El origen del barrio se remonta en torno al Convento Carmelita de los Remedios, de quien toma el nombre, situado junto a la ribera del Guadalquivir en una zona inundable con las crecidas del río. La extensión de ese vergel alcanzaba el actual terreno donde se ubica el Real de la Feria de Sevilla, (Bajo de los Gordales) y la Dehesa de Tablada, una zona utilizada por la Inquisición en su época para quemar a los condenados a muerte. La corta de Tablada fue aprovechada también a finales del Siglo XIX para edificar el Aeródromo de Tablada, un lugar donde se escribieron páginas excepcionales para la historia de la aviación española y mundial, como el establecimiento de la primera línea de correo aéreo de España en 1921 entre Sevilla y Larache. Más Tarde se convertiría, en 1920, en Base Aérea Militar.
La Exposición Iberoamericana de 1929 también influyó notablemente en la reurbanización de la zona y fue en 1920 cuando se acuerda darle uso urbano a la denominada Huerta de los Remedios constituyendo lo que fue la primera agresión arquitectónica de la ciudad en la Sevilla contemporánea quedando la fisonomía del barrio marcado por grandes y elevados edificios sin penas zonas verdes.. Solo fue hasta bien entrado el siglo XX, en 1973, cuando se construyó en la zona Occidental del barrio, el Parque de los Príncipes, (llamado así en honor a los entonces Príncipes de España, hoy monarcas reinantes, D. Juan Carlos y Dª Sofía) autentico pulmón verde de la zona y constituyéndose en la práctica como el segundo parque en importancia de la ciudad tras el de María Luisa.
Las primeras viviendas de Los Remedios, construidas por la inmobiliaria del mismo nombre, se entregaron en 1937 y ocho años más tarde, en 1945, se empieza a construir la gran arteria del mismo, la Avenida de la Republica Argentina. En la década de los sesenta del Siglo XX, empiezan a elevarse los grandes edificios que le darían al barrio la fisonomía actual, destacando entre ellos la "Torre de Los Remedios" el edificio no monumental más alto de Sevilla o la Plaza de Cuba, verdadero enclave del barrio a la que se accede desde la ciudad por el Puente de San Telmo, construido en 1931 y móvil en su parte central hasta 1964. En un lateral de la Plaza de Cuba está todavía el edificio de lo que fue el antiguo Convento de Los Remedios que dio nombre al barrio, hoy convertido desde principios de los años veinte en Instituto Hispano-Cubano y dedicado hoy a Museo de Carruajes. Otro de los edificios emblemáticos de Los Remedios, es La Fábrica de Tabacos de Sevilla ubicada allí desde mediados del Siglo XX tras el traslado de la primitiva fábrica ubicada en lo que hoy es la Universidad Hispalense. La Real Fábrica de Tabacos de Sevilla abrió sus puertas en 1620, siendo la primera del mundo. En diciembre de 2007 la fabrica cesó su actividad industrial.
Dado el crecimiento urbanístico del barrio y la cada vez más importante densidad de población en la dársena derecha del Guadalquivir, en 1956 se decide comenzar los estudios para construir un nuevo puente sobre el río Guadalquivir que una la ronda histórica de la ciudad con la parte sur del barrio de los Remedios y que ayude a descongestionar el tráfico del único Puente existente hasta entones, el ya citado de San Telmo. El nuevo puente se inaugura en 1968 y toma nombre en principio de "Puente del Generalísimo" en referencia al dictador Francisco Franco, pero el acervo popular lo denominó siempre con la denominación actual: "Puente de Los Remedios"
Actualmente el barrio acoge los terrenos donde se ubica la Feria de Sevilla, una idea ya lanzada por Miguel Sánchez Dalp en 1912, pero retrasada en el tiempo hasta 1940 cuando así lo decidió el Ayuntamiento. Pero no fue hasta 1973, cuando siendo Alcalde de la ciudad, Juan Fernández Rodríguez y García del Busto, el traslado se hizo realidad. El barrio de Los Remedios se integra, desde un punto de vista administrativo municipal, en el Distrito Triana-Los Remedios y forma parte del mismo junto a los barrios de El Tardón-El Carmen, Barrio León, Triana, San Gonzalo y Tablada.
Desde el punto de vista gastronómico, Los Remedios posee un encanto especial. Entre sus calles hay verdaderos tesoros culinarios que esperan ser descubiertos por el visitante más exigente. Estos son los que creemos imprescindibles visitar.
