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BODEGAS PÉREZ BARQUERO 

 

Que Montilla, es uno de esos pueblos andaluces que tienen duende, es algo indiscutible. Aquí es donde se cultiva, con arte y sabiduría, por lo menos, documentalmente demostrado desde principios del siglo XVI, la noble y de origen incierto variedad de Pedro Ximénez. La versión mas extendida es que un soldado montillano de los tercios de Flandes llamado Pedro Ximén la trajo del valle del Rin a donde, a su vez, había llegado de las islas Madeiras. Montilla tiene duende, tiene magia y como no, su propia historia y sus propias leyendas.
Algunas de ellas inmortalizadas por el genial escritor Miguel de Cervantes en su libro "El coloquio de los perros". Donde narra la historia de tres famosas brujas montillanas; "La Camacha, la Montiela y la Cañizares". En una de esas historias, cuenta que D. Alonso de Aguilar solicitó los celestinescos oficios de las brujas para seducir a Dª Mayor de Solier, de esta brujeril relación nació Pedro Ximénez. Así es como de nuevo aparece relacionado este legendario y mítico nombre con la localidad de Montilla y por ende con esa, en este caso, celestial uva que lleva su nombre.


Las Bodegas Pérez Barquero fueron fundadas en 1905 y desde entonces forman parte de la historia y la morfología del pueblo cordobés de Montilla. Una historia, que entre otras cosas, nos habla de su larga tradición vitivinícola, con dos singularidades que la diferencias de otras zonas; el cultivo mayoritario de la Pedro Ximénez y la elaboración de vinos generosos de forma natural, sin necesidad de ser "encabezados".

Las Bodegas Pérez Barquero, son sin duda alguna, tributaria de esa tradición y artesanía. En sus pagos, situados entre los ríos Guadalquivir, Guadajoz y Genil, de suelos ricos en carbonato cálcico, llamados albarizas, se cultivan con primor y sobre todo con el talento que dan los largos años de experiencia, la noble Pedro Ximénez, junto con otras variedades como la Moscatel, la Airén, Tempranillo y Syrah entre otras. Aunque ciertamente, todos los vinos generosos que elaboran y crían proceden de la Pedro Ximénez.
Los sucesores y herederos del fundador de la bodega, han sabido conservar y a la vez combinar los sistemas tradicionales de elaboración de los vinos, pues en su interior perviven antiguos métodos de fermentación, como son los conos de cementos, llamados tinajas, con modernos depósitos de acero inoxidable. Su tradicional sistema de criaderas y soleras, donde sus vinos maduran, bien por crianza biológica, bajo velo de flor, bien por crianza oxidativa, con la nítida apuesta que han hecho por la investigación y la innovación materializada en su departamento de I+D+i y los acuerdos con la Universidad de Córdoba.


Las bodegas Pérez Barquero, son un amplio conjunto de naves, auténticas "Catedrales del vino" por su diseño y arquitectura. Cada una de estas naves, donde se siente el silencio, el sosiego y la magnificencia del lugar, guardan en su interior, las botas y barricas que contienen los distintos tipos de vinos; finos y olorosos por una lado, amontillado por otro y como no, una de esas "catedrales" guarda el fascinante Pedro Ximénez.


En las bodegas Pérez Barquero, todo es una sucesión de acontecimientos sin solución de continuidad. Desde la recolección de las mejores uvas, su tratamiento en los lagares, la elaboración del mosto nuevo, su fermentación, su cata y selección en función de sus características, para convertirse en en fino, oloroso o amontillado, después de su correspondiente crianza en las botas y barricas de roble.
Pasear por el interior de estas "catedrales" es un delicioso viaje por el pasado y el presente de los vinos generosos de la D.O. Montilla - Moriles. Y si está visita se hace de la mano del amigo Gonzalo, se convierten también en un paseo ameno e ilustrado por una de las bodegas - Pérez Barquero -  de mayor solera y encanto de esta zona vitivinícola cordobesa.


En la gama de vinos generosos "Gran Barquero", la marca que supone el buque insignia de la bodega, la uva utilizada es la Pedro Ximénez y con ella se elabora:

El Gran Barquero Fino; un vino de crianza biológica, con un grado alcohólico de 15% vol. obtenido de forma natural, sin necesidad de encabezamiento. Y envejecido por el sistema de soleras y criaderas como mínimo durante 10 años.

