Título: Nadie ama a un policía

Autor: Guillermo Orsi

"Hay decisiones que se toman en segundos pero de las que luego

no nos alcanza la vida para arrepentirnos."

 

 

 

Nadie ama a un policía ha sido galardonada con el II Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona -convocado por el Ayuntamiento de la ciudad de Carmona y la editorial Almuzara- y son las propias palabras del jurado las que prácticamente definen qué libro tenemos en nuestras manos, quien estimó "la alta calidad de la prosa y de un texto que, más allá de su trama bien construida y el acertado perfil psicológico de los personajes, esboza un retrato enormemente veraz de la sociedad argentina en un momento decisivo de su historia reciente". Y es que Guillermo Orsi consigue ambientar la historia en, efectivamente, una de las situaciones histórica de Argentina más dura de los últimos tiempos: el famoso "corralito" que llevó a la ruina a miles de argentinos y produjo un rotura económica y social enorme en todo el país, auspiciado por un gobierno débil y un presidente absurdo -Fernando de la Rúa- que empujó a su pueblo a una situación insostenible y a responder, sin miramientos, al grito agónico de sálvese quien pueda.

La historia cuenta cómo un ex policía llamado Martelli rompe su promesa de no atender el teléfono después de la medianoche. Un amigo en apuros lo convoca a trescientos kilómetros de la capital y.... hasta ahí podemos contaros porque es mucho mejor, sin duda alguna, que disfrutéis de su lectura en estos primeros esbozos del verano que nos llega. No es la primera vez que recomendamos la lectura de una novela negra desde esta web, pero nos parece un género muy interesante dentro de la diversidad de novelas que pueblan las librerías de nuestras ciudades y que, si está tan bien escrita como ésta que aconsejamos -es decir, no exenta de calidad literaria- nos produce un gran placer su lectura, la incursión imaginaria en esos mundos policíacos y criminales, llenos de intrigas y de personajes perdidos, decadentes, derrotados...

 

guillermo orsi



Guillermo Orsi nació en Buenos Aires el 8 de noviembre de 1946. Considerado por la crítica especializada un maestro del moderno género negro, trabaja actualmente como periodista en una publicación bonaerense, habiendo desempeñado con antelación tareas como redactor publicitario, amén de otros múltiples oficios. Ha publicado, entre otros, El vagón de los locos (Premio Emecé 1978), Cuerpo de mujer, Tripulantes de un viejo bolero, Sueños de perro (Premio Umbriel de la Semana Negra 2004) y Noche de Pelayo (Finalista del Premio UNED en 2005).

 

Título: Breve historia del Alba

Autor: Jorge Galán

"Este libro del mes se lo dedico a mi padre,

a quien venció las sombras y la noche

a pesar de que siempre

soñaba con el alba."

L. M.

 

 

Breve historia del Alba es un magnífico ejemplo de la buena salud de la que goza la poesía actual hispanoamericana, y más concretamente -en este caso- la escrita en el centroamericano de El Salvador. Poesía desconocida para mucho de los lectores habituales de poemas, y a la que Apoloybaco invita a asomarse por una de sus más preciadas ventanas, como lo es este libro -ganador del Premio Adonáis 2006- que nos brinda en sus treinta y seis poemas, el íntimo viaje que sufre, vive, recuerda y siente, su autor entre las horas que ocupa la despedida del atardecer y la esperada llegada del alba.

Una obra que está dividida claramente en cuatro partes, como los cuatro horizontes a los que evoca Jorge Galán en uno de sus poemas -el penúltimo, por cierto. ... De los más bellos- La primera parte, La tarde o acto de desaparición, anuncia la huida del atardecer a la llegada de la noche. El autor juega con sus recuerdo (la mujer amada, la inocencia perdida,...) y dibuja con sus versos, metafóricamente, el deshacer de los colores, la proximidad de las sombras, la acaricia que la muerte parece darnos -los niños, los enfermos y los ancianos la sienten, aunque no lo dicen- la llegada de la madurez y el escepticismo, el preludio de lo que todo luego serán sueños. La segunda parte, Historias mínimas, evoca el comienzo de la noche y el discurrir hasta la media noche. El poeta recuerda escenas y fotografías de la vida cotidiana, con una poesía íntima, instalada en ese sosiego que genera el estado de inconsciencia previo al sueño más profundo. Cada poema, entonces, parece un cuento. La tercera parte, Ámbito más allá, es la noche más oscura: la sombra. Siete sonetos lo confirman, donde las imágenes oníricas dan calor a los versos, y a pesar de ser el momento más oscuro de ese universo literario, se asoma siempre la memoria agazapada del poeta, que se resiste al abandono. La cuarta y última parte, Breve historia del Alba -que da título al libro- es la llegada del amanecer, la esperada luz que nos anuncia el día pero no nos hace olvidar del todo la noche y sus sombras, aún tan cercana. Los colores florecen nuevamente, es la breve victoria de la vida sobre la muerte, aunque el poeta -como nosotros- intuye que todo lo sufrido, lo vivido, todo recordado y sentido -ese íntimo viaje entre el atardecer y el alba- sin duda alguna, se repetirá mañana.

