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El
Comensal
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EL
TAPEO SEVILLANO
RUTA
GASTRONÓMICA DE LAS ESPINACAS CON GARBANZOS
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Las espinacas o Spinacea oleracea son verduras
pertenecientes a la familia de las Quenopodiáceas (la
misma familia botánica que las acelgas con las que suele
confundirse) y su nombre hace
referencia a las espinas que presentan sus frutos maduros. El
origen de las espinacas presenta numerosas lagunas que hasta el
día de hoy no han podido ser resueltas por los expertos en botánica,
tan sólo algunas hipótesis apuntan a una primigenia variedad o
forma original silvestre procedente del suroeste asiático y
parece que fueron los persas
los primeros en cultivarla. No fue hasta el Siglo XI cuando la
introdujeron en Europa los árabes en su expansión hacia
occidente a través del Norte de África. Así llegó la
espinaca a Al-Andalus. Desde España la espinaca atravesó los
Pirineos una vez terminó la dominación árabe en la Península
y los navegantes españoles y portugueses la llevaron al nuevo
mundo en los tiempos del Descubrimiento de América.
La primera década trascurrida desde que Cristóbal Colón arribase a las
costas americanas fue un tanto peculiar en cuanto al tratamiento
económico-comercial que la Corona española dio a sus nuevas
colonias. En el reglamento dictado para el gobierno de la
segunda travesía colombina se evidencia claramente un intento
de controlar rigurosamente cuantas personas, animales,
vegetales, minerales y cosas viajen en ambos sentidos del océano.
Si bien éste fue el espíritu inicial en 1493, dos años después
la Corona cedía ante la expectación suscitada por los
acontecimientos, permitiendo a todos sus súbditos viajar a las Indias
Occidentales para establecerse, explorar o ejercer el
comercio, siempre bajo condiciones muy estrictas y ciertamente
gravosas. De nuevo, hacia 1501, la política de los Reyes Católicos
vuelve a cambiar endureciéndose las restricciones para el libre
intercambio: nadie podría, sin licencia real, establecerse, ni
descubrir, ni explorar en los nuevos territorios. Como desenlace
de estos titubeos, se crea en 1503 la Casa de Contratación
de las Indias, cuya sede se establece en Sevilla, y que
vendría a representar durante los dos siglos siguientes un férreo
control del tráfico de personas y mercancías con América.
La Espinaca llega a América en la primera mitad del Siglo XVI
junto a muchas otras semillas horticolas. Entre las
especies más citadas en los documentos conservados en el Archivo
de Indias de Sevilla encuentran por ejemplo: coles,
nabos, rábanos, borrajas, calabazas vinateras, berzas,
zanahorias, espinacas, berenjenas, lechugas, cohombros,
cardos, cebollas, cebollinos, pepinos, melones, verdolagas, apio
y otras muchas especias y aromáticas como mostaza, albahaca,
romero, cantueso, hinojo, ruda, culantro, cominos, cañamones,
perejil, orégano y anís. Paradójicamente, cuatro siglos después,
las
espinacas se hicieron mundialmente famosas por un personaje del T.
B. O y del cómic, llamado Popeye el Marino,
creado en 1929 por el dibujante norteamericano Elzie Crisler
Segar (1894-1938). Popeye el Marino alimentó la
leyenda de las propiedades nutritivas y alimentarias de las
espinacas al popularizar la idea de que al ingerirlas su fuerza
se multiplicaba.
Plato típico de la Cuaresma sevillana, la espinacas al
estilo sevillano se sirven habitualmente con garbanzos y es
sencillo encontrar donde degustarlas.
Las espinacas se comen en Sevilla desde tiempo inmemorial y es
costumbre acompañarla con
garbanzos y una rebanada de pan frito. Aquí os mostramos
aquellos establecimientos que consideramos imprescindible su
degustación.
Ingredientes:
-
250
gramos de garbanzos cocidos
-
2
Manojos de espinacas frescas sin troncos.
-
3
dientes de ajos laminados
-
1
trozo de pan
-
1
pellizco de sal
-
2
cucharaditas de pimiento molido
-
1
sobre de especias surtidas
-
1
Guindilla
-
Pimienta
en grano
-
1
cucharadita de vinagre
-
Aceite
de oliva
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Preparación:
Poner en remojo los garbanzos durante 24 horas antes de
preparar el plato. Cocer las hojas de espinacas después de lavarlas
intensamente para limpiarlas de posibles impurezas o
insectos. Escurrirlas bien y picar con el cuchillo.
Freír el trozo de pan
cortado en forma de biscuit no muy grandes. Poner en la sartén un poco de aceite
de oliva a calentar y los cuatro
dientes de ajos enteros, sin piel para dorarlos. Cuando estén
dorados echar el pimiento molido y enseguida, antes de que se
queme el pimiento molido, echar las hojas de espinacas, los
garbanzos ya remojados. Voltear continuamente
las espinacas con todo el refrito, echar el vinagre y las
especias surtidas y dejar que se vaya haciendo a fuego normal
hasta que hiervan.
Se acompañan en el plato con los
biscuit de pan frito.
Receta proporcionada
por Dolores Cruz Román (Abril de 2008)
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| ESTABLECIMIENTOS
RECOMENDADOS |
| Bar
El Rinconcillo |
Gerona,
40 |
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| Bar
Las Teresas |
Santa
Teresa, 2 |
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| Bar
La Unión |
Plaza Encarnación,
34. Esq José Gestoso |
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| Bar
Rosita |
Avión
Cuatro Vientos, 1 |
|
| Bar
Los Cuevas |
Virgen
de las Huertas, 1 |
|
| Bar
Santa María |
Monte
Carmelo, 43. Esq Virgen Loreto |
|
| La
Esquinita de Arfe |
Arfe, 26 |
|
| Abacería
Reino de Taifa |
Bécquer,
11 |
|
| El
Caserío |
Acetres,
7 Acc B |
|
| Bar
Zurbarán |
Plaza
Zurbarán, 1 |
|
| Bar La
Pajarita |
Teodosio,
2 |
|
| Taberna
La Plazuela |
Plaza
Santa Ana, 1 |
|
| Bar
Casa Pepe |
Avd
Miraflores, 60 |
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