Título: La loca de la casa

Autora: Rosa Montero

“De manera que nos inventamos nuestros recuerdos, que es igual que decir que nos inventamos a nosotros mismos, porque nuestra identidad reside en la memoria, en el relato de nuestra biografía."




Esta última novela de Rosa Montero es un regalo para nuestros ojos y para nuestra alma literaria; ésa que intentamos llenar a base de buenos libros, buenas frases, buenos versos o buenos recuerdos. Y quizá eso sea este libro, un cúmulo de buenos recuerdos, parte de ficción, parte biográficos, que se enlazan como el mar con la espuma, y nos presenta ante nuestro ojos los hechos de diversos personajes históricos (Tolstoi, Walser, Carso McCullers,...) con los que disfrutar de un apasionante libro de apasionantes historias. Juegos entre la realidad y la imaginación, que el lector jugará a diferenciar porque la autora así lo quiso, o lo quiere, o no lo quiere. Un deleite.

De la manera de exponerlos Rosa Montero, qué se puede decir: con la maestría de siempre exhibe un lenguaje literario actual y de una altísima calidad -a la que nos tiene acostumbrado- que provoca al lector la necesidad de seguir leyendo. ¿Qué más se le puede pedir a un libro?. Toda una novela que no podemos dejar de leer. Es el libro que recomendamos este mes de mayo, donde la primavera ha hecho ya su nido y comienza a poner los frutos del amor.

 

 

Disfrutadla.



 

Rosa Montero nació en Madrid el 3 de enero de 1951, en el barrio de Cuatro Caminos. Su padre era banderillero, aunque abandonó la profesión cuado Rosa tenía cinco años para montar una fábrica de ladrillos. De los cinco a los nueve años sufrió la enfermedad de la tuberculosis, que la tuvo recluida en casa durante ese tiempo. Periodista importante de nuestro país con innumerables trabajos en revistas, periódicos, radio y televisión, ha conseguido casi premios importantes en este campo: Premio Nacional de Periodismo, Premio Mundo de entrevistas, Premio El correo Español- El Pueblo Vasco,...

Su primera novela la publicó en 1972, Crónica del desamor, a partir de este momento Rosa Montero inicia una carrera literaria que la ha llevado a las más altas cotas en nuestro país. Obras como La función Delta (1981), Te trataré como a una reina (1983), Amando amo (1988), Temblor (1990), El nido de los sueños (1992), Bella y oscura (1993), La vida desnuda (1994), La hija del caníbal (I Premio Primavera de Novela, 1997), El corazón del tártaro (2001), y su última novela, La loca de la casa, convierte a esta escritora en uno de los valores más importantes de nuestra literatura actual

 

Título: Libro de Buen Amor

Autor: Juan Ruiz, Arcipreste de Hita

"A Juan Escabias, maestro y amigo, a quien descubrí un día leyendo poemas de Lorca a mi pequeña Clara, o recitando versos del Arcipreste de Hita mientras tomábamos una birra helada"

 

Es indudablemente el Libro de Buen Amor una de las joyas de la literatura medieval española, que encierra en sí misma todo el misterio y la belleza de ese oscuro momento de la historia. Es una pena que el texto que ha llegado a nuestras manos sufriera en su camino la pérdida de algunas de sus páginas, que fueron probablemente mutiladas antes de su primera publicación, por razones de moralidad. Su primer editor, Don Tomás Antonio Sánchez, suprimió muchas estrofas de esta obra enmarcada en el momento histórico del Concilio IV de Letrán, donde se abarcan los diferentes problemas del clero en el siglo XIV, y especialmente lo que, a los ojos de Roma, era una mala costumbre: la situación amorosa de la clerecía castellana.

El Libro de Buen Amor es un relato amoroso escrito en forma autobiográfica y lleno de gran originalidad, divido en tres partes argumentales: En la primera de ellas se narran las aventuras amorosas del protagonista narrador, en las que fracasa por inexperiencia y por desconocimiento de las normas del amor cortés. En la segunda parte, durante un sueño, el Amor se le aparece al protagonista y le da una larguísima lección sobre las leyes del amor, los preceptos de urbanidad y cortesía y la necesidad de disponer de una alcahueta fiel y astuta. Y la tercera parte cuenta las aventuras extramatrimoniales del narrador, con un extenso y variado panorama de las diferentes clases de mujeres que pueden ser conquistadas.

Juan Ruiz, utilizando otras fuentes escritas (libros de liturgia, sermonarios, literatura de exemplos, fábulas de Esopo, ...), como era costumbre del mester de clerecía, elabora un texto con un estilo totalmente único, lleno de personalidad, con un lenguaje vivo y humorístico, y con un vocabulario muy rico. Todo un placer literario para las almas que creen que, como decía Catón, Nadie vive sin pecado; o como el propio Juan Ruiz nos dice...