 



Jorge Galán es un seudónimo literario; su nombre real es George Alexandre Portillo Galán. Nació en San Salvador en 1973. Licenciado en Letras por la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), ha obtenido varios premios literarios a nivel nacional e internacional, y es una de las referencias de la poesía hispanoamericana contemporánea. Entre sus obras destacamos la novela infantil Una primavera muy larga, y los poemarios El día interminable, Tarde de martes y Breve historia del Alba.

 

Título: Hoy, Júpiter

Autor: Luis Landero

"Venía la noche y ellos continuaban allí, cada cual en su sitio y en su cometido,

y aunque los ruidos cesaban por completo en toda la casa, y en el patio y en los traspatios,

el silencio del padre se distinguía del gran silencio general, sin disolverse en él"

 


 

Ya la ciudad vuelve a su cotidianidad, como si no hubiera pasado nada vuelve la gente a las aceras, con una mueca de tristeza en sus rostros, eso sí, pero esperanzadora. Los que no abandonamos la ciudad durante el mes de agosto, ni a su sol incesante, despedimos ese breve silencio urbano del que disfrutamos por unos días y damos la bienvenida a los coches, a las motos, a las carreras matinales, a las cafeteras al unísono, al izar de las persianas que, estrepitosamente, nos anuncian que el verano ya está acabando.

La visita a las librerías es ahora necesaria, casi imprescindible, el reencuentro con las novedades editoriales o con los libros de siempre que esperaban aletargados en los estantes una nueva caricia de nuestras manos... Y así es como llegó Hoy, Júpiter a las mías. Lo vi de lejos, en la tercera mesa de las novedades, y esa espléndida portada con una foto de Sven A. Hagolani -un hombre que ofrece estrechar la mano a su propia sombra- y el hecho de saber que tras cinco años en silencio -como la ciudad estuvo las mañanas de agosto- Luis Landero volvía a escribir, me hicieron presagiar que las musas de los libros me habían reservado un agradable reencuentro.

Y no se equivocaron... Hoy, Júpiter, es un magnífico libro que nos recuerda al Landero de sus comienzos, aquel que asombró al mundo de las letras con su primera obra Juegos de la edad tardía. Hoy, Júpiter es una novela divertida y trágica, oscura y luminosa, ligera, ágil, velocísima. Dual en su historia: una ficción partida en dos donde las vidas de Dámaso Méndez y Tomás Montejo corren paralelas, en principio sin otro parentesco que un fluir subterráneo de temas compartidos. La vida de Dámaso es la historia de un odio, cuyo origen se remonta a la adolescencia, cuando un joven de su edad le arrebató su lugar en el edén familiar y provocó el enfrentamiento y la violenta ruptura con su padre, un hombre deseoso hasta el delirio de redimirse de su propio fracaso vital a través de los éxitos perdurables del hijo. Desde entonces, Dámaso consagra su existencia a servir a esas dos pasiones excluyentes que son el odio y el afán de venganza. Por su parte, Tomás, profesor y escritor, joven solitario dedicado por entero a la pasión de los libros y del conocimiento, conoce un día el amor, y con él el desorden, por el que su vida tomará un rumbo imprevisto y tormentoso. Entre la comicidad y el dramatismo, ambos personajes crean con el barro de esas pasiones sus dioses, sus demonios, sus mundos de papel, y así van construyendo ese yo imaginario que hay en todos nosotros y que es el que con más verdad y hondura nos ilumina y nos define. Hasta que, a través de muy diversas peripecias, los destinos de Dámaso y Tomás se cruzan y se unen para urdir un desenlace compartido.

Ambas historias es narrada en tercera persona por el personaje Tomás Montejo, y una de las cosas importantes a resalta en esta obra es la maestría con la que el autor juega con la forma de la prosa según el punto en el que se encuentre la novela. Así mientras discurre la historia de Dámaso Méndez la prosa es enérgica, latente, excelsa. El mundo de Tomás Montejo es mostrado con una prosa sensible y sutil, algo más delicada, y a partir de la confluencia de ambas historias la prosa sufre una readaptación que la convierte en una prosa más económica, más rápida, incitando a la intriga y al suspense. Luis Landero ha demostrado su gran experiencia como escritor y su calidad, toda ella acompañada de un rico lenguaje literario. Un buen libro, no sé si su mejor libro, pero sin duda es un buen acompañante para estos días donde vuelve todo lo cotidiano, como si no hubiera pasado absolutamente nada.

