Rutas Gastronómicas por los barrios de Sevilla: Los Remedios.
Calle Asunción, 70. 41011 Sevilla.
 

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina: 

Servicio:

Tapa destacada: Rabo de toro.

Otras tapas: Pescado frito y arroz en paella.

  Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente

 

Bugarin es una bonita población pontevedresa de apenas 500 habitantes que no guarda ninguna relación aparente con el nombre de este bar situado en una de las arterias principales del barrio de Los Remedios en Sevilla como es la calle Asunción. Allí en una de sus paredes cuelga una fotografía de la aldea pontevedresa y los propietarios del bar posan envueltos con la bandera del centenario del Sevilla Fútbol Club, junto a la plaza que indica el nombre del municipio. El Bar Bugarin es uno de los establecimientos más antiguos de la calle Asunción y también del barrio de Los Remedios.

Su privilegiada ubicación, a tiro de piedra de la Portada de la Feria hace que sea casi parada obligatoria para muchos sevillanos que entran o salen del Real. Pero no solo en Abril tiene el Bar Bugarin su clientela. Vecinos de Los Remedios saben que cada sábado hay menudo de ternera, y que la cola de toro es una de las tapas estrellas del local.

El Bar Bugarin es de esos bares que son más largos que anchos y está dotado de una larga barra donde resulta fácil encontrar acomodo. Sus profesionales son rápidos y eficaces en el servicio y el tiempo de espera no es demasiado prolongado. La cerveza que probamos estaba bien tirada aunque no todo lo fría que debiera.

Apoloybaco estuvo en el Bar Bugarin un sábado 5 de abril de 2008 y pudo comprobar insitu que su magnifica carta contenía dos de las tapas que más consumen los sevillanos: El menudo de ternera y la mal llamada cola de toro. 

El menudo es manifiestamente mejorable y hay otros sitios donde brilla más, pero la cola de toro del Bar Bugarin está muy bien hecha. De textura suave, tierna y jugosa, el refrito estaba hecho a base de tomate, cebolla y pimientos y solo la afeaba, en cuanto a presencia, unas horribles patatas fritas congeladas. Excesivamente gelatinosa, mantenía en general una buena presencia, un buen color y sobre todo un sabor extraordinario. Recomendable.

En un pergamino enmarcado hay unos versos dedicados a su magnifica carta de tapas que reza así: Alfonso me dijo un día que me estrujara el “magin” y nombrara al Bugarin en mi loca fantasía. Es este un bar de postín, cuyo café resucita, por no hablar de su paella que hasta el sentido nos quita. Hablar de sus boquerones fritos no es cosa sencilla, pues a la gente a voz en grito, los pregonan en Sevilla. Aquí tienes buen amigo este mi verso sencillo, perdona su imperfección, ¡No supe darle mas brillo!

 

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