Pues, aunque su signo sea de tal naturaleza,

como es este mío, dice una escritura

que "buen esfuerzo vence a la mala ventura",

y "a toda pera dura el tiempo la madura".

Juan Ruiz, Arcipreste de Hita



"Yo, Johan Ruiz, el sobredicho arçipreste de Hita"

 


Los datos sobre la vida y personalidad de Juan Ruiz son bastantes escasos y se conocen sólo gracias a su obra. Sin embargo, debido a lo poco que se sabe de su vida y a la forma autobiográfica en que está escrita la obra, hacen que existan diversas opiniones sobre algunos aspectos de su vida y su obra; desde que el propio nombre del autor se trate de un seudónimo. No se ha podido probar documentalmente la existencia histórica de Juan Ruiz, que parece ser vivió en la primera mitad del siglo XV, aunque existen estudios (los profesores Emilio Sáez y José Trenchs, en el I Congreso Internacional sobre el Arcipreste de Hita) que lo identifican como un tal Juan Ruiz (o Rodríguez) de Cisneros (1295/96 - 1351/52), de la familia del Cardenal Albornoz, clérigo, hijo ilegítimo de un noble palestino llamado Arias González, cautivado por los moros en los últimos años del siglo XIII.

Tampoco es demasiado segura la designación de Arcipreste de Hita. Esta función o cargo debía de ser importante, pues Hita era en la Edad Media una villa destacada, clave defensiva entre las dos Castillas. Las dudas también aparecen tanto en sus fechas de nacimiento y muerte, como en su lugar de nacimiento (Toledo, Guadalajara...), aunque lo más seguro es que era natural de Alcalá de Henares...

 

 


"senbré avena loca ribera de Henares..."

"Fija, mucho os saluda uno que es de Alcalá".


Pero quizá lo más debatido de la vida de Juan Ruiz por los estudiosos es su estancia real o no en la cárcel. Tanto al comienzo del libro como al final, el poeta alude con insistencia a la "prisión" en que se encuentra. El copista salmantino Alonso de Paradinas, de uno de los tres manuscrito que se conserva de el Libro de Buen Amor, escribe como colofón del libro "Este libro del Arcipreste de Hita, el qual compuso seyendo preso por mandado del Cardenal don Gil, Arçobispo de Toledo". Este hecho hace sospechar que el encarcelamiento de Juan Ruiz fue real y físico, aunque hay autores que defienden el simbolismo de esta prisión, aunque esta última hipótesis no parece ser la más cierta.

En definitiva, un personaje del cual conocemos mucho más de su obra que de él mismo, que al fin y al cabo es lo que quiso que fuera, o no quiso; ya nada de eso importa.

 

Título: El invierno en Lisboa

Autor: Antonio Muñoz Molina

" Tenía una sumaria dignidad vertical. Más tarde me di cuenta de que yo siempre había notado en él esa cualidad inimitable de quienes viven, aunque no lo sepan, con arreglo a un destino que probablemente les fue fijado en la adolescencia. Después de los treinta años, cuando todo el mundo claudica hacia una decadencia más innoble que la vejez, ellos se afianzan en una extraña juventud a la vez enconada y serena, en una especie de tranquilo y receloso coraje. "


El invierno en Lisboa es una de las mejores novelas de amor y misterio que han aparecido en nuestra literatura. Este libro, que Antonio Muñoz Molina publicó en 1987, está lleno de pasiones -el amor, el jazz, Lisboa- y misterios -el crimen, el robo, la intriga- entremezclados en el mundo subterráneo de los tugurios de jazz, donde los músicos dejan volar sus notas junto a sus sueños frutados, sus desesperanzas, el bourbon, y algún que otro trozo de sus vidas. Una historia de amor entre el pianista Santiago Biralbo y Lucrecia, situada entre las ciudades de Madrid, San Sebastián y Lisboa -por supuesto- acompañada de persecuciones, robos de cuadros e intrigas criminales que se desarrollan a lo largo de la novela con una maestría excepcional y un ritmo que arrastra al lector a no poder apartar el libro de sus manos ni un instante.

Antonio Muñoz Molina consigue en esta obra una descripción escenográfica perfecta en los dos elementos omnipresentes en todo el texto: el jazz -contado de tal manera que el lector es capaz de escuchar esta maravillosa música mientras lee- y Lisboa -ciudad mágica y misteriosa por excelencia, además de bella-. Una obra excepcional que cuenta con 25 ediciones -ahí es nada-, además de ser galardonada con los premios de la Crítica y el Nacional de Literatura, ambos en 1988, y que pertenece, quizás, a la primera etapa más creativa del autor, junto a los libros Beatus Ille, Beltenebros y El jinete polaco.