 




Luis Landero nació en Alburquerque, Badajoz, un veinticinco de marzo de 1948, en el seno de una familia campesina extremeña, que emigró a Madrid a finales de la década de los cincuenta. A los quince años escribía poemas al mismo tiempo trabajaba como mecánico en un taller de coches y chico de recados en una tienda de ultramarinos. Inició y terminó sus estudios de Filología Hispánica en la Universidad Complutense. Una vez licenciado dio clases de literatura en el Instituto Calderón de la Barca. En 1995 es contratado como profesor en la Universidad de Yale par impartir un curso de literatura española. Está casado y tiene dos hijos.

Landero es uno de los grandes narradores de la literatura española contemporánea, la aparición de su primera novela Juegos de la edad tardía, publicada en 1989, fue un acontecimiento en el mundo de las letras y recibió una extraordinaria acogida por parte de la crítica y del público. Galardonada con el premio de la Crítica y el Nacional de Literatura, ambos en 1991, Juegos de la edad tardía convirtió a Landero en un nombre fundamental de la narrativa en español y le dio un prestigio que la escasez de su obra no ha mitigado. Otras novelas suyas son: Caballero de fortuna (1994), El mágico aprendiz (1999), El guitarrista (2005) y Hoy, Júpiter (2007).

 

Título: Los poetas cantan al olivo. Una antología

Autor: Ed. Francisco Vélez Nieto

Tu amor por los olivares

de tierra recién arada.

Muchos años y cosechas

nos pesan en la mirada.


(Estrofa del poema Tu amor por los olivares, de Rafael Guillén)

 



 

Los que habitamos en el Sur tenemos la mirada repleta de olivos, de aceitunas machacadas, de platos con el oro derramado de sus venas, de ramitas cortadas a las puertas de una iglesia, de historias de hambre y panes con aceite y azúcar, de aceiteras de hojalata adornando la cocina de la abuela, de milenarias vasijas de barro arropando al tiempo, donde alguna vez durmió el fruto de este árbol - de este árbol dije, quizá debí decir amigo-, de sueños de amor en las almazaras, y de paisajes, de cientos de horas de paisajes donde el olivo nos acompañaba siempre en nuestros pensamientos, sin apenas darnos cuenta. Los que habitamos en el Sur tenemos discusiones con los inmortales sobre qué planta o árbol convendría / para los seres de las florestas de Artemisa, recordamos que las olivas selectas decoraban las mesas / con sus múltiples tintes, y los campos dormían / con olores profundos de jara e hierbabuena, y sabemos que el círculo del tiempo es extranjero / porque la rama inventa sus ficciones / y del sueño total que te sucede / sólo el amor aceita la distancia.

Los poetas cantan al olivo es una antología poética alrededor de este árbol -imagen de nuestra memoria, de nuestra mesa y nuestro paisaje- cuidadosamente editada por Francisco Vélez Nieto, quien ha reunido en estas páginas a poetas clásicos y poetas actuales, en su mayoría andaluces (casi todos de nacimiento y algunos de adopción), testigos de los campos de olivares del Sur y el Mediterráneo, que han cantado y cantan al olivo con la sutileza y el esplendor que sólo puede dar el amor por este árbol. Los poemas no tienen un orden concreto, ni cronológico ni alfabético, sino que el editor los ofrece como un abanico muy variado. Ocho capítulos componen el libro: El olivo y los poetas, Nostalgias y reencuentros, Coplas y Canciones, Fiestas del olivo, Paisajes y moradas, Olivos y olivares, Sed y árbol, y Mirando al Mediterráneo, con un epílogo final del jienense Salvador Compás.

Desde Apoloybaco os recomendamos su lectura, pausada, serena, recreándose en cada poema, con el mismo placer que se saborea una aceituna recién machacada con su poquito de sal.

 



Francisco Vélez Nieto es escritor, poeta y crítico literario, nacido en Lora del Río (Sevilla). En verso tiene publicados los libros: La otra historia de siempre, Excepto la derrota, Memoria ante el espejo, Itálica y otros poemas (IV ª edición, Finalista del Premio de Críticos del Sur, año 2006). Y los cuadernos: Poetas en el aula, Poetas y humanistas y Cuadernos abiertos. Además, es editor y coordinador de las antologías Antología del Olivo y Homenaje a la bicicleta.

