|
El
cerdo (y el jabalí, su antecesor) ha sido desde siempre, y es todavía,
una de las principales fuentes de proteínas para el ser humano.
Además de alimento proteico y rico en grasas, cuya naturaleza
dependerá en gran medida de la alimentación del animal, la carne
de cerdo aporta vitaminas y minerales especialmente del grupo B,
zinc y potasio. Este mamífero omnívoro fue uno de los primeros
animales domesticados por el ser humano. Tan pronto como el hombre
se hizo sedentario (y se dedicó a la agricultura y a la cría de
ganado), los antepasados de los cerdos actuales –sus, suidae- salieron de los bosques en busca de los desechos de
los alimentos que dejaban las poblaciones humanas y así fueron
capturados y, posteriormente, domesticados. A pesar de que el cerdo
forma parte de la dieta alimenticia del hombre desde hace más de
nueve mil años, siempre ha existido cierta reticencia en cuanto a
su consumo. Por ejemplo, en el antiguo Egipto creían que transmitía
la lepra y, más tarde, judíos y musulmanes lo prohibieron por su
religión, ya que fue el origen de numerosas enfermedades. En la
actualidad, se come y se aprovecha mucho más la carne de este
animal, en especial en España, cuna del cerdo ibérico. Es un
alimento básico, excepto en países musulmanes.
La matanza del cerdo empezó como una fiesta gastronómica familiar
o vecinal en la que, con la llegada de los primeros fríos, se
celebraba la obtención de alimento para sobrevivir al invierno.
Esta costumbre, generalizada desde antaño, iba precedida por
tradiciones que se repetían durante los días previos y el mismo día
de la matanza y que son uno de los exponentes socioculturales más
representativos de los diferentes pueblos. Los cambios en la
sociedad, pero sobre todo las cuestiones puramente sanitarias, han
provocado que este acto se haya profesionalizado con la aplicación
de más controles. Una de las razones más potentes para esta
evolución ha sido la aparición de enfermedades como la
triquinosis, vinculada tradicionalmente con el consumo de carne de
cerdo.
Un poeta de la cocina sevillana, Enrique Becerra fue uno de
los primeros restauradores de Sevilla que apostó por la cocina
andaluza. En su restaurante, abierto en 1979 en pleno centro de la
ciudad, en el número 2 de la calle Gamazo, se sirven platos
tradicionales y entre el rutilante brillo de su carta destaca con
luz propia la "Carrillada de Puerco Alatriste",
un plato en honor del escritor y novelista, Arturo Pérez Reverte,
habitual comensal suyo y autor, entre otras grandes obras, de la
novela "El Oro del Rey", donde el novelista
sienta a la mesa a dos personajes de la misma: D. Francisco de
Quevedo y al Capitán Alatriste. Ambos dan en la novela
buena cuenta de este extraordinario plato típico sevillano, la
carrillada, carrillera o presa de cara que tiene como protagonista
esta parte del cerdo que está formada por los músculos situados a
ambos lados del hueso mandibular, muy ejercitado en consecuencia, y
que pesa aproximadamente 200 gramos.
| UNA
RECETA DE CARRILLADA IBÉRICA |
|
Ingredientes:
-
4
Piezas de carrillada de cerdo ibérico
-
1
Cebolla
-
4
Dientes de ajo
-
2
Tomates rojos
-
1
Zanahoria
-
250 Centímetros
cúbicos de vino fino
-
100
Centímetros cúbicos de vino Oloroso
-
1
Hoja de Laurel
-
Sal
y pimienta
-
Tomillo
y Romero
|
Preparación:
Poner
en la olla express con aceite las carrilladas limpias,
troceadas y salpimentadas, y darles un poco de color sin
oscurecer demasiado. Sacarlas y reservar. En el mismo aceite,
poner la cebolla y la zanahoria en trocitos pequeños y dejar
que suden con sal y laurel. Cuando estén rehogadas, echar los
ajos cortados también en trocitos chicos y poner a fuego
medio. Por ultimo, añadir los tomates y dejar que se ponga
toda la verdura blandita.
Batir la verdura en la batidora a la verdura sacando antes la
hoja de laurel.
Volver a introducir el laurel y las carrilleras en la olla y añadir
medio vaso de vino dulce u oloroso. Agregar después el vino
blanco y dejar todo a fuego fuerte unos minutos para que se
evapore el alcohol. Tapar la olla express y dejar que la carne
se reblandezca dejándola hacer unos 20 minutos después de
que empieza a girar el pitorro.
Abrimos la olla cuando se haya ido
todo el vapor y dejamos que termine de cocinarse la carne y
coja mas sabor a fuego lento dejándola 10 minutos más,
vigilando el punto en que la carne esté tierna sin que la
salsa haya reducido demasiado. Pasarlo todo a una cacerola
amplia y baja para controlar mejor el punto de la salsita y
añadir las especias. Se pueden servir con patas fritas. |
| ESTABLECIMIENTOS
RECOMENDADOS |
| Coloniales
de Vinos y Viandas |
Plaza
del Cristo de Burgos, 19 |
954501137 |
| Bar
La Maceta |
Virgen
de Loreto, 19 |
|
| Bar
Rosita |
Avión
Cuatro Vientos, 1 |
|
| Bar
Santa María |
Monte
Carmelo 43. Esq Virgen de Loreto. |
|
| Taberna Primer Tramo |
Amador de los Ríos, 20-22 |
954212394 |
| Al-Mutamid |
Alfonso
XI, 1 (Gran Plaza) |
954925504 |
| Mesón
Sierra de Huelva |
José
Luís de Casso, 18 |
954644717 |
| Bodeguita
Romero |
Harina,
10 |
|
| Bodeguita
Dos de Mayo |
Plaza de
la Gavidia, 6 |
|
| Taberna
el 10 |
Albareda |
|
| La Monumental |
Pirineos s/n |
|
| La Viuda |
General
Polavieja, Esq Albareda |
|
| Bodega
Díaz-Salazar |
García
de Vinuesa, 20 |
|
| Restaurante
El Aceite |
Valparaíso,
11 |
954629214 |
| Bar
El Príncipe |
Arfe,
7 Acc |
|
| Mesón
5 Jotas |
Arfe, 5
Acc |
|
| Bar
Restaurante El Arcipreste |
Padre
Méndez Casariego, 24 |
954538864 |
| La
Espumosa |
Luis
Arenas Ladislao, 151 |
954574176 |
| El Caserío |
Acetres,
7 Acc B |
|
| Pando
Restaurantes |
Cuna,
5-7 |
|
| Bar
Zurbarán |
Plaza
Zurbarán, 1 |
|
| Bar
Santa Marina |
San
Luis, 60 |
|
| Bar Rogelio
León |
Calle
Diego Angulo de Iñiguez, 16 |
|
| Bar
Bistec |
Pelay
Correa, 34 |
|
| El
Rincón de la Bodeguita |
Avd
Kansas City, junto al MediaMarkt |
|
| Café
Bar El Temple |
Benito
Más y Prat, 3 |
|
| Bar
Rafael Ruiz |
Amador
de los Ríos, 46 |
|
| Bar
La Sevillanía |
José
de Velilla, 14 |
|
| Bar
Casa Pepe |
Avd
Miraflores, 60 |
|
|