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Nacido
en ciudad de Panamá, este multipercusionista es hijo de uno
de los más grandes melómanos de jazz, del cual aprendió a
escuchar desde muy temprano a Wes Montgomery,
Jona Jones, Lou Donaldson, Jimmie Smith,
Bola Sete, Dave Brubeck, Dexter Gordon, y muchos más.
Sus primeras nociones de teoría musical las recibió de su
abuelo, el gran percusionista sinfónico, Benito Vogel.
A la edad de 17 años incursiona
en su primer grupo musical, quasi-profesional, en la
Universidad de Panamá. Hecho este que le permite mostrar
sus cualidades innatas de percusionista conspicuo, lo cual le abre
las puertas para enrumbarse en grupos de tipo experimental y
contestatarios, como es el Trópico de Káncer.
Ya para la edad de 20 años estaba tocando con diversos grupos a
la vez, como el del maestro del Tres cubano, radicado en
Panamá, René Santos, con el cual se
dedica a tocar casi seis años exclusivamente Son Montuno,
sin dejar de participar en otros grupos musicales y de diversos
estilos musicales. Por muchísimos años fue miembro del
Conjunto Ashante Percussion Ensamble,
el cual reunía en su momento a los mejores percusionistas de
Panamá, entre los que se destacan Rafael
Mckarty, Luis Torres, Virgilio Ortega, Yambaó y otros. Ya
para 1990 funda junto con el violonchelista y percusionista de
estudio Virgilio Ortega y con Oreste
Macía, notable tamborero, el Conjunto
de Experimentación Sonora, proponiendo ritmos
atrevidos y polémicos, que crean reacción entre los
percusionistas panameños, sin embargo en su momento se le
reconoce su atrevimiento musical.
Más tarde viaja a Cuba, donde trabaja con Sara
González por tres meses. En el pueblo habanero de
Marianao, conoce a Ricardo Abreu,
conocido como Papin, del Grupo
de Tambor Los Papines de Cuba,
el cual le aporta grandes datos sobre las congas, exigente
instrumento de percusión. Posteriormente viaja a la ciudad
de Nueva York en 1995 donde es invitado como cuarto solista de Djembé
en el Festival Panafricano de Brooklyn, Prosper
Park. Ahí intercambia con casi 45 tamboreros sonando a
la misma vez. En 1991,
se desliga parcialmente de la música popular y es invitado por Víctor
Boa, el más grande jazzista panameño para que forme parte
de su exclusivo y exigente grupo de jazz. En este grupo Yambaó,
como es conocido artísticamente, Rogelio
Reyter le propone al gran maestro incorporar en algunos
temas los tambores Batá, a lo
cual Víctor Boa accede muy
complacido, y así el maestro Boa integra a su sonido otro
elemento enriquecedor. Víctor Boa
a quien se le atribuye la autoría de haber creado el "Tambo
Jazz" que es un estilo de jazz a lo panameño, el
cual ha sido internacionalizado por el gran jazzista panameño e
internacional, Danilo Pérez.
Rogelio Reyter, trabaja con Víctor
Boa hasta que la muerte le reclama la vida. Pero casi
inmediatamente es solicitado por el mejor grupo de jazz en Panamá
actualmente, el Blue Note jazz Quartet,
formado por los hermanos Maturell. Con este grupo ha compartido
tarima con el maestro baterista Billy Cobham;
Chick Corea, Charles Mingus, el
panameño Carlos Garnett; y con el contrabajista
afamado en Nueva York, Santi D'Briano,
entre otros. Desde el
año 2001 ha participado por tres años consecutivos como
Ministrante en el prestigioso Festival de Invierno de la UFPR,
en Curitiba, Brasil. Dictando el Taller sobre Las Influencias de
los Ritmos Afrocaribeños en la Música Popular Contemporánea,
dejando grandes impresiones y causando suceso sobre percusionistas
brasileños como Claudinho de Brasil y Alexandre
Rogoski, ambos, bateristas de estudio.
Rogelio Reyter también es
flautista con tres años de estudios en el Conservatorio Nacional
de Panamá, bajo la batuta del maestro Roberto
Pitre. Su conocimiento en la ejecución de la flauta
lo ha encaminado a hacer música de experimentación sonora,
combinando instrumentos netamentes acústicos. Este excepcional y
polémico percusionista de jazz, cuenta con varias entrevistas
televisadas y didácticas, sobre la forma y ejecución de la
percusión en diferentes estilos, también ha participado en
la grabación de muchos discos compactos.
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