LA CURIOSIDAD DE MAURO BARREIRO

Calle Real 208 B. 11518 Puerto Real, Cádiz, España.

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina:

Servicio:

Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente

 

 

 

Después de nuestra visita, el restaurante de Puerto Real, se ha trasladado a Cádiz. Calle Veedor 10.

 

 

Recomendamos en esta ocasión un restaurante en la Villa de Puerto Real (Cádiz): Restaurante “La curiosidad de Mauro Barreiro”, denominado anteriormente como Real 210, nombre que tomaba de su ubicación geográfica en la intersección con la calle Amargura, junto a la urbanización Marina de la Bahía.

Mauro Barreiro, gaditano de nacimiento (1962), a pesar de su juventud tiene ya una significada carrera en este complicado y apasionante mundo de las cazuelas. De su paso por el restaurante malagueño Skina se trajo una Estrella Michelin y bien que ha sabido aplicar su ciencia en la bahía gaditana.

Recientemente y coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Turismo, el Ayuntamiento le concede el Premio a la Promoción Turística 'Villa de Puerto Real' en su edición 2013. Es un reconocimiento a su contribución a poner un poco más alto el nombre de la población donde se ubica desde el año 2011.

En nuestra visita realizada a final del pasado mes de agosto pudimos comprobar la alta calidad de este gastrobar, y esta comenzó con el servicio de sala ya que resolvieron de una forma eficaz un contratiempo presentado a nuestra llegada. Ese día reinaba un desagradable viento de levante que saltó de forma inesperada. Nuestra mesa había sido reservada en la terraza para disfrutar de la agradable temperatura de esta época, pero este meteoro se mostraba insistente y revoltoso.

El festival gastronómico que siguió a continuación fue de lujo. Comenzamos con un aperitivo de pan de gambas con bacalao, ofrecimiento de la casa, posteriormente tomamos un “tartar de atún al espeto” del que quedamos sorprendidos tanto de su presentación como de los aromas aportados, continuamos con un “gazpacho de jalapeños con verduritas y camarones fritos”, le siguieron unas “croquetas de chorizo con crema de ibéricos” con las que alguna comensal se chupó los dedos. “Gambones con patatas al ajillo y azafrán”, “Ensalada de pulpo a la brasa, guacamole de alga picante y tomate”, “oro de Barbate, homenaje al atún y a nuestra tierra” y un ”arroz al horno con fondo de atún, verduras y algas, chanquetes fritos y ali oli de oro” completaron nuestro menú.

No he usado adjetivos calificativos para cada plato porque faltarían en nuestra lengua, pero todos los puedo calificar de excelentes y sorprendentes, bien ejecutados y presentados, que nos hicieron disfrutar tanto a mis acompañantes como a mí de este festival de visión, aromas y sabores.

Acompañamos nuestra comida con un agradable vino blanco; Gaba do Xil, Godello 2012, de la DO Valdeorras, Compañía de Vinos de Telmo Rodríguez, Larouco (Ourense).

Los postres no se quedaron atrás, tomando una sugerente tarta denominada ”Homenaje a Willy Wonka… nuestra versión de tarta de galletas y chocolate” y un “Mousse de gianduja de cacahuete, bizcocho de aceite de oliva, tierra de cacao y helado de coco”.

Mauro tiene muchas inquietudes y proyectos; Una escuela de cocina está en marcha, un servicio de catering, consultoría gastronómica…, y según nos comentó en la sobremesa tiene prevista una reforma en el local para el mes de noviembre lo que le hará todavía mejorar si cabe su oferta gastronómica.

Sin duda un magnífico futuro tiene por delante Mauro y nosotros unos expectantes deseos de disfrutar de su cocina.

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