1955 por la obra Diario de un cazador.
· Fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Valladolid (1983), Complutense de Madrid (1987), El Sarre - Alemania (1990) y Alcalá de Henares (1996).
· Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de la República Francesa. 1985.
· En 1993 la Diputación Provincial de Valladolid le otorga la Medalla de Oro de la Provincia.
· En 1997 recibe el premio Brajnovic de la Comunicación, otorgado por la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra.
· En 1999 se le concede la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo.

Título: Necrópolis

Autor: Santiago Gamboa

¿Puedo preguntarle si su historia es verdadera?
Ah, todas las vainas bien contadas son verdaderas”
 
 
 
Necrópolis es la séptima novela editada de Santiago Gamboa. Con ella ha obtenido el Premio de novela La otra orilla 2009. Los miembros del jurado de este prestigioso premio destacaron el magnífico uso del lenguaje y la dificultad que implica dar vida a tantas voces distintas, logrando que sean diferenciables y creíbles. Y es que este escritor colombiano ha conseguido con esta obra reconstruir, a través de la voz de varios personajes, el mundo contemporáneo en el que vivimos.
 
Después de una larga enfermedad, un escritor es invitado a un congreso de biógrafos en la ciudad de Jerusalén, metáfora de una urbe sitada por la guerra, a punto de sucumbir. Entre los participantes en el congreso, el lector se encuentra con un librero, una actriz de cine porno, un empresario y un ex pastor evangélico. Con estos personajes, Santiago Gamboa crea una telaraña de cuentos contenidos en una historia mayor, con algunos guiños del autor que mantienen al lector atento al desarrollo de esta novela llena de amistad, traición, sexo, miedo, violencia y angustia ante la proximidad de la muerte. Estamos, sin duda, ante uno de los narradores colombianos contenporáneos más importante.

 

 

Santiago Gamboa nació en Bogotá en 1965. Estudió literatura en la Universidad de Javeriana de Bogotá. Luego emigró a Europa, donde vivió en Madrid (licenciándose en Filología hispánica en la Universodad Complutense) y en Paris (donde estudió Literatura cubana en la Universidad de La Sorbona). Paralelamente, en Paris, trabajó como periodista en el Servicio América Latina de Radio Francia Internacional (RFI) de 1993 hasta 1997, siendo encargado de los programas literarios y de índole cultural.

En 1993 fue nombrado corresponsal en París del periódico El Tiempo, de Bogotá (el cotidiano nacional de mayor tiraje y con mayor influencia del país). En 1995 publica su primera novela, Páginas de vuelta', que fue considerada por la crítica como “una novela que rompe todos los caminos recorridos por la más reciente literatura colombiana”. En 1997 publica su segunda novela, Perder es cuestión de método, la cual recibió excelentes comentarios en España y América Latina, y que hoy ha sido traducida a quince idiomas. En 2005 se estrenó su versión cinematográfica, dirigida por Sergio Cabrera, que circuló con éxito por 37 países.

En 1999 publica Tragedia del hombre que amaba en los aeropuertos, una narración breve, en el volumen Cuentos Apátridas. Los derechos cinematográficos de esta narración fueron adquiridos por una productora italiana independiente (Solaris) y están en curso de producción. En septiembre del 2000 publicó Vida feliz de un joven llamado Esteban (2000). Participó en varias antologías de narradores latinoamericanos, caso de McOndo, Líneas Aéreas, Cuentos caníbales, y otras antologías realizadas en Francia, Alemania y Yugoslavia.

Fue columnista de la revista Cromos y de la revista Cambio. Ha colaborado en revistas como Gatopardo, Planeta Humano, GQ, Perfiles, SOHO, Internazionale y en publicaciones del grupo Repubblica. En octubre de 2001 publicó Octubre en Pekín, narración de viajes en la capital china. En 2003 publica la novela Los impostores, traducida a dieciséis idiomas. En 2004 una recopilación de cuentos El cerco de Bogotá y en 2005 su novela El síndrome de Ulises, finalista del premio Rómulo Gallegos 2007, cuya versión francesa, en 2007, fue finalista del premio Medicis a la mejor novela extranjera en Francia y su edición portuguesa finalista del premio Casino de Povoa en 2008. En 2008 publicó la novela breve Hotel Pekín. En el 2009 ganó el V Premio de novela La Otra Orilla, de Editorial Norma con Necrópolis. Ha sido diplomático en la Delegación de Colombia ante la UNESCO y en la embajada en India. Actualmente vive en Nueva Delhi.

