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Como
le había pasado a Jimmy Blanton antes que a él, el contrabajista
Scott LaFaro,
(1936-1961), dispuso de muy poco tiempo para
alterar radicalmente la forma de tocar el contrabajo en el jazz,
pero lo consiguió con elegante facilidad.
LaFaro se inició en la
música con el clarinete mientras cursaba estudios en el instituto
en Nueva York, adonde se había trasladado su
familia, y eligió el contrabajo en la adolescencia. Trabajó
originalmente en bandas de Rhythm & Blues, pero desde 1956 hasta 1957
estuvo tocando con el trompetista, Chet Baker en Los
Ángeles. Después de una
breve estancia en Chicago en 1957, regresó al Oeste, donde trabajó
con el guitarrista, Barney Kessel en el
Lighthouse
de Hermosa Beach.
Posteriormente apareció en
compañía de Cal Tjader
y grabó con
Victor Feldman antes de
salir a la carretera con Benny Goodman en
1959.
Poco después
abandonó la gira de Goodman para establecerse en Nueva York y
formar su propio trío al tiempo que trabajaba de forma
independiente con Stan
Getz y otros músicos. Antes de que acabase
el año, dió un paso trascendental en su carrera cuando se unió al nuevo trío del pianista
Bill Evans.
Con Evans al piano, desarrolló rápidamente una profunda armonía con el
pianista y el batería Paul Motian,
que sigue siendo una de las más
admiradas del jazz. La música creada por el grupo en los
dieciocho meses de su existencia permanece como una de las más
influyentes de todos los tríos de piano del jazz: la asombrosa
facilidad de LaFaro y su capacidad de construir contrapuntos a los
de Evans, además de sus inusuales y característicos modelos rítmicos,
supusieron una contribución fundamental a ese logro. LaFaro
continuó trabajando fuera del grupo de Evans, tocando y grabando
con Ornette
Coleman, apareció en el impresionante álbum de dos
cuartetos Free Jazz (Atlantic, 1960) con
Charlie
Haden y
fue un complemento melódico y rítmico asombroso para Coleman en un álbum grabado por
su cuarteto, Ornette!
(Atlantic, 1961). No hay duda de que
Coleman le apreciaba, ya que incluso tituló uno de los temas: "The
Alchemy of Scott LaFaro". No obstante, su inmensa promesa se
quedaría sólo en eso, ya que, en el verano de 1961 y después de
abandonar la casa de su madre para dirigirse a un ensayo con el trío
de Evans, LaFaro se mató cuando su coche se salió de la
carretera y chocó contra un árbol.
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