|
Aquejado de una gravísima enfermedad ósea, - apenas llegaba al
metro de altura- el pianista francés Michel
Petrucciani, se consagró desde la infancia de manera casi
exclusiva al estudio del piano y acabó por convertirse en uno de
los músicos de jazz europeo de mayor renombre de todos los
tiempos. Dotado de un virtuosismo extremo, su estilo intimista y
romántico, que partía de la escuela de Bill
Evans -del que era un ferviente admirador-, combinaba con
inteligencia el lirismo y la sutileza con un ataque poderoso y
percusivo.
Había nacido en Orange el 28 de Diciembre de 1962. Estudia piano
clásico y a los 12 años actúa acompañado por su padre en la
guitarra y su hermano Louis en el contrabajo. Su enorme talento le
hace destacar desde muy joven y a los 17 años graba su primer
disco. El año siguiente inicia con un trío de excepción con Jean-François
Jenny-Clark y Aldo Romano, una
serie de espléndidas grabaciones para el sello francés OWL.
En 1982 se traslada a California
y se convierte en el pianista del grupo del saxofonista Charles
Lloyd, cuando éste regresa a la escena después de un
prolongado retiro. También actúa a dúo con Lee
Konitz. Aunque sigue grabando en Francia, sus estancias en
Nueva York propician sus primeros discos americanos, hasta que en
1985 inicia su período en el sello
"Blue Note" con
"Pianism", una
grabación en trío con Palle Danielson
y Elliot Zigmund. El año siguiente actúa en Montreux en
trío con Wayne Shorter y Jim
Hall, encuentro que se publica bajo el título de "Power
of Three", uno
de sus grandes discos. En
trabajos posteriores - "Music",
"Playground"-, se acerca a las fórmulas de
la fusión eléctrica con producciones en las que se diluyen sus
mejores virtudes. Su último disco para Blue
Note es un solo en homenaje a Duke Ellington, uno de
sus compositores favoritos, y una clara influencia para cualquier
pianista.
En 1994 vuelve a grabar para una compañía francesa, Dreyfus,
con "Marvellous", en
trío con el soberbio apoyo de Dave Holland
y Tony Williams y el sorprendente añadido de un cuarteto
de cuerda. Su absorbente personalidad le hacía preferir las
formaciones reducidas, y en los últimos años una de las más
fructíferas fue su insólito y excepcional encuentro a dúo con
el organista Eddy Louiss, plasmado en
los dos volúmenes de "Conference de
Presse". Pero por encima de todo se vuelca en el
solo, del que era un verdadero maestro. El doble CD recogido en
sus actuaciones en París "Au
Teathre Des Champs-Elysees" es probablemente la
cima de su carrera discográfica. En
1997 da un nuevo giro formando un grupo más amplio, un sexteto en
el que se integran dos jóvenes revelaciones italianas de la
corriente neo-bop: Stefano Di
Battista y Flavio Boltro, con el que graba "Both
Worlds". Michel Petrucciani
actuó con relativa frecuencia en nuestro país en solitario en
varios de los festivales de jazz que se organizan en España,
cautivando siempre al público con la amplitud estilística característica
de su pianismo.
Su fallecimiento, el 5 de enero de 1999, a causa de una afección
pulmonar, dejó un hueco dificilísimo de cubrir en el jazz
europeo y en el francés en particular.
|