Título: Sabor a canela

Autor: José Carlos Carmona

"Dibujaba un árbol en un papel cuando Catharina Beyeva, la chelista solista de la Orquesta Sinfónica de Lausanne, comenzó a tocar a dúo con su padre, el pianista Albert Goldberg, en el salón de su casa. El sonido del violonchelo le hizo reconocer que tenía alma. Su alma se conmovió con su sonido. Cecile Goldberg descubrió su alma y la música en el mismo momento. Nunca olvidaría ese instante. Nunca abandonaría la música.”

 

 

"Mi madre nos ponía canela en el té de pequeños y no sólo ponía una ramita, ponía un poco de amor”, nos cuenta el escritor y director de orquesta malagueño, José Carlos Carmona, en una de sus entrevistas a la prensa; y es cierto que la literatura da la posibilidad, a quien sabe aprovecharla, de revivir sus sueños. En Sabor a canela, el autor consigue esto precisamente, revivir su sueño de la niñez de ser director de orquesta, y lo hace en la piel literaria de la protagonista de la historia: Cecile Goldberg, una niña suiza que descubrió a los tres años que de mayor quería ser Música. El amor la llevó a descubrir que lo más cercano era convertirse en directora de orquesta.

Narrada en un lenguaje suave, dulce, sensible y tremendamente poético, el texto se desarrolla en 180 capítulos cortos que tienen la música como punto de conexión entre ellos, que los entrelaza y los convierte en un “poema sinfónico” –como el mismo autor lo ha llegado a definir- en el que sólo hay un movimiento.

Avalado por el éxito de su anterior novela Sabor a chocolate –que cautivó a más de cien mil lectores- José Luis Carmona ha vuelto a su literatura musical con esta obra, Sabor a canela, donde nos muestra la lucha por conseguir los sueños y cómo los azares de la vida y la ignorancia torpedean las ilusiones.

 

 

José Carlos Carmona nació en Málaga en 1963. Es doctor en Filosofía y titulado superior en Dirección de Orquesta, es profesor de la Universidad de Sevilla, director de orquesta y escritor. Es autor de la premiada novela Sabor a chocolate (de la que se han vendido más de 100.000 ejemplares) y de los libros de relatos Pararse a pensar, Cuentos para después de hacer el amor y El arte perdido de la conversación, entre otros. Es también secretario general de la Unión de Actores e Intérpretes de Andalucía.

Título: Primavera con una esquina rota

Autor: Mario Benedetti

"Aprovecho para escribirte porque hay luna. Y la luna siempre me tranquiliza,
es como un bálsamo"
 
A Eva y Esteban Barajas

 

Una increíble amiga mía me habló de este libro una mañana fría, adornada por la lluvia y el viento. Anoté sus palabras en el trozo de memoria que no pierdo, y han sido estos días de sol y cielo los que me han invitado a saborear su lectura, a reencontrarme con la prosa de Mario Benedetti.

Primavera con una esquina rota es un conjunto de historias (45) protagonizadas por gente sencillamente normal, gente que sufre ante la represión y el autoritarismo de la dictadura que se extendió en Uruguay entre 1973 y 1985. Son historias que reflejan cómo los acontecimientos políticos inciden de una manera directa en las relaciones humanas, en la vida cotidiana de las personas y en el entorno de quienes son desafortunados protagonistas de los hechos. Es un testimonio del dolor que siente una sociedad fracturada, en parte exiliada, en parte rota en pedazos, conmocionada y llena de una profunda tristeza.

En el libro hay denuncia, por supuesto, pero también hay ternura, pasión, amor y, sobre todo, esperanza. Nunca hay que perder la esperanza, porque la primavera, aunque mutilada, aún con una esquina rota, pone siempre fin al invierno, aunque éste parezca terriblemente interminable.

