En el Aljarafe sevillano aún se siguen elaborando buenos vinos. Una comarca de dilatada tradición vitivinícola que en los últimos años ha sufrido una profunda transformación cambiado sus viñedos por "ladrillos". Y que en otras épocas no muy lejanas, surtía de mosto a importantes y afamadas denominaciones de origen. A pesar de ello, hoy en día, aún existen intrépidos viticultores y bodegueros que apuestan por elaborar vinos de calidad.
Para este mes de junio el grupo de cata de apoloybaco quiere recomendaros algunos de estos deliciosos vinos "aljarafeños". Es también nuestro reconocimiento al esfuerzo y tesón de estos hombres y mujeres que se resisten a que el vino del Aljarafe desaparezca enterrado en el desolador cemento de las "urbanizaciones". Aquí os presentamos tres vinos criados y elaborados por Bodegas Loreto, dos vinos generosos y un extraordinario vino blanco.   
 
 Cita: Es un vino fino obtenido mediante crianza biológica de la variedad Garrido fino, de color amarillo pálido, limpio y brillante, aroma de frutos secos, en boca es suave, seco y algo punzante, de equilibrada acidez y un delicioso toque amargo, muy recomendado para los aperitivos a una temperatura de servicio entre 8º y 12º C.
  Hacienda de Loreto: vino blanco elaborado con la Garrido Fino, fermentado en depósitos de acero inoxidable. Brillante y limpio de color amarillo pajizo, rico en aromas de frutas (peras) con un ligero toque herbáceo. En boca es fresco, afrutado, de una graciosa y viva acidez, siendo su temperatura ideal de servicio entre 7º y 10º C.
  Capote: Vino dulce, de un bonito color caoba, denso y de destacados aromas pasificados, muy perfumado. En boca es sabroso, de un suave y agradable dulzor, armonioso y profundo. Apropiado para después de las comidas, solo o acompañando a los postres a una temperatura de consumo entre 12º y 16º C.
 
Bodegas Loreto esta situada en pleno corazón del Aljarafe sevillano, en la antigua carretera Sevilla - Huelva, km. 11 junto al santuario de Nuestra Señora de Loreto. Las bodegas forman parte de la hacienda Loreto una hermosa construcción arquitectónica del siglo XVIII, declarado Bien de Interés Cultural. Y se encuentra rodeada de excelentes y cuidados viñedos, unas 18 hectáreas, propiedad de la bodega, de la variedad Garrido Fino, uva autóctona, ideal para la vinificación de vinos blancos y generosos.
  En la actualidad su propietario Antonio Limón, enólogo, joven y emprendedor se ha embarcado en un ambicioso proyecto donde uniendo tradición, como seña de identidad de la comarca, y las nuevas prácticas y técnicas enológicas, esta empeñado en sacar de una de las pocas variedades de uvas autóctonas de la zona, vinos de una alta calidad. Su amor a la tierra y su pasión por los vinos, junto a sus conocimientos y al apoyo y larga experiencia que le aporta su padre, son una auténtica garantía de éxito, muestra de ello es su seductor vino blanco.
 

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