CASA PACO. ALDEA DE COLINA (PUEBLA DEL RÍO - SEVILLA).

41130 La Puebla Del Río - SEVILLA.

Ctra. de Isla Mayor, Aldea de Colina, s/n.

Tél.: 95 577 22 15.

Relación calidad-precio:

Presentación:

Cocina:

Servicio:

Mala   Aceptable   Buena   Muy Buena   Excelente

 

 

 

 

Si uno sale de Sevilla en dirección Coria del Río, acompañándose del “Rio Grande”, atraviesa La Puebla y antes de adentrarse en los arrozales continúa hacia los pinares en dirección Aznalcázar, llega a una pequeña aldea denominada Colinas. Al final de la aldea, rodeado de pinos, se halla un pequeño santuario gastronómico, «Casa Paco», por el que se accede por una puerta roja, parecida a la Puerta del Príncipe de la Maestranza.

Se puede llegar en coche o en moto, se puede llegar a caballo, en bicicleta o andando. Jinetes, ciclistas y senderistas acuden también con frecuencia a este antiguo restaurante. Porque allí se sirve uno de los mejores “arroz con pato” del mundo.

El arroz con perdiz o con pollo de campo, tampoco se quedan atrás. Los pimientos asados con carbón, los garbanzos con cola de toro, venado en salsa o las chuletas de cordero, sobresalen en este auténtico lugar de peregrinación.

Y la atención de Paco y su familia, hacen que su casa se convierta en un oasis gastronómico en medio de la marisma. Este rústico restaurante está preparado para ser disfrutado de igual forma en sus jardines rodeados de vegetación, o en los agradables salones preparados con acogedoras estufas y chimeneas de leña.

Desde el año 1990 Francisco Rodríguez Pérez con su familia deleita a su parroquia con excelentes viandas del lugar y chacinas serranas. Además de los anteriores platos citados también se pueden degustar excelente carnes de caza o matanza.

En nuestra visita nos decantamos por tomar un excelente revuelto de espárragos trigueros que ya reclamaron nuestra atención cuando entramos en el restaurante. El amargor justo con un sabor exquisito de huevos de campo, también tomamos otra especialidad de casa como son los pimientos asados con carbón.

No dejamos escapar al plato estrella de arroz con pato al que siguió un solomillo de ternera Retinta. Para los postres, todos ellos caseros, elegimos una muestra y así saboreamos la trufa de chocolate, “orejitas”, la “cañita”, el “quemaito” y una exquisita croqueta de manzana. Unos chupitos de hierbas y un buen paseo por los pinares completaron una agradable velada de sábado.

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