 

Gran Barquero Oloroso; con un grado alcohólico de 19% vol., su envejecimiento es oxidativo con una crianza mínima de 15 años en botas de roble.

 


Gran Barquero Amontillado; con un grado alcohólico de 19% vol. Primero cuenta con una crianza biológica superior a 10 años y una posterior crianza oxidativa superior a 12 años. De color ambarino. Denso y de lágrima lenta y abundante. En nariz es un auténtico un lujo, notas de bollería y amielados que van desapareciendo para dar paso a recuerdos de su crianza biológica con toques salinos y recuerdos lejanos del velo. Su paso por boca es suave. Cálido, punzante, frutos secos por todos lados (avellanas y almendras). Tostados. Notas salinas. Postgusto larguísimo.

Gran Barquero PX; su grado alcohólico es de 16% vol., y un envejecimiento oxidativo no inferior a 6 años. Intenso, profundo y complejo. Elegante mezcla de aromas primarios evolucionados por pasificación de la uva Pedro Ximénez, con otros propios del envejecimiento oxidativo. Recuerdos de otros frutos pasificados: higos,  ciruelas, etc. Café. Cacao. Maderas exóticas. Gran estructura en boca, denso, potente, cálido. Muy persistente. Elegante recuerdo de café y chocolate por vía retronasal.


La Cañada; un Pedro Ximénez, auténtico baluarte de la bodega Pérez Barquero. Montilla - Moriles cuna de los vinos Pedro Ximénez, uno de los vinos mas originales y singulares en el mundo de la enología, por su elaboración, mediante el soleo de sus racimos para obtener la pasificación de la uva, su crianza oxidativa en el tradicional sistema de criaderas y soleras y sobre todo por sus características organolépticas, un maravilloso calidoscopio de aromas, colores y sabores. Encuentra en La Cañada, un digno y noble representante de esa singularidad enológica de Montilla - Moriles.
La Cañada; es un vino con un prolongado envejecimiento oxidativo mediante el sistema de criaderas y soleras, durante un periodo superior a 25 años. Muy denso, untuoso con marcado y persistente rastro yodado en la copa. Color negro impenetrable, tonalidades yodadas en los contornos. De aromas profundos y complejo, mezcla muy evolucionada de aromas primarios propios de la uva pasificada, con otros desarrollados durante la estancia en la bota, y claros matices de café, cacao y maderas exóticas. Gran estructura en boca, denso, potente, cálido. Muy persistente. Elegante recuerdo de café y chocolate por vía retronasal.


Con la marca Los Amigos, la bodega comercializa también dos tipos de vinos:

 

Un Pedro Ximénez de crianza oxidativa, color caoba oscuro, aromas a dátiles, miel y tostados, untoso, cálido y equilibrado.

 

Y un Fino con una crianza biológica superior a 2 años, color amarillo pálido, aromas a frutos secos y madera. Seco y de agradable amargor en boca.


Solera 13, es un vino fino de crianza biológica, brillante, amarillo pálido, punzante en la nariz, ligero y seco en la boca.

 

Barquero, es un vino moscatel, de color ámbar y aromas a frutas confitadas, potente y denso en boca.

 

Pedro Ximénez Cosecha; un vino lleno de frutosidad, de color dorado viejo, aromas a higo, miel y ciruelas, aterciopelado en boca.


En brandy, Pérez Barquero comercializa tres marcas: Napoleón, con un envejecimiento de 2 a 3 años, Brigadier solera, con mas de 6 meses en barricas, Brigadier Reserva, de 2 a 3 años de envejecimiento. y el Brandy Monte Cristo, un Solera Gran Reserva. El Selección, es un brandy viejísimo, fruto de un largo proceso de envejecimiento en botas de roble, que previamente han contenido vinos amontillados y Pedro Ximénez.
 

Monte Cristo, Gran Reserva, con 40% vol de grado alcohólico y crianza oxidativa en barricas de roble americano, presenta un bonito color oro viejo con tonalidades ambarinas. Intenso  y penetrantes aromas a madera tostada y vainilla, en boca es seco, bien estructurado y persistente sabor, que hace resurgir por vía retronasal los aromas de vainilla.


DIRECCIÓN

Avenida de Andalucía, 27 - 14550 - Montilla (Córdoba). Tel: 957 65 05 00. Fax: 957 65 02 08.

E-mail: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

web: www.perezbarquero.com



 

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