Fue fundador de la revista poética ÉXODO y está incluido en las antologías Nueva Poesía Sevilla, Poetas en Sevilla, Ánfora Nova, Homenaje al soneto y Soleares, entre otras. En prosa, es autor de Itálica y el Monasterio de s. Isidoro del Campo (Guía para el paseante) 2ª edición (Agotada), así como coautor de varios libros. Articulista y crítico literario, es colaborador habitual de diversos periódicos y revistas nacionales: El Correo de Andalucía, Grupo Casco Antiguo, Diario de Málaga (Suplemento de Libros), Andalucía en la Historia, La República de las Letras (Madrid), Cuadernos para el Diálogo (2º etapa) y otras publicaciones. Actualmente es Presidente de la Asociación Colegial de Escritores de Andalucía (ACE-Andalucía), miembro asesor del Centro Andaluz de las Letras de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, Miembro asesor del Pacto del Libro y la Lectura (Junta de Andalucía), y Presidente, hasta diciembre de 2009, de la Asociación Feria del Libro de Sevilla.

 

Título: Exploradores del abismo

Autor:Enrique Vila-Matas

 

”Voy pensando que un libro nace de una insatisfacción, nace de un vacío, cuyos perímetros van revelándose en el transcurso y final del trabajo. Seguramente escribirlo es llenar ese vacío. En el libro que terminé ayer, todos los personajes acaban siendo exploradores del abismo o, mejor dicho, del contenido de ese abismo. Investigan en la nada y no cesan hasta dar con uno de sus posibles contenidos, pues sin duda les disgustaría ser confundidos con nihilistas. Todos ellos han elegido, como actitud ante el mundo, asomarse al vacío. Y no hay duda de que conectan con una frase de Kafka: Fuera de aquí, tal es mi meta.”

 



 

"¿Qué escribes?", le preguntaron una tarde a Enrique Vila-Matas. El escritor sentía, tras su anterior novela Doctor Pasavento, y su grave enfermedad sufrida durante el verano de 2006, que había llegado al final de un cierto recorrido y ante él se abría un abismo. "Escribo el título de un libro", respondió. El título era Exploradores del abismo. De ahí surgió una serie de relatos protagonizados por seres al borde del precipicio, seres que se entretienen en ese borde y lo estudian. Son optimistas, como todos los exploradores, son personas corrientes que adoptan la posición del expedicionario y sondean el horizonte, indagando qué puede haber en el más allá de nuestros límites. Personas no especialmente modernas, pues desdeñan el hastío existencial tan en boga, sino más bien anticuadas que mantienen una relación desinhibida y directa con el vacío.

En realidad, los relatos de este libro buscan puentes en un admirable abismo: historias cruzadas por la silueta de un equilibrista que liga el conjunto de este regreso de Enrique Vila-Matas a la narrativa breve, tras doce años de ausencia en este género, pero también al libro inclasificable. Porque este autor vuelve a asombrarnos con su escritura fría y despiadada, con su particular universo donde se divisa, no el aire de cristal de los paisajes idílicos, sino esa atmósfera espesa, prácticamente kafkiana, que nos envuelve y nos arrebata de nuestro propio mundo para formar parte, durante algunas páginas, del mundo de Enrique Vila-Matas. La experiencia es inigualable, e imprescindible su vivencia, y esta obra es una buena oportunidad para ello. ¡Asómense a este libro, sean valientes y sean también exploradores del abismo!, ¿o es que no os habéis sentido nunca al borde del precipicio?.

 



Enrique Vila-Matas nació en Barcelona en el año 1948. Colaborador en diversas publicaciones, con una obra extensa de ensayos, artículos periodísticos y novelas, se sitúa, sin duda, entre uno de los escritores con mayor talento de nuestra literatura actual. Tachado en ocasiones de escritor raro, y de trasladar su excentricidad a sus obras, es un sibarita de las ideas y las palabras, consiguiendo una simbiosis perfecta entre ambas cosas.

Se dio a conocer en el mundo literario como narrador en 1973 con Mujer en el espejo contemplando el paisaje. Luego escribió otras muchas obras, entre las que destacan La asesina ilustrada (1977), Impostura (1984), Historia abreviada de la literatura portátil (1985), Una casa para siempre (1988), Suicidios ejemplares (1991), Hijos sin hijos (1993), Lejos de Veracruz (1995), Extraña forma de vida (1997), El viaje vertical (1999), Bartleby y compañía (2000), Doctor Pasavento (2005) y Exploradores del abismo (2007). Obtuvo con El viaje vertical el prestigioso premio Rómulo Gallegos, imponiéndose a otras 250 obras de 18 países distintos. Es, sin duda, una de las grandes figuras literarias actuales.

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