Para este mes de octubre, un mes muy especial para Apoloybaco, cumplimos ocho años en la red, os queremos recomendar unos vinos también muy especiales, unos vinos únicos en el Mundo, unos vinos estelares, auténticos diamantes enológicos, unos vinos que concentran la sabiduría del hombre, unos vinos que elevan a la enología a la quinta esencia de su ciencia. El Amontillado, sin duda alguna, un vino que no deja a nadie indiferente, al que no le gusta, no le gusta, pero al que le gusta se enamora pasionalmente de él, sencillamente creo que es el mejor vino del Mundo. Su elaboración es la conjunción perfecta de los dos tipos de crianza, la biológica y la oxidativa, su evolución depende esencialmente del tiempo y de los sentidos y conocimientos enológicos y bodegueros del hombre.
Los amontillados que aquí os recomendamos, son tan solo una pequeña muestra de estos sublimes vinos, en este caso procedentes de la D.O. Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla de Sanlúcar, también conocido como Marco de Jerez, ese exclusivo triángulo vitivinícola, donde el amontillado ha alcanzado esa categoría tan singular y el prestigio y reconocimiento de todo el mundo, una prueba literaria de ese carácter tan universal del amontillado es el extraordinario cuento del escritor estadounidense Edgar Allan Poe (1809-1849), titulado The cask of amontillado (El barril del amontillado).


< Amontillado Tradición; Calificado como VORS al tener una vejez media superior a 30 años. Elaborado por Bodegas Tradición. Es un viejísimo muy elegante y enamoradizo, de color ámbar oscuro y destellos anaranjados. De intensos aromas y complejos perfumes salinos, con delicadas sensaciones punzantes, frutos secos (avellana), con un sutil fondeo de piel de mandarina. De gran cuerpo y potencia en boca, seco, con un elegante amargor, una acidez muy viva, con un extraordinario retronasal especiados y un largo postusto.
> Amontillado Don Pedro Romero; Es un Vinum Optimun Rare Signatum. Una delicia que a sus 30 años de edad media se encuentra en plena efervescencia. De Bodegas Pedro Romero, es otro viejísimo amontillado capaz de extasiar cualquier paladar. Se presenta con un bonito color ámbar con reflejos caobas, con una extraordinaria complejidad e intensidad aromática, sotobosque mediterráneo, vainilla, chocolate. En boca es deliciosamente seco, explosivo en sabores, frutas con hueso y una exquisita acidez, muy prolongado e intenso postgusto.
< Amontillado Coliseo; De Bodegas A.R. Valdespino (Grupo Estévez). Es un jerez viejísimo, quizás 60 años de edad media, sus criaderas mas jóvenes se construyen a partir de manzanillas pasadas. Este VORS es una auténtica explosión de la naturaleza, de color ámbar y ligero toque verdoso en el menisco. Aroma de gran potencia y de una complejidad casi inabarcable, una extraordinaria polifonía de aromas, frutos secos, piel de naranja, aromas salinos, tabaco de pipa. En boca, sencillamente es impresionante, muy concentrado, de acidez muy viva, muy seco y voluminoso, potente y con un final larguísimo, un vino estremecedor, glorioso y eterno para los sentidos.

> Amontillado Lustau; un vino de vejez calificada, en este caso como VOS (Vinum Optimun Signatum), que coincide también con la expresión inglesa Very Old Sherry, utilizada frecuentemente en el etiquetado de este tipo de vinos. Elaborado en la "Sacristía" de Bodegas Lustau, las sacas se realizan en pequeñas cantidades, y controladas por el Consejo Regulador. Ofrece un color oro oscuro con ribetes cobrizos. En nariz presenta un agradable toque punzante e intensos aromas salinos. Muy equilibrado en boca, seco, de una profunda concentración de sabores, su final es persistente y especiado por vía retronasal.

Amontillado El Maestro Sierra; con una vejez aproximada de 12 años, elaborado por las Bodegas El Maestro Sierra, procede de la variedad Palomino. De color oro viejo, en nariz presenta recuerdos de su paso por la crianza biológica.  Estando presentes los aromas que aporta el velo de flor, perfectamente ensamblados con su paso por la crianza oxidativa de maderas nobles, avellana. Tiene una gran armonía en boca, seco, profundo, envolvente al paladar, con un prolongado y exquisito final. 

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