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El comité de cata de Apoloybaco, quiere recomendaros para este mes de mayo cuatro vinos. Es también a la vez una propuesta, un ejercicio sencillo y a la vez placentero. Pues se trata de descubrir, seguro que muchos de vosotros ya lo habeís hecho, los matices y las semejanzas de uno de los vinos mas singulares de la enología. Son cuatro vinos generosos, dos manzanilla y dos finos.

Los cuatro se crían bajo velo de flor, crianza biológica y a través del tradicional sistema de criaderas y soleras y obtenidos de la misma uva la palomino fino. La manzanila es de Sanlúcar de Barrameda y el Fino de resto del maco de Jerez (El Puerto de Santa María, Chiclana, Chipiona, Rota,Trebujena y Jerez).


< Esencia de Andana. Manzanilla en Rama; elaborada por las bodegas Esencia de Andana. Color amarillo oro pálido con reflejos dorados. Lágrima abundante, glicérico. De intensos y complejos aromas, marcadamente salinos, punzantes, almendras tostadas, olivas negras, sensaciones florales, flores blancas, miel, y toques ahumados. Su paso y permanencia en boca es potente, seco, pero glicérico a la vez, muy equilibrado, donde resaltan los frutos secos tostados, con un final largo y persistente.

> La Bota de Manzanilla, nº 16. Equipo navazos; la saca se realizo de la bodega Miguel Sánchez Ayala. De color dorado brillante. En nariz es intenso, con una extraordinaria definición, destacan los aromas salinos y a marisma, con un toque punzante y recuerdos a aceitunas picadas, se aprecia también los frutos secos como la almendra, sobre un fondo floral. En boca entra a la perfección, seco, untoso, con un suave toque a regaliz, es denso y muy buena acidez, con sus agradables sensaciones amargas, por vía retronasal aparcen los frutos secos, muy largo y de una notable persistencia.


< Fernando de Castilla. Fino. De la bodega Fernando de Castilla, en Jerez de la Frontera. De color pálido y amarillo paja en los ribetes. Muestra unos aromas intensos, nitidos y complejos, con mucho volumen, aroma de almendras crudas, un sutil toque a barniz y un fondo de flores amarillas, punzante y delicado. En boca es seco, ligero y muy equilibrado entre la acidez y el alcohol, con un final muy prolongado.

> Fino Quinta. De bodegas Osborne del Puerto de Santa María. Tiene un bonito color pajizo con algún reflejo verdoso, limpio y muy brillante. En nariz notas salinas y frutos secos, hierbas finas y fondo cítrico. Su paso por boca es ligero, pero de gran volumen, de buena acidez, con recuerdos de frutos secos y ligeras notas del velo. Intenso y permanente al final. 

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