Esta obra fue llevada al cine en 1990, con la dirección de José A. Zorrilla y teniendo como principal protagonista en el reparto al genio de la trompeta de jazz, Dizzy Gillespie, quien compuso también la banda sonora expresamente para esta cinta, además de contar con la colaboración del autor de la obra en la elaboración del guión.

Sin duda, El invierno en Lisboa es un libro para leer y releer y, si es acompañado de la BSO de la película, y una excelente copa de vino, mejor que mejor. Les aseguro que será una experiencia única e inolvidable.

Disfrutadla.


"En la novela, la experiencia ha sido tamizada por el recuerdo y por la desmemoria, y fecundada por la imaginación, en un proceso que, en gran parte, es inconsciente y que suele durar mucho tiempo."

Antonio Muñoz Molina nació en Úbeda (Jaén) en 1956. Estudió Periodismo en Madrid y se licenció en Historia del Arte en la Universidad de Granada, ciudad donde vivió hasta el año 1974. Posteriormente se trasladó a Madrid, donde vive actualmente.

Sus primeras publicaciones fueron artículos periodísticos, que reunió en los volúmenes de El Robisón urbano (1984) y Diario del Nautilus (1985). Publicó el libro de relatos Nada del otro mundo (1993), y el ensayo Córdoba de los Omeya (1991).

Su primera novela fue Beatus Ille (1986), que obtuvo el premio Ícaro. Sus siguientes novelas fueron El invierno en Lisboa (1987), que recibió el premio de la Crítica y el Nacional de Literatura, ambos en 1988, y Beltenebros (1989). Con El jinete polaco ganó en 1991 el premio Planeta y, nuevamente, el premio Nacional de Literatura en 1992. Ha publicado también, entre otros, Los misterios de Madrid (1992), El dueño del secreto (1994), Ardor guerrero (1995), Plenilunio (1997), Sefarad y En ausencia de Blanca (2001).

Sus obras siempre han sido objeto de deseo de los cineastas; así en tres ocasiones se han convertido en películas. En 1990 se llevaron a la gran pantalla El invierno en Lisboa, por José A. Zorrilla, y Beltenebros, por Pilar Miró, y en el 2000, Plenilunio vio la luz de la mano de Imanol Uribe.

Desde 1995 es miembro de la Real Academia de la Lengua Española, ocupando el sillón "u" (minúscula), convirtiéndose en el miembro más joven. Su discurso de ingreso, en junio de 1996, trató sobre el escritor Max Aub, muerto en el exilio en México. Sin duda, uno de los mejores escritores actuales que, a su juventud, dispone ya de una extensa obra y de una altísima calidad y al que podemos disfrutar, además de en sus libros, en sus colaboraciones que semanalmente aparecen en el suplemento editado por el diario El País.

Para aquellos que quieran profundizar en el análisis de su obra, es recomendable la publicación de la Universidad de Jaén, 1999, "La novelística de Antonio Muñoz Molina: sociedad civil y literatura lúdica", del autor Salvador A. Oropesa.

 

Título: " Poesía española para niños "

Autora: Edición de Ana Pelegrín

 

¡Luna llena, luna llena,

tan oronda, tan redonda

en esta noche serena

de marzo, panal de luz

que labran blancas abejas!

Antonio Machado

 


Las vacaciones son para dejar atrás los estudios, el colegio y las actividades docentes, pero también es una magnifica época para fomentar entre nuestros hijos el hábito de la lectura y de la escritura. Pero, sin duda alguna, Agosto es también es el mes de los niños por antonomasia; llevan todo el año esperando estos días como las flores el agua. Para ellos, al contrario que para nosotros -los adultos- significa la llegada a una meta, a un fin, a la consecución de sus promesas y deseos, a cubrir sus esperanzas.

Por ello, hemos creído conveniente dedicar el libro del mes a todos ellos, a los niños. Un libro que, a mi entender, no debería faltar en ninguno de los hogares españoles, Como sabemos, la poesía es un género con poco lectores; no existe la suficiente formación en este sentido desde que somos pequeños. Es normal escuchar a los niños argumentos como que "no la entienden" o "no les dice nada" o que es "complicada". Están acostumbrado a la prosa y es muy difícil hacerles llegar el sentido y el sentimiento de la poesía. Sin embargo es curioso que nuestros orígenes literarios, ya sea en la vida particular - lo primero que aprendemos de niños son cancioncillas, villancicos, refranes, adivinanzas... -, como en la propia literatura - las primeras manifestaciones fueron en verso como las jarchas, moaxajas, romances, la juglaría y clerecía, ...- están basados en la poesía, que parece que abandonamos y olvidamos, en la mayoría de los casos, por la prosa lineal -a veces acertada, otras no- que invaden nuestras librerías.