 

 

Mario Benedetti, nace, en Paso de los Toros, Departamento de Tacuarembó (República Oriental del Uruguay), el 14 de septiembre de 1920. Sus padres, Brenno Benedetti y Matilde Farugia lo bautizan con cinco nombres: Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno. A los cuatro años, su familia se muda a Montevideo, donde cursa sus estudios primarios en el Colegio Alemán. Termina el colegio secundario en forma libre en el Liceo Miranda. Los problemas económicos lo obligan a trabajar a la temprana edad de 14 años, en una casa de repuestos automotores.

Reside en Buenos Aires entre 1938 y 1941, trasladándose a Montevideo en 1945. Allí integra la redacción del semanario “Marcha”, y publica ese año “La víspera indeleble”. Se casa en 1946 con Luz López Alegre. En 1948 dirige la revista literaria Marginalia y publica “Peripecia y novela”. En 1949 es miembro del Consejo de Redacción de la revista literaria “Número” y obtiene el Premio del Ministerio de Instrucción Pública, por sus cuentos “Esta mañana”. Un año más tarde publica los poemas “Sólo mientras tanto”. En 1953 aparece su primera novela “Quien de nosotros”. En 1959 publica “Cuentos montevideanos”, donde incursiona en el realismo, asociado al costumbrismo, con personajes de las clases humildes de la ciudad y en 1956 “Poemas de la Oficina”, de tono cotidiano y existencial. En 1958 “El reportaje”. En 1960, “La Tregua”, le vale fama internacional. Publica ese mismo año “El país de la cola de paja”, donde aborda temas complejos de tipo político-social, en forma crítica. En 1963 “Inventario Uno”, “Noción de patria” e “Ida y vuelta” En 1964 colabora como humorista en la revista “Peloduro”. En 1965 “Gracias por el fuego”. En 1966 “Contra los puentes levadizos”.

Es nombrado director del Departamento de Literatura Hispanoamericana en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Universidad de la República. Publica “Crónica del 71”, un poema inédito y tres discursos pronunciados durante la campaña del Frente Amplio. También publica “Los poemas comunicantes”, con entrevistas a diversos poetas latinoamericanos. Ese año aparece “El cumpleaños de Juan Ángel”, narrativa política sobre la guerrilla urbana. A partir de 1973, sobreviene el destierro por razones políticas, refugiándose en Argentina, Perú Cuba y España. De esta época datan “Letras de emergencia” (1973), “El escritor latinoamericano y la revolución posible” (1974). En 1976 vuelve a Cuba, esta vez como exiliado, y se reincorpora al Consejo de Dirección de Casa de las Américas. Publica en 1977, “Con y sin nostalgia” y “La casa y el ladrillo”, y en 1979 “Pedro y el Capitán” donde trata el tema de la tortura y “Viento del exilio” en 1981.

Vuelve a Uruguay en marzo de1983, dando comienza a una etapa a la que el mismo llama período de desexilio, motivo de muchas de sus obras y obtiene la designación de Miembro del Consejo Editor de la nueva revista “Brecha”. En 1986 es galardonado con el Premio Cristo Botev de Bulgaria por sus ensayos y poemas. En 1987 es en Bruselas donde sus logros reciben el Premio Llama de Oro de Amnistía Internacional por su novela “Primavera con una esquina rota”. En 1989 con la Medalla Haydeé Santamaría, el Consejo de Estado de Cuba, reconoce sus méritos. Publica en 1995 “El olvido está lleno de memoria” y en 1997 “Andamios”, autobiográfica. En 1997 obtiene el título Doctor Honoris Causa de la Universidad de Alicante.
En 1999 es galardonado con el VIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana y en el 2000 con el Premio Iberoamericano José Martí. En 2004 recibe el Premio Etnosur. En el 2005, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, lo distingue con el XIX Premio Internacional Menéndez Pelayo.

Ha alternado durante mucho tiempo su residencia entre Madrid y Montevideo. Ha desarrollado una intensa actividad en el periodismo y en recitales poético-musicales junto a intérpretes como Nacha Guevara y Juan Manuel Serrat. Mario Benedetti fallece el día 17 de mayo de 2009 en Montevideo, a los 88 años. El gobierno uruguayo decreta duelo nacional para el 18 de mayo.

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