|
Ramón
Valle comenzó a estudiar piano a la temprana edad de 7 años, en
la Escuela Provincial de Arte de su ciudad natal Holguín, graduándose,
en 1984, en la Escuela Nacional de Arte de La Habana. Su
excepcional talento pianístico empezó a despuntar al año
siguiente, con motivo de una actuación compartida junto al también
gran pianista cubano, Emiliano
Salvador.
Como líder del cuarteto Brújula,
Valle se ha consolidado como una de las grandes presencias pianísticas
de la escena cubana y latinoamericana, gracias a su participación
en importantes festivales, como el de La Habana, Méjico o Bogotá.
En 1991, uno de los padres de la Nueva
Trova Cubana,
Silvio Rodríguez,
le propuso ingresar en su banda Diákara,
en la cual permaneció hasta 1993.
En su primera visita a Europa en 1995,
invitado por el Jamboree
Jazz Club
de Barcelona, ya sorprendió a los críticos con su virtuosismo y
perfección técnica. Tras su debut en Barcelona, el éxito de Ramón
Valle continuó por otros muchos locales tanto en Europa como en
Latino América. Ese mismo año edita Piano
Solo, su
segundo CD, que ha sido la consagración de un pianista con
carisma, un músico vital. Compuesto una vez más por sus propias
composiciones, se caracterizaba de una gran originalidad y fuerte
lirismo, pero en especial, por su habilidad para evocar diversas
atmósferas dentro de una misma composición. En 1998 Ramón
Valle se
instaló en Europa, donde sus continua giras por Alemania, España
y Escandinavia le granjearon excelentes críticas. De ello es
testigo el público durante su primera aparición en el Festival
North Sea Jazz
(2000), donde Valle es calificado como "la sorpresa del
festival".
En 2002 Valle graba su debut para el sello discográfico alemán ACT,
Danza Negra, una visión
personal de la obra de Ernesto Lecuona,
uno de los grandes compositores clásicos cubanos. Rodeado de su
quinteto, con Perico Sambeat en el saxofón
contralto y Horacio "el Negro"
Hernández en la batería, Valle crea un álbum que
realmente tiende un puente entre Cuba y el jazz, el presente y el
pasado. Ése mismo año Valle es reconocido en festivales
internacionales como el de Montreux o el de Leverkusen y también
en su tierra natal en el Festival de Jazz Plaza Habana, como un
pianista y compositor que sigue claramente su propio camino. En
2002 conoce al trompetista Roy Hargrove
en la Habana y al año siguiente graban juntos bajo el grupo: Ramón
Valle Quintet en el Festival de North Sea Jazz de aquel
año. Sus talentos como director de orquesta y compositor
deslumbraron en enero de 2003 en la gran sala del Concertgebouw
en Ámsterdam, en el estreno de Mixed-up
Mokum, una composición que se hizo por encargo del
Municipio de Ámsterdam.
Su nuevo álbum "No Escape"
(2003), también para ACT, contiene lo mejor de sus composiciones
para su trío cubano. Con este álbum Valle no solamente demuestra
que es un compositor de una música única y original, sino también
brilla como un músico de jazz fuera de cualquier categorización,
un maestro de todas las facetas de jazz contemporáneo. Reconocido
por el mismísimo Chucho
Valdés, como
"El talento más grande de la última generación de
pianistas cubanos", Ramón
Valle, posee
una sólida formación de música clásica, su estilo pianístico
está definido por tres grandes maestros del piano, Keith
Jarrett, Chick Corea y Herbie Hancock,
que él recrea a partir de su inspiración cubana. Su estilo
escapa las categorías tradicionales. Valle no es un pianista de
"jazz cubano", sino un pianista cubano de jazz. Además
de su extraordinario sentido del ritmo, hay una profundidad en la
sutileza de su forma de tocar. Un pianista con un gran
futuro.
|