Poesía española para niños es un libro realmente recomendable para los niños a partir de 10 años y, sin duda alguna, para los adultos. En sus páginas podemos encontrar canciones y letrillas que nos lleven al recuerdo, y poemas sensacionales de autores de la categoría de Lope de Vega, Celia Viñas Olivella, José Hierro, Rafael Alberti, Fernando Villalón, Dámaso Alonso, Velle-Inclán, Antonio Machado, Federico García Lorca, Juan Ramón Jiménez, Blas de Otero, o Cervantes, entre otros.


Disfrutad.



Poesía española para niños.

Selección y prólogo de Ana Pelegrín, Madrid, Alfaguara 1997, 151 pp. ISBN: 84-204-4452-9

 

 


Tendido junto al mar

cierro los ojos

y hasta la oscuridad

se vuelve oro,

mientras las olas suenan

cercanas,

como una gran caracola

donde está todo.


Jaime Ferrán. La playa larga


 

Título: Mientras tuvimos alas

Autor: Juan Cobos Wilkins

"Dedico esta página a Fernando Barrera Romano, quien me enseñó de niño el secreto de la tinta invisible, con la que aún escribo "gracias" junto a su nombre. A Reyes, su compañera y amiga de sus amigos. A sus hijos, Guillermo y Marina, por ser esencia de ambos, futuro entero. A todos por todo".

 

¿Y si el príncipe entre "ser o no ser" elige "o"?


Mientras tuvimos alas es una buena representación de la nueva literatura actual española. En un texto audaz y renovador, Juan Cobos Wilkins nos sumerge en la historia de Arcadio, un niño enfermo de un soplo en el corazón, que vive el inolvidable verano de su vida donde -como a todos no ha ocurrido- se produce su despertar al mundo adulto, el descubrimiento de que las cosas que le rodean, que le ocurren, no son ni blancas ni negras, que el paraíso no está lejos del infierno, que dentro de todo hombre hay una mujer, y la viceversa de todo. El carisma y el trato, que reciben los personajes que conviven con el niño en esta novela, son exquisitos: el padrino Miguel, poeta extravagante que colecciona libros de escritores suicidas; la tata, la prima Laura Llewelyn, que aparece y desaparece; la contadora de olas y otros personajes más, envuelven toda la historia dotándola de un delicado aroma a buena literatura, desde la primera línea hasta la última.

Como confesó el propio autor, "Esta novela es como un caramelo envenenado que tiene muchas capas de lectura, hasta que llega a partir el alma del lector. Es un iceberg, porque la parte sumergida (escondida voluntariamente) será más importante que la parte que podemos ver, ya que contra todo lo que esconde, la novela será lo que al final choque con el alma del lector, no para hundirle, sino para rellenarlo de alas". "Es un libro contracorriente porque no hay sangre ni violencia, pero descubre que todo ángel es también terrible".

Sin duda alguna, es un libro inolvidable, recomendado para los lectores que quieran descubrir algo nuevo y de mucha calidad dentro de nuestra literatura actual.

 

"Las alas para quien las trabaje"


Juan Cobos Wilkins nació en Riotinto (Huelva) en 1957. Es licenciado en Ciencias de la Información. Ha dirigido la Casa Museo de Zenobia y Juan Ramón Jiménez, así como la Fundación Juan Ramón Jiménez, dejando ambos cargos en 1995 para marcharse a Madrid y dedicarse plenamente a la literatura. Es crítico de El País y responsable de la prestigiosa revista literaria "Con dados de Niebla".

De su obra podemos destacar sus trabajos en poesía como Diario de un poeta tartesso, Escritura o paraíso, El jardín mojado o Llama de clausura. En prosa relatos como Último tren a la luna, o sus novelas El corazón de la tierra, del cual se está preparando su versión cinematográfica, y la ya recomendada en esta página Mientras tuvimos alas.

Juan Cobos Wilkins, es, además de un excelente escritor, un hombre enamorado de su tierra, Riotinto, cuya magia ha reflejado en muchas de sus poesías; por ello, nada mejor que acabar esta página con uno de sus poemas.

Disfrutadlo.


NACIMIENTO DEL RÍO TINTO

Si me azotaras tú con el cabello, con los

estambres de un gladiolo rojo, mi espalda

quedaría raya como un tigre de sangre

con polen.

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