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Mark
Murphy,
(Fulton. New York, 1932) rompió la tendencia descendiente en el
apartado de cantantes masculinos de jazz en los años sesenta. Su
voz, de orientación cool, trasluce alguna similitud con Mel
Tormé,
aunque con menor maestría.
Murphy, siempre citó entre sus cantantes favoritos a las
sofisticadas cantantes blancas de jazz, Lee
Wiley y Peggy
Lee. Murphy
saltó a la fama con el disco grabado para Riverside
en 1961, titulado "Rah!.
En ese disco mostró su habilidad para navegar entre deferentes
estilos y fueron los arreglos de Ernie
Wilkins y la
colaboración de los pianistas, Bill
Evans y Wynton
Kelly, lo que
hizo grande aquella grabación. En su siguiente disco en 1962 para
el mismo sello: "That's
How i Love
the
Blues"
recorrió con el saxofonista tenor,
AL Cohn, los
diferentes sendereos entre el blus y el jazz.
Pocos cantantes como Mark
Murphy, se
han acercado con tanto fervor y tanta pasión al jazz como él. Oliver
Nelson -y
no fue el único gran instrumentista- lo requirió para componer
el texto de "Stolen
Moments"
uno de los grandes éxitos de Oliver. Cuando llegó la década de
los setenta y el pop empezaba a reinar en la cultura musical de
todo el mundo, Murphy se trasladó a Inglaterra donde permaneció
casi un decenio. En 1981 renace para grabar en el selecto sello "Muse"
el disco "Bop
for Kerouac",
dedicado al celebre poeta y novelista y donde intercala sus textos
con el vocalese de King
Pleasure.
Otro disco extraordinario donde Murphy demuestra su versatilidad
para llegar a ser un intimista crooner blanco es el titulado
"Sings
the Nat King Cole
Songbook"
grabado para Muse
en 1983.
Mark Murphy,
ha conseguido a base de esfuerzo y tesón, incrementar su registro
de voz con el que puede ir desde el falsetto
(con sacudidas a la manera de una trompeta), hasta bajar a un
elegante barítono.
Su capacidad para trabajar los cambios de acordes a la manera de
un instrumentista, le sitúan como uno de los grandes cantantes de
jazz de los últimos tiempos.
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