Rutas Gastronómicas por los barrios de Sevilla: Avenida Pino Montano-La Salle.
Avenida Pino Montano, 64. 41008 Sevilla.
 

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina:

Servicio:

Tapa destacada: Huevos a la flamenca.

Otras tapas: Carrillada ibérica.
 

 

Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente
 

 

Es un bar como otro cualquiera de Sevilla. Aparentemente desde el exterior no hay nada de él que llame la atención. Su aspecto es semejante a cientos de bares que pasan inadvertido para el transeúnte, pero el Bar Pino tiene en su cocina, y en su cocinero, un autentico tesoro que para la mayoría de los sevillanos está por descubrir.

Probablemente una de las causas por las que el Bar Pino puede pasar desapercibido es por su ubicación. Situado en la Avenida Pino Montano (La prolongación natural de la Avenida de Miraflores) el intenso tráfico que soporta dicha avenida y la ausencia en su exterior de una adecuada publicidad, hacen que muchos de los transeúntes, no reparen en él.

Y merece la pena entrar en este establecimiento inaugurado el 13 de Agosto de 1976 por D. Antonio Ruiz Ruiz, padre de los actuales propietarios, sus hijos, Manolo y Juan Ruiz. Esta familia de sevillanos no es nueva en el negocio de la hostelería. Ya antes de abrir el Bar Pino, fueron los propietarios del famoso Bar El Tropezón, en los alrededores del antiguo Cine Miraflores. Cuando Apoloybaco visitó el Bar Pino, nos atendió amablemente Manuel Ruiz, un hombre afable, sencillo, extrovertido, muy profesional y bético desde siempre. Ser socio desde hace cerca de cuarenta años, del Real Betis Balompié, es una de las cosas que lleva con más orgullo.

El bar engaña desde fuera por su sencillez, pero cuando traspasas el umbral te encuentras con un local amplio, muy bien iluminado, espacioso y con la ventaja, además, de disponer de un salón donde poder celebrar eventos familiares, comidas de empresas u otro tipo de reuniones gastronómicas con capacidad para unos 30 comensales. Su amplia y cómoda barra, y sus mesas originalmente diseñadas con las tapas de varios toneles, te hacen sentirte cómodos en su interior.

Su carta de tapas, que es de lo que se trata, es generosa, original, moderna y clásica a la vez, y sobre todo amplia y variada. Probablemente mucho del éxito del Bar Pino, se deba a la extraordinaria capacidad del cocinero para dar a cada tapa el equilibrio necesario entre la cantidad y la calidad. Desde los fogones del Bar Pino, Faustino Domínguez Lechuga, "Tino" para sus amigos y clientes, se esmera para dar a su fiel clientela lo mejor de su sabiduría en la cocina.

El Bar Pino es parada habitual de trabajadores dado que el establecimiento abre muy temprano sus puertas aunque nada como antes, cuando el local se abarrotaba entre las cinco y las seis de la mañana para que taxistas del turno de noche, y los trabajadores de Astilleros que abundan en la barriada, pudieran tomar su primer café. Hoy el Bar Pino sigue teniendo ese sabor de bar de barrio, de clientela muy fiel, y sobre todo de gente humilde, trabajadora y sencilla que encuentra en el Bar Pino, el sitio ideal para tomar el aperitivo por la mañana o las tapitas al mediodía. Su cocina les sorprenderán. Muy recomendable. 

   

 

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